X

Ecatepec: ¿Cómo viven las mujeres en el peor lugar de México?

Existe un lugar en México considerado como el más violento y salvaje para ser mujer. Ese es Ecatepec un estado de el país azteca donde la mujer no vale nada, las autoridades entorpecen acciones y no velan por el resguardo de las féminas las cuales han tenido que regresar a casa temprano o salir acompañadas para no ser víctima de secuestro o asesinadas.

Son cientos los casos de violencia hacia el género femenino que se conocen en esta región valorada como un foco rojo sangriento donde los feminicidios (asesinatos de mujeres por razones de género) son cada vez más comunes con cifras para helar la sangre de 1554 mujeres desaparecidas en el estado, 400 en Ecatepec, la mayoría de entre 15 y 17 años.

Lea también: Dos terceras partes de mexicanos no saben de qué país se independizó México.

Es un lugar donde se combina el horror de la muerte fácil, el desprecio hacia la mujer, la inseguridad generalizada y la impunidad.

La Historia de Dulce

Tal es el caso de Dulce Cristina Payán Urvano se la llevaron de la puerta de su casa el domingo 15 de enero de 2012. Su hermana Abigail vendía discos detrás de la entrada del hogar y escuchó cómo Dulce se reía con su novio.

A las 8.30 de la noche una furgoneta se detuvo y ambos desaparecieron. Al novio lo soltaron al rato, pero la joven apareció muerta horas después. Tenía 17 años.

En la sala de la casa de los Payán, la recuerdan con un altar en un rincón, decenas de osos de peluche e imágenes suyas. “Descanse en paz”, dicen algunas, y están decoradas con dos lazos negros.

Con base a esto Abigail lamenta, “Es eso de no saber qué es lo les pasa a los hombres por su cabeza para hacer tanto daño… se les hace fácil, no les tiembla el corazón, asesinar a una mujer, qué poco hombre. Es de no tener amor hacia la mujer”.

“Vivo en una sociedad enferma, hay mucho odio, pero tengo la esperanza de que esto cambie, de que mi hija no viva en una sociedad así”, dice Abigail.

En ese caso, la colonia Hank González es de las más vulnerables del municipio donde más actos de muerte han ocurrido en México en el último tiempo. De acuerdo al observatorio se han cometido 1.003 de estos actos en todo el estado, que comprende 125 municipios, entre 2012 y 2015, y 183 de ellos ocurrieron en Ecatepec.

María de la Luz Estrada quien preside el observatorio Ciudadano Nacional del feminicidio, una entidad no gubernamental que agrupa a 49 organizaciones de derechos humanos y de mujeres indica que “Es uno de varios municipios en los que, aparte de operar la delincuencia común y organizada, creemos que están implicados agentes del Estado en este problema, policías municipales y estatales, eso es súper complejo”, comenta la activista al medio BBC.

Lea también: Peña Nieto reconoce problemas que han “lastimado” a México.

Parece que el machismo raya en lo absurdo en esta zona, los hombres son educados con desprecio a la mujer , Teresa Martínez Velasco una joven de Ecatepec explica, “hay que acabar con esto, muchas veces he pensado en mudarme.

Esos hombres no tienen nada en la cabeza, hay misoginia y quieren que sigamos calladas”. “Desde chicos tienen esa idea de que la mujer no es nada, incluso que desde niños les dicen no llores porque es de niña, acaso ser niña es malo? Desde ahí empieza el odio”, sentencia Abigail.

Las preocupaciones de los adolescentes

Con la llegada de Manuel Amador, un sociólogo profesor de la Escuela Preparatoria Oficial General Francisco Villa 128 quien dirige el taller Mujeres, Arte y Política y la materia métodos y pensamiento crítico. Teresa Martínez Velasco, una chica de la región comenzó a involucrarse en el activismo.

Manuel Amador es un sociólogo profesor de la Escuela Preparatoria Oficial General Francisco Villa 128 y también dicta el Taller Mujeres, Arte y Política.

El día que BBC Mundo visitó Ecatepec, Amador recién terminaba de dictar clases y de recoger la tarea que le había encomendado a sus alumnos de entre 14 y 15 años.

La consigna de la actividad era : “Escribe al menos tres problemas que en lo personal y/o social a ti te preocupan de los cuales es importante discernir sobre ellos”.

