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Entre mitos e historias: 10 cosas que probablemente no sabías del Roraima

El Roraima es una de las bellezas naturales que nos ofrece Venezuela, pero como muchos lugares, está lleno de mitos y misterios. 

A continuación te presentamos una lista con 10 misterios, mitos e historias que seguramente no conocías del Roraima:

1. En la cima del Roraima no se debe gritar, porque esto agita a las nubes y la lluvia no tarda en caer. Este mito se toma muy en serio, y cuando alguna persona alza la voz, alguno de los porteadores (personas que cargan el equipaje) de la zona le pedirá que no grite.

2. En la pared del tepuy existe un portal de energía que permitiría a ciertos mortales de corazón noble, tener contacto con avanzados seres de otros mundos. Se tiene noticia de turistas que lograron atravesar el portal gracias a poseer buenas intenciones. Se dice que, en el pasado, un guía intentó hablar con aquellos seres por ambición, y no se volvió a saber nada de él. 

3. Existen numerosas historias de las apariciones de duendes que pueden ser vistos en los alrededores del Roraima.

4. No es una curiosidad, pero muchas personas han visto objetos extraños en las cercanías del lugar e incluso, muchos aseguran haber visto luces con la típica forma de platillos voladores. 

5. Cuando la neblina no oculta el cielo, se puede ver un manto infinito de estrellas que se esparcen en lo inagotable. En este escenario, se suelen ver estrellas fugaces y satélites que siguen una trayectoria horizontal.

6. Hay eventos que no son fáciles de explicar, como por ejemplo, la repentina aparición de una luz en el espacio, que luego desaparece y reaparece constantemente, sin dirección alguna.

7. Otras personas han reportado la aparición de «grandes lunas» que se enfrentan en el cielo nocturno.

8. El kukenán Tepuy, también llamado «Monte de la Muerte», que se puede apreciar a la izquierda del Roraima, es una meseta que, cuenta la leyenda, fue utilizada hace mucho tiempo por un cacique que a manera de sacrificio, se lanzó al vacío desde la cima.

9. Como es de costumbre en la población indígena, se le debe pedir permiso a la madre naturaleza antes de subir al Roraima. Una sencilla oración será suficiente para que el aventurero exprese su respeto.

10. Al Roraima también se le conoce como “La Madre de Todas las Aguas”, por ser donde se originan varios ríos importantes, entre ellos el Esequibo, que vierten sus aguas hacia el río Arabopó, afluente del Kukenan, y que a su vez alimenta el río Orinoco.

DesdeLaPlaza.com/LDJ

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