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Papa Francisco: El revuelo en la Silla de San Pedro

El 13 de marzo de 2013 el argentino Jorge Mario Bergoglio asciende al trono de San Pedro bajo el nombre de Francisco y con él un pensamiento moderno, vanguardista y calificado por algunos como “liberal”.

El Papa, desde que está en el Vaticano ha emprendido una revolución en las bases de la Iglesia Católica.

Francisco recibió una iglesia con temas álgidos en una sociedad cada vez más convulsionada y globalizada. A lo largo de los siglos desde su fundación a cargo de Simón Pedro, la Iglesia ha guiado a la humanidad en un camino de fe que se ha visto golpeado con temas críticos como la inquisición, la pedofilia y el matrimonio.

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Una iglesia conservadora, severa y hasta injusta, en algunos casos, ha visto desde Roma, el crecimiento precipitado de la humanidad que cada vez más demanda de la verdadera acción del mensaje de Jesús.

Los adelantos que en su tiempo impulsaron Juan XXII, Juan Pablo I (quien murió inesperadamente) y el mismo Juan Pablo II, han regresado la mirada al Vaticano tras el ascenso del Papa Francisco, calificado como un visionario, un revolucionario o un jesuita postmoderno.

La Iglesia Católica, apostólica y romana ha observado a lo largo de su existencia con indiferencia la actualización de temas como la eutanasia, el matrimonio homosexual y el celibato.

El Papa Francisco por su parte “ha puesto el dedo en la llaga” con temas que sin lugar a dudas reclaman la modernización de los preceptos divinos.

 

Duramente cuestionados y apartados, los homosexuales han encontrado en la Iglesia duras críticas sobre su preferencia sexual. A lo largo de su historia, la Iglesia ha enfatizado que solo la unión entre hombre y mujer puede concebir la familia contemplada en las escrituras bíblicas. Benedicto XVI en 2005 firmó un documento en el cual decía que los hombres con profundas tendencias homosexuales no debían ser sacerdotes.

Aunque el Papa Francisco, número 266 que ocupa el Sillón de San Pedro no ha aceptado completamente la unión entre dos personas del mismo sexo, ha mostrado una posición flexible, que pudiera abrir las puertas a nuevas transformaciones.

Papa Francisco 2013: “En un lobby no todos son buenos, pero si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad, quién soy yo para juzgarla. El Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice que no se deben marginar a personas que tengan esa orientación”.

Este 7 de abril del 2016, en Amoris Laetitia una exhortación de 256 páginas, el Papa cerró las puertas al matrimonio gay al tiempo que pidió comprensión para la comunidad homosexual.

La unión debe ser entre un hombre y una mujer, fue la postura repetida por el Papa. Eso, sí: pidió protección a lesbianas y gays de la «injusta discriminación» a la que son sometidos. El Pontífice exigió al clero no usar las «leyes morales» como si fueran armas para condenar a los fieles.

Este 7 de abril se conoció la noticia de la legalización el matrimonio igualitario en Colombia

Una iglesia ciega, sorda y muda recibió durante muchos años cientos de denuncias en todo el mundo, sobre casos de pedofilia por parte de sacerdotes católicos. Incluso Juan Pablo II, es considerado por la opinión pública como uno de los grandes encubridores de los casos de abuso sexual a niños por parte del clero a lo largo y ancho del planeta. Benedicto XVI exigió “tolerancia cero” y pidió perdón a las víctimas.

El actual Papa Francisco ha sido más duro y contundente con sus acciones a una práctica que, según estimaciones, comprende un 2% de los 414.000 prelados que la iglesia reconocía en 2012.

Papa Francisco: «Los pecados de abuso sexual contra menores por parte del clero tienen un efecto virulento en la fe y en la esperanza en Dios», expresó el Papa. «No hay lugar en la Iglesia para los que cometen estos abusos, y me comprometo a no tolerar el daño infligido a un menor por parte de nadie«.

