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Superando barreras, entre iguales

‘Inválido’, ‘mocho’, ‘tullido’, ‘ciego’, ‘sordo’, ‘mudo’, ‘mongólico’, ‘impedido’. El atraso del siglo XX nos enseñó a categorizar a seres humanos, con nuestras mismas características, que sufrían de una o varias de estas discapacidades mal denominadas

El fascismo, mediocre en lo que le conviene, resuelve el problema ‘simplificando’ y agarrándose del diccionario: “es muy difícil asumir tantas categorías, el DRAE admite la palabra ‘inválido’, ‘impedido’, etcétera”.

Si nos refiriéramos a objetos inanimados, quizás esta categorización mal fundamentada sería correcta, pero hablamos de seres humanos a los que ese lenguaje les hizo mucho más daño que un trato inadecuado: miles de venezolanos y venezolanas, por tener alguna discapacidad, tuvieron que subsistir de la limosna, de la caridad de familiares, conocidos y ‘asociaciones caritativas’, sin ninguna necesidad, porque hoy quedó demostrado que todas y todos somos capaces en la mayoría de las artes, profesiones y oficios, simplemente con acceso al estudio, al trabajo, a la vida.

Fue la Asamblea Nacional, integrada por todas las corrientes de la izquierda venezolana (por decisión de la derecha de retirarse de las legislativas de 2005, para evitar una derrota que solo los dejaría, según los sondeos de entonces, con 30 curules) la que aprueba, en 2007, la Ley para personas con discapacidad, que en su artículo 28, entre tantos otros avances, establece: Los órganos y entes de la Administración Pública Nacional, Estatal y Municipal, así como las empresas públicas, privadas o mixtas, deberán incorporar a sus planteles de trabajo no menos de un cinco por ciento (5 %) de personas con discapacidad permanente, de su nómina total, sean ellos ejecutivos, ejecutivas, empleados, empleadas, obreros u obreras. No podrá oponerse argumentación alguna que discrimine, condicione o pretenda impedir el empleo de personas con discapacidad. Los cargos que se asignen a personas con discapacidad no deben impedir su desempeño, presentar obstáculos para su acceso al puesto de trabajo, ni exceder de la capacidad para desempeñarlo. Los trabajadores o las trabajadoras con discapacidad no están obligados u obligadas a ejecutar tareas que resulten riesgosas por el tipo de discapacidad que tengan”

La revolución que vive hoy Venezuela nos hizo pasar del atraso de la lástima, al avance del aprendizaje, y para aprender urgía el uso de los medios de difusión. En 2005, RNV Activa, canal juvenil de Radio Nacional de Venezuela, se convirtió en la emisora pionera para difundir la realidad de las personas con discapacidad, para transformar la realidad, incorporando a la Producción Nacional Independiente ‘Superando barreras’, allí dio sus primeros pasos, entre muchos otros profesionales de la comunicación que hoy nos honran, Mariely Valero, comunicadora y música que se ha convertido en una activista de esta importante lucha.

El pasado miércoles, 28 de septiembre, a las 6:30 p.m, en el marco del lanzamiento de la nueva imagen de Venezolana de Televisión, bajo la campaña #VamosALoQueSomos, se estrenó  «Entre Iguales», espacio creado, producido y conducido por Francis Muñoz, Yusmary Duarte, Dhayira Oropeza, Mayerling Lobo, Raquel Avendaño,Vicente Gil, Mariely Valero, y Juan Carlos Mora, excelente profesional del periodismo y la locución con el que VTV se convirtió hace unos meses en el primer canal en incluir a una persona con movilidad reducida como narrador de noticias.

Con una de las legislaciones más avanzadas del mundo en la materia, y ahora, con ‘Entre iguales’, el reto es, no solo cambiar todo lo que deba ser cambiado para la total inclusión de las personas con discapacidad, sino que en todos los medios, públicos y privados, se rompa con la comunicación de los estereotipos, de ‘los mismos’, para que la diversidad se haga presente en imagen, producción, y en contenidos, para el moderno siglo XXI que estamos viviendo.

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