Diosas del rock (II)

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Como ya les dije, marzo es el mes de la mujer y por ello hemos dedicado esta serie a las diosas del rock. En la primera parte les presenté a las que considero parte de mis favoritas, sobre todo las que están orientadas al rock pesado. Pero, no podemos hablar de las mujeres en el rock si no le damos su debido crédito a las pioneras, a las que estuvieron ahí luchando codo a codo por abrirse lugar en este género. Así pues, continuamos con las diosas, pero esta vez las leyendas.

Suzi Quatro – Can the can (1973)

Suzi Quatro fue la ídola de muchas de las cantantes que siguen en la lista y, seguramente, con eso podríamos decirlo todo. Uno de sus sellos fue la vestimenta entera de cuero negro que con una voz punzante y aguerrida se convirtió en su épica y leyenda. Suzi dejó atrás todos aquellos estándares idiotas de que las mujeres siempre son delicadas y “rosas”.

Can the Can es uno de sus himnos y es rock and roll crudo y puro. En sus acordes se siente lo más primitivo del punk, del indie rock y hasta del grunge.

Joan Jett (The Runaways) – I love rock and roll (1981)

Joan Jett es una de las hijas de Quatro. Aunque no están distanciadas en el tiempo, Jett siempre vio a Suzi como una figura a seguir y en su apariencia se nota la influencia. Joan fue la fundadora de The Runnaways, para muchos uno de los mejores grupos femeninos de rock –si no el mejor-.

Jett es la autora e intérprete de uno de los grandes himnos del género: I love rock and roll, canción que ha sido demasiado manoseada con el paso del tiempo pero que representa todo lo que nos gusta de este tipo de música. La voz de carrasposa e irreverente de Joan es su signo distintivo.

Pat Benatar – Love is a battlefield (1983)

Digamos que se acerca más al pop que al rock, pero Pat Benatar fue una de las grandes voces femeninas de la década de los 80. Su portentosa voz era energía, emotividad y alta factura.

Es la intérprete de uno de los grandes éxitos de esa década: Love is a battlefield.

Lita Ford – Kiss me deadly (1988)

Lita Ford, como buena expositora del rock estadounidense de los ochenta, era cabello batido, cuero negro, puyas de metal, tacones altos y una actitud ruda. Sin embargo su música era más una especie de rock dulzón, pero que llegó lejos en la época y le vale ser una de las ídolas de la época.

Mucho de lo que presenta recuerda a Suzi Quatro. Y no en vano, pues Lita es “graduada” de la banda de Joan Jett: The Pretenders. Luego ascendió rápidamente en su carrera solista.

Debbie Harry (Blondie) – One way or another (1978)

Debbie Harry rinde completo honor al nombre de la banda que lideró durante casi dos décadas: Blondie (“catirita”). Esta mujer de voz sobria pero imponente marcó a las generaciones por venir cpn su estilo, su forma de cantar, su actitud y su manejo en escena.

Además de ello, Blondie es uno de los grandes pilares del indie rock que luego tomaría su puesto con fuerza casi 20 años después. One way or another es uno de esos himnos que posicionó Debbie junto a Blondie.

Doro Pesch (Warlock) – True as stell (1986)

No podemos negarlo, muchas mujeres rockeras se presentaron en esta década con toda la pinta metalera, pero luego su música iba en otra dirección. Pero la alemana Doro Pesch era realmente la reina del metal y fue figura e ícono desde sus primeras apariciones al frente de su primera banda Warlock. Marcaron hito en su país natal y luego en toda Europa.

True as stell es una de esas canciones típicas de ese metal ochentoso que a algunos les dio por llamar “hair metal” (por aquello de los peinados). Pero, aun así, una gran canción, gran energía y la gran voz de Doro al frente.

Patti Smith – Because the night (1983)

A Patti Smith la llaman “la madrina del punk”, nada más y nada menos. Su voz y su actitud (que tal vez hoy en día se parecería más al indie rock), formaron parte de un movimiento que nació en Nueva York junto a otras grandes bandas (entre ellas Blondie) y que llegaron a compartir y hacer vida en el famoso club CBGB.

Because the night, un gran clásico del rock, también es una canción demasiado manoseada en el tiempo, pero hasta que uno no oye su versión original interpretada por Patti Smith, no conoce el verdadero valor de esta pieza.

Anne Wilson (Heart) – Barracuda (1977)

Anne Wilson y Barracuda… la combinación perfecta, no hay más nada que decir. La voz intensa y aguda de Wilson fue la huella digital de Heart para llevar puro rock a todos sus fanáticos. Barracuda sencillamente es uno de los grandes clásicos del rock y Anne Wilson deja huella en su interpretación.

DesdeLaPlaza.com /Simón Herrera