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¿Beneficiados con las colas en los supermercados? ¡Te los tengo!

¡Damas y Caballeros! hay que exaltar que si algo identifica a los venezolanos; es que son ciudadanos trabajadores, que se enfrentan a cualquier adversidad para llevar todos los días «la papa» a sus hogares, ¿verdad?.. ¡Tú sabes que si!.

Pero, ¿Cómo se ganan el sustento? Bueno, la respuesta es simple… Laborando. Bien sea en una empresa como asalariados o a través del comercio informal, que por cierto, las personas que incurren en este tipo de economía diariamente circundan las calles, aceras y avenidas, para efectuar las ventas de los productos que ofrecen.

Conforme a esta  situación, un ejemplo de ello; son los comerciantes informales que se sitúan en cada una de las colas que se han vuelto «moda» en el país.

En esta oportunidad dimos un recorrido por los alrededores del supermercado Bicentenario, ubicado en Plaza Venezuela, y hablamos con varios de estos vendedores informales, quienes nos atendieron humildemente y compartieron con Desde La Plaza sus anécdotas acerca de cómo se efectúan sus ventas, cuando se generan las colas kilométricas que fungen en las zonas adyacentes de este establecimiento comercial.

Como ahora sé que los quieres conocer,  sin más preámbulo aquí te los presentamos.

«Lleva tu Nestea bien frío»

Luego de una cola lo mejor: poderte tomar un frió y refrescante Nestea… ¿Dime si no lo ansias y lo esperas en cada paso?

El sol está radiante y… ¿Deseas refrescarte con una bebida bien fría? A unos 50 metros de la zona frontal  del supermercado, se encuentra el señor Robert Petit, quien comercializa vasos de Nestea con su respectivo hielo.

Este ciudadano de 37 años de edad, nos contó que «todos (los comerciantes informales)  se han visto beneficiados con las colas. Y sí, respecto a la venta de Nestea,  ha incrementado un poquito mediante las colas,  más que todo cuando las personas salen de comprar del supermercado».

«Me da un pastelito, por favor»

Si no te has comido uno, ¡la cola no ha sido cola!

Y… al costado derecho cerca de la venta de Nestea,  se ubica la señora Monica Gonález con su venta de pastelitos de pollo, carne mechada y queso a un precio de 30 Bs.  La mercader, que tiene 2 años vendiendo este alimento en este punto reveló que «cuando se hacen esas colas inmensas se vende más, porque hay personas que llegan tempranito,  que se vienen sin comer y le gente decide comprar».

Lo helados frappe están «hasta en la sopa»

Ahora bien, por ahí «mismito» trabaja un humilde joven llamado Jean Carlos Molina, quien durante nuestro diálogo me entregó un helado frappe  cuyo gasto corrió, como él mismo dijo: «por cuenta de la casa», ¿qué tal?. Esto muestra que a pesar de todo,  el venezolano aún tiende a ser servicial y su humildad no se quiebra.

Y luego del refrescante helado, conversamos con Jean Carlos que en cuanto a sus ventas de frappe en este sector planteó: «Gracias a Dios  haya o no haya cola,  yo siempre tengo buena venta y esto se debe a que ofrezco los helados a un precio solidario, esa es la clave.

«Sin embargo, cuando se forman esas colas ‘larguisimas’ prefiero no vender porque las personas me vuelven loco» agregó.

¿Se te antoja un Chupi-Chupi?

¿Estás haciendo las cola para comprar en el supermercado? y…. ¿Quieres un chupi-chupi? pues el comerciante informal, Jesús Mendoza los vende a 10 bolívares. Este venezolano dedicado al comercio de estos helados desde hace 13 años, precisó que este jueves había llegado a las 10: 00 am y que en 30 minutos ya había vendido 280 chupis  gracias a la enorme fila.

«Cuando alguien compra un chupi, a las demás personas que están en la cola se les antoja uno. Obviamente para mi esto representa un beneficio, hoy prácticamente ya hice el día» añadió.

 «Sin empanadas no hay paraíso»

Las empanadas no pueden faltar porque bueno ¡son las empanadas!, no hay más explicación. Y es que caminando por la acera en dirección hacia al Bicentenario, te toparás con Edinson Rojas y su esposa, que venden este alimento a 35 Bs por si repentinamente te «pega» hambre.

Rojas indicó que «nuestra venta es relativa, porque hay días en que las autoridades no nos dejan trabajar y,  en ocasiones no conseguimos las materia prima, que en este caso es la harina (…) Pero claro, cuando se hacen esas colas la gente nos compra bastante».

¿Un juguito de naranja natural? Yo quiero uno

Si tienes sed y prefieres tomarte una bebida natural, ¡señores! en las adyacencias del Abasto Bicentenario está  Freddy Treo, un comerciante informal más que se gana la vida vendiendo jugo de naranja natural a una temperatura templada o bien fría, como tu lo desees.

«Ahora como todo está más ordenado por número de cédula para entrar a comprar al supermercado, las ventas han fluido mucho mejor, aunque no es mucha la diferencia», sostuvo Treo.

Para reflexionar:

Si bien «no todo es color de rosa», a pesar de todas las irregularidades que se presentan en el país,  el venezolano siempre muestra una sonrisa en los momentos difíciles y enfrenta los problemas trabajando. ¡Ellos lo certifican!.

Y aunque su condición legal no es la más idónea, pues sus ventas son prohibidas ellos siguen sus ventas diariamente, acompañando las colas  que se han vuelto moda en el país.

Y tú, ¿cuántos jugos, empanadas o chupi-chupi has disfrutado en la cola?.

 

Desde La Plaza/Kelvin Castillo

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