Llegué a los 30, ¡Nooooo! Los miedos más clásicos

Aterrizar  en los 30 años es una especie de parada embrujada en la que algunas mujeres le aterra llegar. Existen las que  padecen de crisis,  las que cuestionan su identidad y las que sienten una especie de segunda adolescencia.

Pero no hay que temerporque aunque suene  cliché, todas las edades traen etapas distintas, y en vez de aferrarse a lo ya conocido o al miedo, es mejor soltar y dejar ir.

Los miedos más clásicos de los 30 años

1- Se me va a ir el tren o voy a quedar vistiendo santos

Si tienes 30 y algo y no estás en pareja, de novia o derechamente casada, nuestra sociedad, nos indica que estamos “arruinadas”, así que  mejor nos apuramos o…. Vamos a terminar tejiendo calcetas y viviendo con 10 gatos. Ideas así solo nos angustian y lo que es peor, nos llevan a elegir a  estar al lado de cualquier cosa con tal de no estar solas.

Pero ¿y cómo Cameron Díaz? Sí, la actriz de 48 años, se casó a los 42, y a sus 30 y tantos, aseguraba en las entrevistas que no estaba ni ahí con el casamiento. Ella no parecía tener miedo, ya, es Cameron, pero el tema no va por ser más o menos hermosa, sino que va más que nada por la actitud y por entender que eso de lo que se supone que hay que hacer a ciertas edades, es una soberana estupidez. ¡A liberarse!

2- Tic tac me hace mi reloj biológico

Nada peor que cuando uno llega a los 30 años,  todo el mundo se anda preocupando de tus ovarios, tu útero y sus funciones. Frases como “oye, pero te queda poco tiempo para ser mamá”, “ojo que si se te pasa el tiempo y no lo eres, después te puedes arrepentir”, “¿y si te embarazas no más?” ¡Qué horror!

Cecilia Bolocco fue madre a los 40 años. La que quiere ser madre, lo será a los 20, a los 30, o a los 40. Sí es importante saber que según estudios a partir de los 35 años, aumenta la posibilidad de tener un hijo con síndrome de Down, pero no por eso hay que taladrarle la cabeza a la treintañera todo el rato con el temita. Cada una es responsable de su función fecundadora.

3- Tengo que tener la vida resuelta

Por una extraña razón se determinó que en la década de los 30 una tiene que tener todo delineado y pensado, tienes que estar asentada, de novia o casada, ojalá con hijos o con proyección de tener uno, alas puertas de la casa propia, en un buen trabajo, ganando plata decente. Nada de sorpresas, porque pareciera que para eso están los 20. ¡Qué horror!

Hay personas que conciben la vida así, como un trayecto lineal, pero la vida da sorpresas, no sólo a los 30, sino que también a los 40, 50, además que vamos cambiando y es posible que vayamos queriendo otras cosas. En fin, nadie tiene la vida resuelta, y quien piensa lo contrario, lo más probable es que un día se le desprograme todo y quede en punto cero, así es la vida.

4- Voy a ponerme gorda

Otra curiosidad es pensar que cuando llegas a los 30 se te pone lento el metabolismo, de tal modo que te comes un pan y es como si te comieras la panadería completa. La verdad, es que sí,  el cuerpo va cambiando y a los 30 y tantos cuesta un poco más bajar de peso, pero salvo que tengas alguna enfermedad, los kilos demás a los 30 años son  sinónimo de que estás comiendo más de la cuenta, punto!  No seamos cara dura y no le echemos la culpa a la edad.

DesdeLaPlaza/M&P/GV