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Ofrecen excursiones para ver explotar bombas

Hay tours para ir al ojo de un huracán, para exponerse a niveles de radiactividad en Chernobyl, ser prisionero en una cárcel croata y sentir los castigos del antiguo régimen de Tito en carne propia, y hasta para participar de un circuito morboso por Hollywood que lleva por los sitios donde murieron de manera trágica estrellas del espectáculo mundial.

Ahora la novedad es una visita para explotar antiguas bombas enterradas durante la sangrienta Guerra de Vietnam hace 40 años.

Parece que todavía quedan miles y miles de bombas que no estallaron durante el conflicto con Estados Unidos y que representan un peligro latente para habitantes y visitantes. De hecho ya causaron más de 40 mil muertos y 60 mil heridos desde que terminó el enfrentamiento. Están enterradas, no se ven, pero matan en cuanto se las toca.

Según estadísticas del gobierno de Hanoi, relevadas por la agencia EFE, unas 6,6 millones de hectáreas del suelo vietnamita están plantadas con explosivos. Se calcula que todavía quedan 400 mil piezas sin detonar.

Así que con un poco de creatividad, la ONG Projet Renew, que da ayuda humanitaria y se encarga de limpiar los campos vietnamitas, ofrece excursiones para asistir al momento de la explosión, eso sí, todo muy controlado por expertos.

Los lugares con más bombas olvidadas son los alrededores de Dong Ha, en la provincia central de Quang Tri, la más castigada por la guerra.

El tour sigue estos pasos: los participantes se acercan al lugar donde están las bombas, en medio de un paraje desolado. Los especialistas colocan los explosivos en el agujero junto a las bombas, los conectan a un cable y lo detonan a 300 metros, para evitar accidentes.

Uno de los integrantes del tour, tiene su día de suerte: será el encargado de apretar el botón que activa la explosión y jugar, sin realidad virtual mediante, a la guerra, aunque por una buena causa.

Y ahí sí, el clímax del tour, el estruendo y una gran nube de humo que lo cubre todo. Sin contratiempos, los turistas deberían estar sanos y salvos.

Como suvenir, los participantes se pueden llevar un trozo de la bomba detonada.

Esta ONG también planea organizar visitas de turistas a casas de algunas víctimas de las explosiones para crear conciencia sobre el problema de los campos minados.

DesdeLaPlaza.com/EFE/AMH

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