De un total de 50, solo unos cuantos no mencionan la violencia o la inseguridad tales como:

  1. La delincuencia, maltrato físico o verbal hacia la mujer.
  2. La violencia: porque ahora en estos tiempos ya no puedes confiar en salir a la calle porque asaltan o golpean.
  3. La delincuencia es preocupante porque no puedo estar segura sabiendo que no puedo salir a la calle tranquila.

“A mí me preocupa la inseguridad ya que por esa razón mi mamá casi no me deja salir a fiestas y tampoco me deja andar sola en la calle”, señala Teresa.

Lea también: México tiene la universidad más peligrosa del mundo: muertes, palizas, secuestros y epidemias.

Amador busca que sus alumnos piensen de manera diferente, generar una esperanza de que se puede cambiar ese destino que parece trazado para muchas mujeres aquí, pero es consciente de que es necesario que su esfuerzo se multiplique.

En busca de respuestas

Quiero que las chicas aprendan a denunciar, a saber que como mujeres importan, porque la sociedad construye esa idea: ‘Tú no importas, tú debes quedarte callada’. Eso influye mucho en que esto siga sucediendo”, le explica Amador al medio internacional.

Las historias son muchas pero nadie denuncia, tienen temor a las autoridades quienes les piden plata para mostrar un expediente, para hacer unas copias, dinero hasta para mantener el caso abierto, que investiguen el homicidio puede costar 2.000 pesos (US$120): la justicia tiene su precio y la impunidad es la reina del día a día, puntualiza el docente.

Procuraduría General de Justicia del Estado de México.

La presidenta del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, María de la Luz Estrada plantea que las causas de todo este caos se deben a muchos factores como  la pobreza estructural, el régimen de impunidad y la discriminación contra la mujer: “No valemos nada, en un contexto tan negativo, pues mueres en el intento”, cita la funcionaria del ente femenino.

Concerniente a este asunto, desde 2010 la organización viene  solicitándole al gobierno específicamente a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) que revele los datos sobre feminicidios y declare la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) o lo cual hicieron a fines de julio.

Necesitaron casi cuatro años y ganar amparos judiciales para lograr esta solicitud. Sin embargo, la PGJEM asegura que sólo tiene el registro de 160 feminicidios, de los cuales el 60% se han resuelto. Mientras tanto  la magnitud de feminicidios en Ciudad Juárez fue tal que el escándalo llegó al resto del mundo, se calcula que ocurrieron casi medio millar de asesinatos de este tipo entre 1993 y 2010.

Una cultura infundada

En torno los datos arrojados por el gobierno la situación es critica:

  • 17,7% está de acuerdo en que “una esposa debe obedecer a su esposo o pareja en todo lo que él ordene.
  • 15,4% cree que “es obligación de la mujer tener relaciones sexuales con su esposo o pareja.
  • 29.3% considera que “si hay golpes o maltratos en la casa es un asunto de familia y ahí debe quedar.

Tú como mujer no podrás sacar una carrera. Termina tu prepa y júntate. Si yo como hombre no lo logré, menos tú que eres mujer: eso me lo dicen en la propia familia, imagínate en la calle. Así te acostumbras y piensas que es así. Lo más que puede aspirar una mujer es a embarazarse”, son las palabras que escuchan las féminas de los hombres en ese estado.

Resultados de la investigación

La historia de Dulce de la colonia Santa Clara en Ecatepec, forma parte de la investigación que Amador y Héctor Domínguez Ruvalcaba, de la Universidad de Texas en Austin, realizaron sobre la violencia en el estado de México para la obra Diálogos Interdisciplinarios sobre Violencia Sexual.

Las mujeres ocupan el lugar menos privilegiado, exclama el investigador  y  añade que predomina la idea de que ellas no necesitan una formación profesional y el hombre suele pensar que se debe reproducir ese modelo.

En ese sentido, “El femenicidio”, afirman los autores, “pareciera expresar la necesidad de eliminar la capacidad de las mujeres de convertirse en sujetos. De ahí la objetivación radical que el hecho de matar y arrojar sus cuerpos encarna.

A pesar del horror de la que son víctimas estas mujeres a manos de hombres deshumanizados su sufrimiento parece cada vez más invisible ante la indiferencia gubernamental que calla y no toma las medidas necesarias para acabar con este flagelo donde la corrupción son cómplices para frenarlo.

DesdeLaPlaza.com/Animal Político/NR

 

 

 

 

 

Related Post