Osly Hernández: “La Constituyente trasciende el debate con el gobierno y nos pone en el debate de las ideas”

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El noveno eje vital de debate en la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente se refiere a la lucha contra el cambio climático y la preservación del planeta. Este tema ya lo había puesto sobre la mesa el comandante Chávez en el quinto objetivo del Plan de la Patria, el cual presentó en 2012 en su campaña presidencial.

Para Osly Hernández, presidenta de la Misión Árbol, se trata de la protección de un área “de vida o muerte” no solo para los venezolanos sino para todo el planeta, pero que implica “trascender de la comodidad rentista petrolera a todo un pueblo comprometido con la economía productiva”. Esto fue lo que Desde La Plaza conversó con ella sobre la convocatoria Constituyente.

¿Cuáles son tus impresiones sobre la convocatoria de Maduro a una Asamblea Nacional Constituyente?

Para todos fue muy inesperado pero además provechoso, el hecho de que el Presidente convocara como mecanismo para poder resolver el juego trancado en el que en este momento nos tiene la oposición, el desprenderse de su condición de presidente, que pudo haber tomado otras medidas legales como por ejemplo la activación de una Estado de excepción o haber pasado a otra fase del plan Zamora, es para nosotros como poder popular, como institución, como chavista, un gesto sumamente importante que le pase la batuta al pueblo todo y además nos reubique en el debate político.

Venimos de unos días y de un discurso muy maniqueo entre si sigue Nicolás o no sigue, que impide que nosotros podamos desarrollar ideas, conocer programas, que podamos realmente tener una vida democrática, que al final es realmente el debate por las ideas y su imposición a través de la participación protagónica. Y así retomamos ese espíritu político desde el que siempre hemos llamado en la Revolución.

Para nosotros no es más que una alegría y además como jóvenes que no pudimos participar de una manera directa como constituyentes en el 99, que vimos ese proceso desde lejos o desde la curiosidad pero no involucrados directamente, es una oportunidad muy emocionante.

Si la oposición se niega al debate constituyente, ¿entonces cuál es su agenda?

La agenda de la oposición fue la marcada por el imperio y que es el golpe de Estado. No hay posibilidad de una salida democrática, política, sensata o en paz, desde los actores que están ahorita protagonizando o direccionando la agenda de la oposición. El problema es que no terminan de asumirlo. Incluso el paso constituyente deja aún más en evidencia que aunque niegan la salida del golpe de Estado cobardemente y que están llamado a un levantamiento por la vía armada y de sectores civiles porque los militares no han respondido a esa agenda, es para derrocar a un gobierno electo de manera democrática, en la práctica es lo que están ejecutando. La realidad es que este tipo de tácticas no tumban gobiernos. De la única manera que un gobierno pueda ser depuesto por la vía de la fuerza es contar la anuencia del sector militar o con un descontento muy alto de las bases populares que lleve a que los barrios o las comunidades más humildes, que son la mayoría real de la sociedad, avancen y se sumen a un posible golpe de Estado.

Nosotros en otros tiempos cuando nos enfrentábamos a un Estado mercenario o que avalaba el uso de las armas para la disuasión de protestas, se llegó a tener como opción esa posibilidad de golpe de Estado que concretó el Comandante Chávez en el 92 y de él se hizo absolutamente responsable. El problema es que estamos ante un grupo de “tira la piedra y esconde la mano” y al final si el problema es con la figura que está en gobierno, si el problema es con el modelo político que hasta ahora nos hemos dado por la vía electoral, lo más sensato es llamar a un debate nacional al respecto.

¿Cómo se lee que el Presidente ponga todo el proceso revolucionario al llamar a una constituyente?

El gobierno actual se está enfrentando a una situación económica muy dura que se traduce en pérdida de confianza, en mella de la voluntad electoral a favor. Ahora, lo interesante de la constituyente es que trasciende el debate con el gobierno y nos pone en el debate de las ideas por el país. ¿Cuál es el país que nosotros le queremos apostar? Para mí es el único mecanismo que tenemos para volver a entender cómo llegamos a la situación económica en la que estamos por la vía argumentativa-política y no por la vía violenta o de la manipulación desde los actores políticos.

