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El Proyecto HAARP: Fuente inagotable de controversias

Tal vez no nos suenen éstas siglas, pero pertenecen a un proyecto de la Fuerza Aérea norteamericana cuyas siglas HAARP, significan: ‘High Frecuency Advanced Auroral Research Project’. Esto traducido al español sería: ‘Programa de investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia”.

La Estación HAARP empezó a funcionar en 1993, y se encuentra en unas instalaciones militares situadas en Gakona, Alaska. Este programa funciona así,  el principal dispositivo de la Estación HAARP es el instrumento de investigación ionosférica (IRI, acrónimo en inglés), un potente radiotransmisor de alta frecuencia que se emplea para modificar las propiedades en una zona limitada de la ionósfera.

Hay más estaciones HAARP en países como Canadá y Europa, encontrándose en la antigua Unión Soviética. Actualmente, China está revolviendo crear sus propias instalaciones.

¿Pero qué es la ionósfera y en qué nos beneficia?

La ionosfera es un sistema dinámico, en constante cambio, gobernado por múltiples parámetros, de los cuales tienen una influencia destacable todas las variaciones que se producen en la atmósfera, como:

  • la variación de las condiciones meteorológicas
  • las emisiones electromagnéticas
  • y las variaciones que se producen en el campo geomagnético

Según la Universidad Politécnica de Valencia-España, se puede considerar a la ionosfera como un monitor de gran precisión de loscambios atmosféricos. De hecho se han realizado numerosos estudios para, por ejemplo, medir las variaciones ionosféricas y emplearlas como predictor de los terremotos que se producirán en la tierra.

Un caso real de aplicación de estas medidas fue el terremoto de mayo de 1960 en Chile, donde se detectó en la ionosfera, con 6 días de antelación, un aumento en la generación de Emisiones Electromagnéticas (EMEs ).

Proyecto controvertido

HAARP ha generado muchas controversias según Nick Begich quien ha estudiado este proyecto por más de 20 años:

‘El HAARP convierte a la Tierra en un arma. Ahora lo gestiona el DARPA, lo que sería el lado oscuro de la investigación militar para las aplicaciones de armamento. De hecho las medidas de seguridad que hay en torno a las instalaciones son similares a las del área 51’.

Según Begich, las ondas del HAARP calientan la ionosfera, que se encuentra a 50 km de la superficie terrestre, cambiando los sistemas de presiones que allí se encuentran, con lo que se crea una corriente descendente que no es predecible.

Un terremoto se produce por la liberación de una gran energía que hay acumulada en una falla. Si se crea una señal de resonancia que haga que se libere en un momento concreto, como puede hacer el HAARP, tenemos un arma climática a nuestra disposición.

Entonces, si el HAARP puede manipular la ionosfera, se produciría un sonido en el cielo como consecuencia de ello. Al caer un rayo, este ioniza el ambiente, y cuando cesa la luz, las moléculas de aire chocan entre ellas y esto produce un sonido muy fuerte, el que escuchamos después.

¿HAARP manipula nuestras mentes?

Las pruebas del doctor Michael Persinger profesor de Psicología y neurociencia , sugiere que las frecuencias electromagnéticas, cuidadosamente programadas pueden intervenir sobre el cerebro e influir sobre las emociones de la gente.

Estas investigaciones están centradas en el trauma cerebral, utilizando cuidadosamente: ‘Dosis de Radiación Electromagnética´  y así inducir un estado de relajación y alivio del dolor, pero también con esa técnica pueden inducir al miedo o aprehensión.

El HAARP puede emitir frecuencias extremadamente bajas (ELF), y se sabe que las frecuencias que se ejecutan entre los 400-450 MHZ actúan como una ventana a la conciencia humana, debido que nuestro subconsciente se desenvuelve dentro de ese rango.

Las frecuencias que se generan dentro de esa escala por el HAARP, por lo tanto, se podrían utilizar para alterar lo que percibimos como nuestra “realidad”.

Nuestro cerebro es un ultraordenador, por lo que mediante el uso de frecuencias que están muy por debajo de lo que sería práctico en un microprocesador, se podrían conseguir ciertos objetivos, y estas frecuencias se encuentran en el rango de frecuencias ELF.

El hecho de que el cerebro opere en esas frecuencias deja la puerta abierta a la manipulación a través de medios electrónicos.

Dado que los diferentes estados de ánimo se reflejan en diferentes frecuencias, es posible forzar electrónicamente a la población a estar relajada cuando debería estar enojada, a reírse cuando debería estar consternada, y a mostrase leal cuando deberían rebelarse.

Se cree que la sofisticada tecnología del HAARP estaría induciendo en la población una hipnosis generalizada o “lobotomía neuroradial”, provocando que la inmensa mayoría de la población sobreviva entre el hastío y la indiferencia ante acontecimientos que en otras épocas hubieran desembocado en una revolución social.

Sin embargo,  a pesar de ser satanizados, varios científicos y académicos han comentado que el HAARP es un blanco atractivo para dichos conspiracionistas debido a que, en palabras del investigador informático David Naiditch, «su finalidad parece enigmática para los que tienen poco conocimiento científico«.

Hasta el momento, en ningún lugar que apoye las ‘Teorías de la Conspiración’ se ha mostrado cómo sería posible que las ondas de radiofrecuencia producidas por el HAARP puedan provocar efectos tales como terremotos.

Además, ningún experimento científico avala esa conjetura.

DesdeLaPlaza.com/MD

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