¿Qué haces en Navidad? Disfruta del Top 10 de los hábitos navideños de los venezolanos

Hábitos Navideños

“Navidad, Navidad, dulce Navidad, la alegría de este día hay que festejar…” Llegó el mes más esperado desde el 1 de enero, y no es exageración, aún no ha terminado el mes de diciembre, cuando escuchas a las familias, amigos, parejas, hablar sobre lo que van hacer en las próximas navidades: “el próximo año vamos pa’… que Fulanita prepare las hallacas porque Menganita ya está cansada…” y un sinfín de planes comienzan a asomarse sin terminar de disfrutar el mes en curso.

¡Sí señores, así somos los venezolanos! pero ¿cómo no hacerlo? Si diciembre es el mes del amor, la paz, de compartir, reencuentro con los seres queridos… Y es que sin duda alguna algo mágico pasa en esta época, hasta sentimos “cariño” por el vecino que nos fastidió la paciencia durante todo el año, ¡increíble!

Todo está muy lindo pero, no nos engañemos, también es el mes de la pachanga, la comedera,  miche pa’ ca, miche pa’ llá, cualquier género musical es perfecto para menear la chapa (hasta la música del heladero) y ni hablar de las gaitas o villancicos típicos en esta fecha decembrina, ¿o no? ¡Jajaja! picarones.

Desde La Plaza te presentamos los 10 hábitos navideños de las familias venezolanas

1. La blúmer o pantaleta amarilla para la prosperidad o la roja para el amor, sacar la maleta, subir y bajar las escaleras o silla: Apuesto que lo has hecho.  No sé hasta qué punto estas tradiciones sean ciertas pero, “de que vuelan, vuelan” y por si acaso sacaré las maletas,  así que… ¡Bye bye  nos vemos en los Miamis! 


2. Comer uvas, lentejas, arroz “Navidad que vuelve, tradición del año, unos van alegres, otros van llorando…” y muchos van comiendo las doce uvas, 1, 2, 3… y en la décima ya se fue el año viejo, ¡típico!

Por allá, se escucha “tengo dinero como arroz”, mientras comen lentejas o mueven un bol con arroz y monedas, ni hablar de la tía que grite “no olviden guardar dinero en los bolsillos o un dólar en la cartera”  Hasta que por fin todos gritan ¡Feliz año!.

3. El amigo secreto: Aunque siempre digas “el próximo año no jugaré”, por alguna razón vuelves a caer en las redes del dichoso amigo secreto, que nunca es secreto. Por varias semanas escuchas “yo quiero… a mí no me gusta… en la tienda ‘x’  vi un bolso que me encantó, vale Bs. 900” y lo peor es que el máximo es de Bs. 500. ¿WTF?

La cosa es que, algunos después del dichoso juego salen más aburridos que “cola e’ perro”. ¡Chito marre!

4. Globo de los deseos: Aunque siempre vivimos los dichosos globos en las películas americanas, no es hasta hace dos años (aproximadamente) que se volvió “boom” en Venezuela, encender el globo mientras pides deseo.

La cosa es que “entre más altura alcance y más rápido se vaya, así se te irán cumpliendo los deseos”. ¿Qué tal?

¡Ajá! Ahora me pregunto ¿qué pasarán con los deseos que van en los globos que se caen en el Warairarepano (Caracas) o los que queman los techos de las casas de las zonas populares?   Mejor me como mis lentejitas, porque no llego para las uvitas.

5. La hojita con los propósitos para el próximo año: Esta es una de mis preferidas, porque te permite regalarte unos minutos, ¿regalarme? ¡sí! Con el “corre-corre” diario a veces nos olvidamos de nosotros mismos.

Este es el momento perfecto para sentarte, relajarte, poner la mente en blanco... Claro, que el hecho de escribirlo no te asegura el éxito, para ello tienes que trabajar. ¡Ni tan calvo, ni con dos pelucas!

6. Preparar las hallacas con la familia y con la famosa receta de la nona: ¿Quién no ha preparado hallacas con la familia? ¿No? No tienes idea de lo que te pierdes, risas van risas vienen, cuentos, chismes, los “sabías que”, y de más se hacen presente en ese momento y ni hablar de las bebidas espirituosas acompañado de unas buenas gaitas.

7. Decorar la casa con un ponche crema o cualquier otra bebida espirituosa en la mano: “Noo, ahí no va el arbolito… un poco más a la derecha, si ahí está bien la estrella.. Pásame, pásameee eee esteee….. la flor y la bambalinas” ¡Ajá! ¿Qué pensabas que te iban a pasar?

8. Siempre esperamos el mes de diciembre para arreglar la casa, pintarla, cambiar los chécheres… Pero si ya sabemos que en esta fecha todo sube por tradición… ¿por qué no compramos antes? Obvio, por el señor aguinaldo.

No, nos quejemos porque también es el momento perfecto para llamar a Beto (que es amigo de la casa o compadre y quien además sabe pintar excelente) para que nos ayude y ¿por qué no? Hasta pa’ echarnos unos traa… traa… ¡Ya tú sabes!

9. Los famosos estrenos y la pregunta clásica ¿qué te vas a comprar? No importa cuántas veces durante el año te quejaste de la economía y de los precios de las cosas. En ese momento lo más importante es estar más “pulidos que el piso de la Casa Blanca, chiqui-luqui,  fresita” o como lo quieras llamar.

10. Limpiar la casa para la llegada del espíritu de la navidad, ¿superstición? No sé, pero he visto hasta la vecina que dice ser “atea” comprando mandarina, esencias, velas y demás para esta noche, quién lo diría. ¡Así son las cosas! Porque “de que vuelan, vuelan”.

Y tu ¿Qué otros hábitos o tradición acostumbras hacer en navidad? Compartelas con nosotros.

Desde La Plaza/ Stefanny Escalante