X

El maravilloso mundo de Disney (sin Disney) en Venezuela

«El fenómeno de la televisión demuestra que la gente está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma.» – Anónimo

Existe un pedacito de Venezuela en donde no importa si Leopoldo está preso, no importa si Chávez vive y Maduro sigue.

Nadie pregunta si el vacío que se ve día a día en los anaqueles es escasez o culpa de una guerra económica.

No existe percepción de inseguridad y mucho menos importa si tienes violín porque no consigues desodorante, o si no tienes leche pa’ hacer el café cómo tanto te gusta.

Nadie habla del Guri porque ahí el Guri no es importante ¡ah! tampoco hay calima. ¡Y siempre tienen luuuuuz!

Es un mundo sin colas y por ende sin bachaqueros, allá la inflación se quedó en un simple mito y nada, nada cuesta un ojo de la cara.

Una zona que te hace vivir al máximo el loca, ciega, sordomuda que profesaba Shakira por allá en los 90′, y solo hace falta Mickey Mouse y su pandilla para que sea un mundo alterno del «maravilloso mundo de Disney». 

Todo lo que te estoy contando existe y lo puedes ver de lunes a viernes a partir de las 9:00 de la mañana y hasta las 12 del mediodía en (casi) cualquier canal del país, se llama programación de TV nacional matutina. ¡Aplausos porque fue pensada para ti!

Un paraíso en donde los programas «aptos para todo público» conviven en armonía; ahí las misses, cantantes, actores y demás personajes de la televisión meten currículum para hacer pasantías en animación con una sonrisa eterna de oreja a oreja.

Siempre hay un segmento de música donde los artistas payolados destacan como la mantequilla en la arepa, y hacen recetas complicadas en donde tienes que sofreír en una sartén 20 tipos de ingredientes que ni Sasha Fitness puede conseguir y al final terminas haciéndote una arepa (si es que tienes harina). Y ni hablar de la sección “pregúntale a un experto” que termina siendo un foro pre-ensayado sobre interrogantes que hasta un niño de siete años puede conseguir las respuestas en internet.

¿Será que para la gente que trabaja con el entretenimiento esta crisis es más que estupenda?, ¿y que mientras peor estemos mejor les funciona? Hace poco aprendí que durante La Gran Depresión de los años 30 las calles estaban llenas de mendigos porque muchas personas perdieron sus casas. En esas circunstancias, adivinen cuál era la cola más larga que la del pan ¡la del cine! Entonces sí, mientras peor sea la realidad más se necesita de fantasía.

El llamado es a los señores productores de variedades “mañaneras” para que entiendan que tomarse la tarea de hacer un programa de «variedades» no significa que deban ofender la inteligencia de quien las ve.

DesdeLaPlaza.com / Yamalit Liendo

Related Post