En el 2015, El papa Francisco aprobó la creación de un tribunal que juzgará casos de obispos acusados de encubrir a curas que abusaron sexualmente de menores de edad.

En un silencio absoluto se mantuvo la Iglesia con respecto a una de las problemáticas que hoy enfrenta el mundo: el cambio climático. Como un tema externo, tabú, y hasta considerado como de “no competencia”, los diferentes jerarcas de la iglesia pasaron a segundo plano este delicado tema.

En el papado actual, el jesuita argentino recientemente retomó el tema a través de la Encíclica Laudato Si (Alabado sea) y generó controversia en los sectores conservadores del mundo, en particular de los Estados Unidos.

Papa Francisco: «Muchos de aquellos que tienen más recursos y poder económico y político parecen concentrarse sobre todo en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas, tratando sólo de reducir algunos impactos negativos del cambio climático«.

Uno de los temas que jamás figuró en la agenda papal de los predecesores de Francisco fue sin dudas el celibato. Considerada como una práctica milenaria, de la mano de los votos sacerdotales, el Celibato fue considerado como una condición sine qua nom de los apóstoles de la iglesia.

Exigido desde el Concilio de Trento (1545-1563) esta normativa ha sido inflexible hasta hace poco cuando el Papa lo retomó en la agenda, moviendo de esta forma las bases de la Catedral de San Pedro.

Papa Francisco: «El celibato no es un dogma. Es una norma de vida que yo aprecio mucho y creo que es un regalo a la Iglesia, pero como no es un dogma, la puerta siempre está abierta».

Bajo la premisa de la defensa de la vida de quien no puede defenderse, la Iglesia fundada en Roma ha estado firmemente en contra del aborto. Uno de los argumentos de quienes se han manifestado a favor, señalan que el feto no es una persona completamente formada, argumento sostenido en la Edad Media por teólogos que creían que el alma era infundada luego de la concepción. Sin embargo, la Iglesia se ha mantenido firme en cuestionar la decisión de cortar el ciclo de vida, sea la razón por la que fuera. En Roma se mantienen firme con esta posición.

Papa Francisco: «La Iglesia quiere cuidar con predilección a los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo».

Una Iglesia heredada para los hombres parece haber sido una norma desde su fundación. Con escasa participación de la mujer, la Iglesia ha avanzado en su difusión de fe teniendo relegadas al papel de monjas a aquellas mujeres que sienten el llamado del Señor. Sin embargo, los cambios que ha impulsado Francisco, también parecen englobar este ejemplo ya ha pedido mayor participación protagónica de las féminas en el seno de la Iglesia.

Papa Francisco: «Se trata de estudiar criterios y modalidades nuevas para que las mujeres se sientan, no invitadas, sino plenamente participantes en los ámbitos de la vida social y eclesial».

El Papa Francisco en tan solo dos años ha generado que la humanidad vuelva su mirada hacia Roma. En tan poco tiempo ha captado la atención de creyentes y no creyentes, no solo por su firme convicción en dirigir una Iglesia para los más pobres, sino también por hacer énfasis en temas que parecieran permanecer en una agenda oculta.

Flexible para algunos temas e inflexible para otros, el Papa Francisco, ha iniciado una verdadera revolución de la Iglesia Católica. Sectores conservadores y liberales siguen opinando sobre su actuación, mientras que en lo interno se observa con detenimiento su proceder que sin lugar a dudas seguirá dando de qué hablar.

La historia, los cambios, y la humanidad, juzgarán las decisiones acertadas o desacertadas que se dictan desde el trono de Pedro y que implica la vida de millones de personas en todo el mundo. Mientras tanto Francisco continúa con su intención de volver la Iglesia a sus inicios donde el amor a Dios y la profesión de fe, son los pilares que cimentan una de las religiones más antiguas de la historia.

DesdeLaPlaza.com/Jesús Villamizar

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