Nemesio Bolívar , un pintoresco
personaje al servicio de Dios
35 años predicando con jocosidad y carisma en la Plaza Bolívar

Cuando rondan las 12 de la tarde y el Sol relumbra las inmediaciones de la Plaza Bolívar de Caracas, no se oye precisamente el rumor de un pregonar, pero sí la voz de un enérgico predicar que proyecta una escueta cornetica en afinidad con un micrófono. ¿La has oído verdad?

Sí, es la palabra de Dios que está haciendo un llamado al cambio y a la transformación real del pueblo venezolano usando como vocero, la pintoresca humanidad del señor Nemesio Bolívar.

¡Oh My Goood! Seguramente ustedes lo conocen caraqueños y caraqueñas, afamado popularmente como el predicador de la Plaza Bolívar, este singular personaje, emprende un viaje de lunes a viernes desde Caucagua, Barlovento (estado Miranda), a eso de las 10:00 am, para luego ubicarse en uno de los espacios públicos más reconocidos de Venezuela, con el propósito de transmitir un mensaje a través de la predicación, actividad que realiza desde hace 35 años.

Con una indumentaria que refleja el sabor de la música caribeña, bendecido con el don de la palabra y honrado con un carisma intrínseco en el ADN del barloventeño, el señor Bolívar, quien tiene su esposa y es padre de 10 hijos, inicia “a golpe” de 12:00 pm, con la enseñanza del día, siempre complementando sus lecciones de vida con las escrituras de La Biblia.

Una vez que comienza su labor como el empleado de Dios, hace uso de la palabra, con jocosidad, energía, incluso “camorrería”, acompañado de exaltaciones, cuestionamientos, risas y en ocasiones casi que baila, mientras que algunos transeúntes se detienen a saludarlo o a escucharlo, otros le piden la bendición, pero (cómo nunca falta el condenado “pero”) no brilla por su ausencia aquel que lo mire con cara de: “WTF? Este señor está loco”.

“Escucha este beta, ¿Tú eres loco Ramón?, Yo hablo cloro”

Aún así, hace caso omiso a miradas despectivas y “¡Gloria a Dios!”, continúa con su predicación, en la que a veces emplea expresiones populares típicas del argot venezolano como: “beta”, “tú eres loco Ramón”, “yo hablo cloro”. Incluso suspira, susurra un “shh shh” o se exalta y dice literalmente: “Oh mai gaaad”.

Curiosos en conocer la razón por la cual incorpora estas expresiones en su predicación, le preguntamos: ¿Por qué a veces usa este lenguaje? El señor Bolívar entre risas respondió:

“Eso en la marcha lo he aprendido, he ido incorporando esos elementos a la predica. Ejemplo: “Un beta”.Hay gente que me critica por eso y tienen razón, pero para los muchachos “un beta” es una información. Entonces, yo hablo el lenguaje de ellos y cuando hablo así, ellos se abren más y calo más en los jóvenes, por eso me gusta usar esos términos”.

Luego hizo una pausa y continuó:

Los uso para una mayor efectividad en esta obra de interactuar con el pueblo, es decir, uso un elemento del pueblo para la interacción con el pueblo (…) Utilizo expresiones populares pero no vulgares”.

Pero esto no es todo hermanos y hermanas, Nemesio tiene sus seguidores y varios colaboradores que lo ayudan durante la predica. Uno de los que más resalta es a quien el mismo llama “El Morocho”, que lee versículos de La Biblia o completa alguna frase con una palabra para proporcionarle al mensaje del día un toque más dinámico y práctico.

“El trabajo más grande
es servirle al señor”

El Instituto del Comercio Exterior, era la entidad donde trabajaba hace uno años atrás el señor Bolívar, pero “¡Oh my Goood!”, según sus aseveraciones “Dios lo sacó de ahí, así como cuando Dios sacó a Cristo de la carpintería a fin de cumplir el propósito para el que había venido a la Tierra”.