Yo creo que si bien la Revolución se ha visto afectada por un plan que se ha venido ejecutando de manera directa sobre nuestro país, financiado internacionalmente y que se genera a partir de la declaratoria de Estados Unidos de Venezuela como una amenaza a sus intereses, nosotros hemos logrado sostener niveles de cuido de nuestra sociedad que también han sido valorados. El hecho de que nosotros aumentemos permanentemente el salario, que las misiones se mantienen activas, que se distribuye la renta petrolera en función de los proyectos, planes y programas que como instituciones generamos, que sigamos teniendo una cartera crediticia que llama permanentemente al pueblo organizado a que se motive a la iniciativa económica; todos son asuntos que han venido tocando a los venezolanos.

En este caso, será la vía del debate, de la propuesta política la que definirá si es en este lado hay una razón a futuro o si es del lado del que desconocemos totalmente hasta el momento su programa de lucha con claridad, o que cuando lo hemos tenido ha sido contrario a los intereses de la mayoría. Cuando han asomado alguna idea de inmediato quedan en evidencia como los guardianes de “tradición, familia y propiedad”.

Es un riesgo, pero si hay algo en lo que siempre hemos salidos airosos es en el debate de las ideas y es el terreno que estamos colocando ahorita sobre la mesa.

¿Es posible encauzar el diálogo en el terreno político nuevamente?

La agenda de violencia siempre tiene un límite y el principal límite es la afectación que ellos están generando a sus propios sectores. La agenda de violencia se está desarrollando en sectores de oposición en donde las familias que viven en los alrededores de esas áreas  ya están agotándose permanentemente de estar enfrentados a un escenario de guerra.

No ha habido de verdad escenario de violencia que pueda sostenerse por mucho tiempo. Una prueba puede ser lo que fue la toma dentro de la UCV: por más que los muchachos intentaron, el hecho de haber elegido como método la violencia terminó por desgastar la lucha. Ninguna lucha violenta está prevista para que dure muchísimo tiempo sin que trascienda a otra cosa. Entendiendo que sus posibilidades de llegar a Miraflores y lograr el derrocamiento del Presidente por esa vía es prácticamente imposible. Nosotros debemos seguir teniendo paciencia y contemplar cómo desde sus filas van a llamar a apagar esa candelita.

Y luego de que la apaguen tienen dos opciones: o se aíslan, que ha sido una opción de la oposición en otros momentos o participan. Nosotros estamos abriendo la posibilidad de participar. Ya se ven contradicciones entre sus actores. Por ejemplo, Capriles llama a través de su twitter a conformarse en consejos comunales o de integrarse a ellos. Entonces pareciera que hay una posibilidad de participar. Eso creo que es lo que espera el país nacional, que de verdad dejemos la vía de la guarimba y nos ubiquemos en el camino electoral.

Y de nuestra parte ponemos el camino más radical donde se pone la posibilidad de que hasta el mismo Presidente sea cambiado en caso de que nosotros no salgamos airosos con el proceso constituyente, bueno es la medida incluso más compleja pero más sensata en el escenario en el que estamos.

¿Hay aspectos de la Constitución del 99 que deban ser revisados, debatidos?

El debate está incipiente pero el Presidente planteó 9 temas sobre los cuales tenemos interés en algunos. Uno de ellos es el cuestionamiento del sistema económico para poder tener de verdad un modelo mixto que genere renta y nos ayude a trascender el tema petrolero. Y desde la perspectiva ecosocialista, desde donde venimos trabajando en los últimos años, hay muchas propuestas y muchos elementos que nosotros podemos incorporar para la lucha contra el cambio climático o para generar economía e incluso hábitats más armoniosos con esos cambios que nos vamos a ver necesariamente sometidos por la naturaleza y que pudieran asumir algunos rango constitucional.

Normativas que ahorita son sumamente débiles en materia ambiental, deben ser revisadas desde el principio constitucional porque al ser el elemento de la Constitución tan amplio hace que la materia normativa o las leyes orgánicas pues tampoco puedan tener precisiones.

