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Sexo durante el embarazo

Para algunos futuros padres este tema siempre genera un poco de temor y muchas interrogantes. Se tiene miedo a lastimar al bebé, también existen preocupaciones acerca de que el sexo pueda generarle malestar o dolor a la mamá. Aunque son muy comprensibles estos temores, existen muchas razones por las cuales el sexo durante el embarazo puede ser muy placentero. Desde esta plaza del placer les daremos algunas recomendaciones que deben ser tomadas en cuentas para seguir disfrutando de la intimidad con la pareja.

Si el embarazo no presenta ningún problema y no existe ningún tipo de contraindicación del médico obstetra, el sexo es considerado seguro durante todas las etapas del mismo. Un embarazo normal es uno considerado de bajo riesgo en lo referente a sufrir posibles complicaciones, tales como: abortos espontáneos y trabajo de parto pre-término.

Es importante saber durante el embarazo se incrementa la lubricación vaginal y se engrosa la zona de los genitales; por lo cual es justamente durante esta etapa, en la cual muchas mujeres se vuelven orgásmicas o multiorgásmicas por primera vez en sus vidas.

Uno de los mitos más comunes es que el pene pueda tocar al feto y por consiguiente, lastimarlo. La realidad es que por muy profunda que sea la penetración el pene nunca va a tocarlo. Durante los nueve meses de embarazo este se encuentra protegido dentro de la cavidad uterina y de la bolsa de aguas. Además, el canal cervical que comunica el útero con la vagina, está cerrado.

No obstante, a medida que va creciendo la pancita, hay posiciones que se vuelven más incómodas para la futura mamá, y es necesario experimentar con otras. Por ejemplo, la del misionero, con la mujer sobre su espalda, no es muy conveniente, especialmente después de haber pasado el cuarto mes de embarazo, ya que el peso del útero, más el hombre encima agregan más presión sobre la mayor parte de los vasos sanguíneos.

Posiciones más seguras

Pruebe estar arriba del hombre, en esta posición la mujer se coloca encima de su pareja. Ésta es una posición muy placentera ya que libera toda la presión de su abdomen y le permite mantener el control de la profundidad y de la fuerza de la penetración.

Se puede variar con rodillas elevadas: esta posición se asemeja a la del misionero, con la diferencia de que la mujer eleva sus rodillas hasta su pecho, lo más que pueda. El hombre, de rodillas, la penetra, sin ejercer presión sobre el abdomen de la mujer, que también puede apoyar sus pies sobre el pecho de su pareja, para sentirse más cómoda. Esta posición dejar de ser cómoda después del cuarto mes, ya que como mencionamos arriba, no es bueno que la mamá esté mucho tiempo recostada sobre su espalda.

Otra variante es la posición lateral: en esta, el hombre y la mujer se recuestan de lado, mirándose frente a frente. De esta forma se evita cualquier peso adicional o presión sobre el abdomen. Es una posición muy íntima, ya que los dos pueden mirarse y besarse mientras hacen el amor.

La clásica cucharita: es una de las mejores para experimentar durante las últimas etapas del embarazo. Los dos se colocan de lado, pero el hombre detrás de la mujer. Es muy cómoda para las mujeres embarazadas ya que libera a su vientre de cualquier presión o peso y le permite disfrutar de una penetración poco profunda.

Y para que sigan disfrutando de su sexualidad durante el embarazo les pasamos recuerden que al tener relaciones sexuales se produce la liberación de variadas sustancias como lo es la oxitocina, serotonina y endorfina, que cumplen con un papel clave al ser responsables de darnos sensación de bienestar y felicidad. Un complemento para acompañar estos nueve meses.

Orientadora en sexología
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