X

10 tips para niños saludables

La Organización Mundial de la Salud define el término SALUD, como el estado de bienestar biopsicosocial del individuo. No se trata sólo de la ausencia de enfermedad. Por eso para disfrutar de hijos realmente saludables debemos considerar varios aspectos  y por esa razón me atrevo a sugerir 10 claves para mantener niños saludables:

Lactancia materna: la leche materna posee todos los componentes que el bebé necesita para su desarrollo físico, mental y emocional. Está cargada de nutrientes, vitaminas y elementos vivos como anticuerpos que protegen al bebé de infecciones, alergias y enfermedades inmunológicas. La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y por lo menos durante 2 años favorece además el desarrollo cognitivo y fortalece los lazos familiares y el vínculo madre-hijo fundamental en su salud afectiva.

Vacunas: Cumplir con el esquema de inmunizaciones es un derecho de todo niño y un deber de los padres para protegerlo de múltiples enfermedades infecciosas prevenibles, así como de sus complicaciones y secuelas.

Alimentación: una vez que se inicia la alimentación complementaria, debe garantizarse una dieta balanceada y saludable, con un mínimo de alimentos procesados, que le permita al niño recibir todos los nutrientes que necesita en forma variada, adecuada y segura. Lo que el niño coma se verá reflejado en su estado de salud y en los riesgos potenciales que pueda presentar en su vida adulta.

Control médico: La consulta pediátrica regular permite vigilar el estado de salud del niño y adolescente para garantizar que todo marche bien y detectar a tiempo posibles signos de alarma o patologías que tratadas oportunamente eviten daños en su salud.

Actividad física: el ejercicio regular permite mantener un cuerpo sano. El sedentarismo se instala desde temprana edad si el niño no tiene el ejemplo y la motivación para realizar algún deporte. Es importante controlar y restringir el tiempo frente a la TV, juegos de video, equipos electrónicos y fomentar el tiempo al aire libre cultivando el aspecto físico.

Hábitos higiénicos: El lavado de manos, baño diario, cepillado y cuidado dental son indispensables para mantener la salud integral del niño y de crear rutinas de cuidado personal que le eduquen sobre conocer y valorar su cuerpo.

Recreación: los niños aprenden jugando y necesitan tiempo libre para desarrollar juego no estructurado, fomentar su imaginación, relaciones interpersonales y autoestima.

Afecto: el sistema inmune se beneficia de las manifestaciones de cariño. Los besos, abrazos, caricias y contacto positivo con los padres forja la autoestima, permite liberar hormonas de la felicidad y genera bienestar en todos los órganos y sistemas que funcionan en equilibrio y a su máximo potencial.

Información: la comunicación entre padres e hijos es fundamental para proteger a la nueva generación de los peligros e incertidumbres a los que se exponen a diario. Conversar abiertamente sobre sexualidad, drogas, peligros, alcohol, cigarrillo y crear un ambiente de confianza y seguridad en el hogar disminuye el riesgo de padecer de algún problema relacionado con estos temas.

Autonomía: Permita a su hijo crecer realmente como individuo. Respete sus decisiones y valore sus opiniones y sentimientos. Imponga límites coherentes, rutinas que lo ayuden a sentirse seguro, pero permítale disfrutar de sus potenciales. Apoye y conduzca sus planes, la presencia de los padres y la familia no debe ser restrictiva, debe representar la base fundamental sobre la cual el niño construya su futuro.

Dra. Morella Martínez de Herrera
Pediatra Puericultora
Consejera de Lactancia Materna
Related Post