 

Muchos me preguntan que cómo hago para mantener a mi familia, pero lo que la gente no sabe es que Timoteo 5:17 dice:‘el trabajo más grande es servirle al señor’ "
"

Con el carisma que identifica al señor Bolívar sigue explicando la razón de por qué considera que trabajar para Dios es un honor y argumenta:

“Si trabajar en PDVSA es un caché imagina trabajarle a Dios que es el dueño de PDVSA ¡Aah! porque PDVSA les paga, pero según ellos, Dios no me va a pagar. Entonces yo les pregunto a ellos: ¿Para quién tú trabajas?, ¿quién te paga a ti? Ellos me responden: ‘Para quien trabajo’”.

Sin hacer cachaza alguna prosigue:

“Bueno entonces yo les digo a ti te paga tu jefe y a mí me paga mi jefe que es Dios, ¿será tu jefe más honrado que el mío?, ¿si te paga el tuyo por qué el mío no me va a pagar? Si el hombre cumple, Dios mucho más”.

“El hombre cambiado, eso es lo
que estoy aportando a Venezuela”

Seguidamente, este humilde personaje “¡Gloria a Dios!”, destacó que tiene la virtud de transformar a las personas a través de la palabra de Cristo, además reveló que entre ellos, está un muchacho en el estado Lara llamado Geison, que ha hecho cambiar a más de 10 mil personas.

“Este joven es un ninja en la predicación, entonces, esa gente que Dios me ayudó a cambiar ya cambiaron para siempre, eso es lo que estoy aportando a Venezuela, el hombre cambiado”, agregó Bolívar, quien después nos contó una interesante anécdota que involucra a un delincuente.

“Una vez cuando terminé de predicar, un choro se me acercó y me dijo que por culpa mía, él no iba a robar ese día, porque la palabra de Dios le llegó. Esa es la intención”, pero luego entre risas exclamó: “Imagínate tú, me echó la culpa a mí de que ya no iba robar”.

Sin embargo, continúa enfatizando que lo importante es lograr una transformación real en las personas con la predicación. “Si el hombre no cambia no hay opción para más nadie. Entonces yo estoy trabajando para ese campo: transformar al hombre. Cambios reales no cambiar de color, sino hay cambios genéticos en la naturaleza, porque Dios dijo que la naturaleza es más fuerte que la educación”.

“Yo llegué a fumar droga”

Pero como dice aquella canción: “La vida a veces es negra y a veces es color rosa”, así que ¡Oh my God!, el señor Bolívar también habló con nosotros sobre su incursión en las drogas cuando era joven, por lo que en esos momentos era “un ser vacío y estaba perdido”.

“Me inicié en la droga, me atrapó porque el Proverbio 5:22 habla de que el pecado es como una cuerda que es como una cadena, un eslabón dentro de un eslabón. Entonces, se forma una cadena, que cuando se tranca es difícil y cuando fumas drogas comienzas con un toque o una fumadita, pero como es un eslabón dentro de un eslabón, cuando vienes a ver se cierra y no puedes dejar de hacer eso y aunque lo odies te encuentras atrapado”, afirmó.

Pero, consiguió la salvación con Cristo, quien lo liberó de esta cadena de las drogas, incluso precisó que si no fuese por él, hoy en día no estuviese en este mundo.

Como no tienes a Dios tienes que buscar algo que te llene, imagínate llenarte con la droga, ¿Cómo me va a llenar la droga? Entonces, repito, repito y repito, pero cuando la nota se pasa y al repetirla te conviertes en un adicto, luego es difícil salir, sin embargo, a mí me libertó Cristo, si Cristo no me hubiese libertado yo hoy estuviese muerto”, así mismito dijo Bolívar con un tono recio y mostrando mucha seguridad en sus palabras.

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Nemesio Bolívar el predicador


Textos: Kelvin Castillo


Diseño: Simón Míguez


Fotografía/Video: Daniel Tineo


Desarrollo: Thibaldo Hermoso/Danny Misel