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El Graffiti caraqueño, su historia a través de Romanok

Cualquier habitante de la ciudad capitalina, puede observar en las paredes, escritos, imágenes o formas derivadas de aquel fenómeno que nació en Nueva York durante los años sesenta, como forma de expresión urbana, siendo conocido comúnmente como Graffiti.

El graffiti comprende varias formas de inscripción o pintura, que generalmente son realizadas sobre propiedades públicas o privadas como paredes, vehículos, puertas y mobiliario urbano.

Aunque esta práctica es ilegal en algunas partes Venezuela, muchos jóvenes y adultos lo han llevado más allá de una moda, convirtiéndolo en su estilo de vida, trasmitiendo gráficamente sus talentos, ideologías y las vivencias suscitadas en la ciudad.

Ante una sociedad que señala a los grafiteros como vándalos, «Romanok», un artista callejero que lleva más de 20 años plasmando en paredes lo que define como “amor y libertad”, decidió abrir sus conocimientos al equipo de Desde la Plaza, para ver su perspectiva del graffiti nacional.

Artista: Romanok (Foto: Desde La Plaza)

Gregori como lo conoce su familia, es de la parroquia Coche, obteniendo su alias a través del nombre que quería ponerle su madre desde que nació, “Romano”, siéndole otorgada la “K” al convertirse en “el King grafitero” de su zona, sin embargo, el nombre tomó otro significado.

“Con el tiempo, me di cuenta que todas las cosas que se hagan tienen que hacerse con amor, para que te salga bien y si mi nombre es leído al revés dice Kon amor, si no sientes amor por lo que haces es mejor no hacer nada”, destacó.

El artista urbano comenzó a pintar desde temprana edad, empezando por los diferentes estilos, como los “Tag” y “wild”, pasando por el “3D” y el realismo, subiendo el nivel a través de los años.

“Actualmente  mezclo de varios estilos, entre bombas, piezas, 3D y un poco de realismo, es como hacer que las cosas tengan textura y tengan volumen a través del grafiti”, detalló Romanok

 

Venezuela, un país de contrastes

Aún cuando todavía los grafiteros no son vistos con buenos ojos, por creer, en palabras Romanok, “que son borrachos, drogadictos y que no estudian”, el artista ha realizado grandes obras pictóricas en la ciudad, siendo entre los más destacados, un trabajo que hizo para el evento de “Rap Latino” en el que se puede ver un hombre con estilo urbano, sosteniendo un periódico.

Del mismo modo, pintó el rostro del presidente Hugo Chávez con más de 14 metros de altura, contribuyendo en la realización artística de la firma del mismo, en muchos de los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela, siendo ejecutadas a mano alzada, al igual que el rostro del actor francés Marcel Marceau, ubicado en la plaza Diego Ibarra, con motivo a la realización de eventos en pro de la promulgación del teatro.

Para Romanok, el graffiti en Venezuela es una lucha, porque aunque el artista evoluciona, debe enfrentar la mirada despectiva de quienes adversan esta actividad.

“El grafitero está haciendo algo que para muchos es ilegal, pero para ti es un arte, por eso esa pugna al tratar de explicarle a la gente que esto no es vandalismo, ni dañino, sino una forma de expresión”, mencionó.

Romanok, posee una licenciatura en Arte, especializado en escultura, pintura y joyería, con posgrados en psicología y educación, sin embargo, ha sentido con desagrado como lo han juzgado por pintar estas obras.

No todos los que pintan grafiti deben ser juzgados de la misma forma, yo no consumo droga, no fumo, no tomo, mi trabajo es pintar, mi vida es pintar”, recalcó.

El artista, deja ver una realidad que muchas veces subyace en lo desconocido, siendo sus obras la metodología que muchos jóvenes grafiteros, utilizan para mostrar una realidad, que tal vez, solo a través de este arte pudiera darse a conocer.

 

Desde la Plaza/KCB/@romanok

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