Nosotros hemos venido avanzando en que la Misión Árbol sea no es solo una misión que produce árboles sino que además garantiza derechos humanos. El derecho humano a un ambiente limpio, a un ambiente sano, es algo que nos debemos por rango constitucional que lo tenemos previsto ahorita en nuestro preámbulo pero que en los desarrollos quedó muy débil, le falto mayor precisión.

Igual en el tema de la ampliación del sistema de justicia creo que cuando se generó la Constitución del 99 nunca tuvimos previsto un escenario como el que tenemos ahorita en nuestro país. Que tenemos a diputados en el exterior prácticamente haciendo negociaciones abiertas para una intervención en nuestro país y no hay absolutamente nada para impedirlo ni por la vía legal ni por la vía constitucional. El desacato, por ejemplo, de alcaldes y gobernadores que no están ni siquiera en el ejercicio de las funciones para las que fueron electos, eso también pudiera ser revisado por la vía de la Constitución.

Creo que el debate es muy amplio. Es posible que no todas las ideas queden en ese proceso pero el darlo nos facilita volver a reajustar la brújula y para cualquier revolución eso es muy importante.

¿Está preparado el chavismo para esta contienda constituyente?

Yo creo que sí. Si hay algo que ha dado el tiempo de paz es que el pueblo en general haya crecido mucho en su formación y en su definición de lo que quiere. A veces lo que quiere puede coincidir o no con nuestro programa de lucha pero el solo hecho de que hayamos trascendido de una sociedad que estaba permanentemente esperando la ayuda, el auxilio casi que humanitario de un Estado porque no tenía acceso a bienes servicios básicos, porque tenía carencias de salud de todo tipo; facilita que nosotros podamos ahorita enfrentarnos a un pueblo con mayor grado de conciencia, con mejores niveles de organización, que ha sido partícipe de manera directa desde el tiempo de Chávez hasta ahora con Maduro, a debates más amplios.

Por ejemplo, la Misión Jóvenes de la Patria Robert Serra está llegando a lugares de pobreza extrema a organizar jóvenes y a dar debates profundos con ellos sobre la realidad en la que están parados. Eso no existía hace algún tiempo y nos ayuda a facilitar el trabajo.

También hemos sido víctimas de un grupo que se ha venido despolitizando de manera acelerada y que prefirió acomodarse en el discurso de “queremos salir de Nicolás” o “queremos salir de la Revolución” sin profundizar mucho hacia dónde quiere ir. Yo siento que es del lado de ellos que puede estar mucho más difícil un debate político que del nuestro. A eso se le suman los ataques permanentes del imperio, las matrices de información que se han generado contra nuestro país ha venido generando saltos en la manera cómo nosotros podemos leer, defender la Revolución.

Creo que hay condiciones y que justamente es lo que se pondrá a prueba a lo largo de la agenda de debates. Pero hasta ahora en todas las asambleas donde hemos estado hemos visto a la gente muy conectada, con muchas propuestas. Los colectivos y los sectores organizados ya están empezando a generar líneas de trabajo sin esperar que la dirigencia o que la vanguardia institucional vaya a ellos. El reto tal vez va a ser sistematizar toda esa iniciativa política.

Economía productiva e impacto ambiental

Hernández afirma que la Misión Árbol, así como las iniciativas ecosocialistas, garantizan derechos humanos con respecto a la garantía de vivir a un ambiente sano, pero que esto no se puede lograr si no se hace una revisión del modelo económico capitalista del que aún somos parte.

El noveno eje vital de la convocatoria de Maduro a la Constituyente habla sobre la incorporación del quinto objetivo del Plan de la Patria al debate. ¿Qué aspectos esenciales debería abordar la Constitución en esta materia?

