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The Who: se avizora anarquía

Si nos ubicamos en el año 1965, pudiésemos decir que el sonido de The Who es nada más y nada menos que el futuro. Por supuesto, podríamos decir lo mismo de los Beatles y los Rolling Stones que marcaron innumerables generaciones de músicos por venir. Pero en este caso me refiero a algo más que la influencia: al oír las piezas de esta agrupación uno puede ubicarse fácilmente en el año 1975, en pleno auge del punk; en el año 1985 en pleno auge del metal y hasta en el 2000, en pleno auge del Indie rock,

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Y sin duda ahí radica la grandeza y relevancia de esta banda que muchos consideran la tercera arista de la trinidad del rock británico (ya nombré a los otros dos). De los Who se puede destacar no solo su influencia, sino además el legado de una forma de vida en la que poco a poco se convirtió el rock.

Máquina de demolición

The Who comenzó como la mayoría de las bandas británicas de esa época: embebidos de las melodías negras provenientes de Estados Unidos, un cóctel de Blues, Jazz, R&B y, por supuesto, del naciente, Rock and Roll. Sus primeros pasos fueron versionando a estos artistas a quienes el rock actual les debe tanto. Así, poco a poco, se fueron creando una base de seguidores en un circuito de clubes londinenses donde ya les tocaba compartir con otros grandes como los Beatles, Rolling Stones y The Kinks, entre otros.

Pero competir en este circuito y sobresalir no era fácil. Futuras leyendas estaban fraguándose, así que el talento era elevado. Pero una noche de septiembre, durante 1964 en la Taberna Railway, logró abrirles el camino a los londinenses hacia la grandeza. Pete Townshend, en medio de la presentación, tropezó su guitarra con el techo y partió el clavijero. La gente empezó a burlarse de él y su respuesta, lleno de ira, fue terminar de destrozar el instrumento contra el piso. Luego, tranquilamente, agarró otra guitarra y siguió con su concierto.

Romper los instrumentos se convirtió en la sello de sus presentaciones en vivo

La voz se corrió rápidamente y un público multiplicado asistió a verlos en la siguiente fecha. Townshend no quiso repetir el acto, pero en su lugar lo hizo Keith Moon, quien destrozó su batería.

Destrozar instrumentos se convirtió en el sello de la banda en vivo. Y marcó para siempre la historia del rock, llena de energía, intensidad y, por supuesto, presentaciones vistosas e impactantes.

Quiero acotar, antes de que me caigan encima, que romper los instrumentos per se no es el mérito de The Who. Se trata de la representación simbólica de un estilo de vida que refleja el género, que pasa por la rebeldía, la irreverencia y, sobre todo, por los actos auténticos de una generación que buscaba alzar su voz, comunicarse y criticar al sistema en todas sus formas.

Se avizora anarquía

«La gente trata de desanimarnos (hablando de mi generación). Solo porque estamos logrando algo (hablando de mi generación). Espero morirme antes de hacerme viejo (hablando de mi generación)». Con estos versos arranca la pieza atemporal de la banda «My Generation».

The Who tiene muchos clásicos, pero quiero centrarme en esta canción por el inmensurable valor que tiene. Si investigan, verán que muchos autores la califican como la primera canción punk de la historia. ¿Entonces, es muy osado afirmar que ellos son los padres del punk? En lo absoluto. El movimiento punk, de la mano de corrientes anarquistas, se consolidaría casi 15 años después, pero ya estaba preparado el camino desde septiembre de 1964.

¿Entienden por qué digo que oír The Who en esa época era oír el futuro? Esta composición tiene todos los elementos de forma y fondo que definen la actitud del punketo: sonido crudo y directo, bajo distorsionado, acordes sencillos pero con cuerpo, velocidad, energía, intensidad, actitud irreverente y un «mira lo que me importa lo que pienses de mí».

Tanto como destrozar el escenario, este sonido y esta actitud se convirtió en el sello de este cuarteto. Townshend, como principal cerebro, dejó un legado invaluable para el género: desde la forma de tocar en vivo con barridas en el escenario, saltos, agitación de brazos, hasta las composiciones épicas, directas y sin pretensiones de su música. Además de lanzarse en la aventura de componer «óperas rock» como Tommy y discos conceptuales como The Who sell out.

En fin, otra joya salida de la invasión británica para dejar huella en la historia del rock. The Who es intensidad en movimiento y crudeza melódica. Los cimientos fundamentales para el punk que arroparía al mundo unos años después.

Efemérides del rock

– 25 de agosto de 1988: Lanzan And justice for all, cuarto disco de estudio de Metallica.

– 25 de agosto de 1951: nace Rob Halford, vocalista de Judas Priest.

–  24 de agosto de 1981: es condenado a cadena perpetua Mark David Chapman, autor material del asesinato de John Lennon (¿y el intelectual?).

– 23 de agosto de 1947: nace Keith Moon, baterista de The Who.

MIs discos de la semana

Metallica – Kill ‘em all

Dead Kennedys – Give me convenience…

Billy Talent – Billy Talent I

Laberinto – Freakeao

Resorte – XL

 DesdeLaPlaza.com /Simón Herrera

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