En este momento no queremos adelantarnos al debate, pues el mismo debe ser protagonizado por las fuerzas organizadas ecosocialistas del país. Sin embargo, como Misión, hemos problematizado algunos asuntos como: la necesidad de avanzar hacia un modelo económico sustentable, en especial en el área de alimentos, que nos guíe en el uso eficiente de la energía (haciendo aprovechamiento de lo localmente disponible) y la posibilidad de producir de manera soberana la mayor cantidad de insumos. Para ello es importante liberar progresivamente de elementos que no podamos producir en nuestro país; recuperar nuestros alimentos originarios cuyo material genético (las semillas) están bajo la protección de campesinas y campesinos; avanzar hacia el acuerdo de parámetros ecológicos para la construcción, que faciliten la adaptación al cambio climático, que desconcentren las ciudades y nos saque de ese modelo de convivencia que promueve el consumo y limita las capacidades productivas, entre otros.

¿Qué papel juega y jugaría la Misión Árbol en este aspecto de la Constituyente?

Las Misiones estamos llamadas a la organización de equipos promotores del debate, sistematizar, problematizar y garantizar que el pueblo participe de este momento histórico. En este momento estamos organizando equipos a nivel nacional con la tarea de hacer llegar la información y luego activarse en todas las fases del proceso Constituyente. De igual modo aportaremos nuestros aprendizajes.

Si vamos a hablar de un modelo donde se respeta el medio ambiente y se considera la preservación del planeta, ¿no se debe revisar también el modelo de explotación del petróleo?

Sí. Por ello el Presidente planteó la segunda línea. Ahora bien, tampoco podemos como país iniciar una economía sin impacto ambiental, dado que esto simplemente no existe. Toda actividad económica -y más con el actual modelo hegemónico del cual somos parte- genera impacto. Nuestro papel es poder estudiar, cuantificar y accionar de manera responsable sobre ese impacto, poniendo la ciencia y el conocimiento popular al servicio de esta tarea. Y por supuesto, seguir luchando contra el capital para poder transformar las reglas de la economía global y así liberarnos de las imposiciones a las cuales somos sometidos. Avanzar en la moneda nuestroamericana y sintonizar la producción con las necesidades de nuestro país, continente y por último el mundo, es ante todo una lucha política del socialismo.

¿Hablar de una economía post petrolera no implica solo hablar de lo económico sino también lo ambiental?

Exactamente. Para nosotros los dos temas van de la mano. Sobre todo porque una de las ventajas en la lógica económica internacional actual que tiene nuestra Patria son sus atributos naturales, que pueden aportar mucha riqueza a la nación, desde el turismo hasta su aprovechamiento directo. Pero lograrlo pasa por trascender de la comodidad rentista petrolera a todo un pueblo comprometido con la economía productiva. A desinflar la infraestructura burocrática y fortalecer la acción productiva, bajo los principios socialistas. Y es así como los puntos nueve y dos, se conectan con el uno y seis, que hacen alusión a la transformación del Estado.

¿Crees que en el proceso revolucionario ha habido avances en materia de preservación del ambiente? ¿Cuáles deben ajustarse o profundizarse?

Por supuesto. Las leyes de bosque, agua, semillas y tierras hechas en revolución son maravillosas, además de políticas de recuperación de fauna amenazada, de organización popular para la gestión del agua, en fin. Considero que lo más débil es la capacidad y consecuencia administrativa de las y los imputados por delitos ambientales.

¿Qué importancia tiene que la Misión Árbol adquiera rango constitucional?

Nada más y nada menos que garantizar que en nuestra Patria siga favoreciéndose una política pública destinada de manera específica a la organización del pueblo para la protección del principal líquido para nuestra supervivencia: el agua, a través de la producción de árboles. Pudiera decir que estamos protegiendo una Misión de vida o muerte. Nosotras y nosotros somos los guardianes del futuro, hoy.

Un mensaje para los sectores de la población que no creen o no están de acuerdo con una convocatoria a una Asamblea Constituyente

Mi mensaje es a no dejar que la oportunidad de discutir el modelo de país en el que creen les pase de nuevo sin participar. La peor posición en cualquier juego democrático es la autoexclusión. Nada enriquece más la acción ciudadana consciente, que el debatir las ideas del presente y futuro de nuestra Patria y es saludable reconocer las ideas de la otra mitad del país que sigue siendo mayoría electoral y ante cualquier escenario seguirá existiendo.

DesdeLaPlaza.com/Simón Herrera Venegas