X

Hoy es el Día Mundial contra el Trabajo Infantil: la doble moral del gobierno de EU

¿Eres menor de edad? Entonces, no puedes comprar cigarrillos en Estados Unidos, pero en cambio, puedes trabajar a destajo en una plantación de tabaco. Ya hay miles de niños que lo hacen, la mayoría hijos de inmigrantes pobres latinoamericanos. Algunos empiezan a trabajar con siete u ocho años, solos, o junto a sus padres y hermanos.

Un autobús escolar los recoge muy temprano y los lleva a las plantaciones, donde están expuestos durante horas al contacto con la nicotina y los pesticidas tóxicos. Enferman a menudo, con vómitos, náuseas, dolor de cabeza y mareos, síntomas del envenenamiento por nicotina.

Son datos de un exhaustivo informe de Human Rights Watch, que ha analizado las condiciones laborales de cientos de niños en los grandes cultivos de Virginia, Kentucky, Carolina del Norte y Tennessee. De estos cuatro estados proviene el 90% del tabaco del país.

Los niños absorben la nicotina a través de la piel

«Cuando estás bajo el sol sientes ganas de vomitar. Y bebes agua porque tienes mucha sed, pero el agua te hace sentir peor. Vomitas allí mismo mientras estás cortando las plantas de tabaco…pero sigues cortando», declara un joven de 16 años de Kentucky. El informe asegura que los niños absorben la nicotina a través de la piel al manipular las plantas de tabaco. Lo que podría causar, añaden, daños en el cerebro.

Los menores, según el informe, trabajan de 50 a 60 horas a la semana, a menudo bajo temperaturas extremas. Utilizan herramientas y máquinas peligrosas, y levantan cargas muy pesadas.

«Me corté con el hacha..me lastimé una vena o algo porque no dejaba de sangrar y tuve que ir al hospital. Mi pie estaba totalmente ensangrentado», cuenta uno de los niños en una entrevista con Human Rights Watch. Otro de los testimonios del informe es el de un joven de 17 años que perdió dos dedos en el accidente con una segadora.

Los niños dicen que no saben nada sobre seguridad y protección

Los niños aseguran que ninguno de sus empleadores les ha explicado nada sobre medidas de seguridad o equipos de protección. En lugar de ello, se les reparten bolsas de plástico negro, como las que se emplean para la basura, para cubrirse de la lluvia o del rocío que moja los campos.

Las leyes estadounidenses permiten a los menores trabajar en la agricultura pero no en sectores de riesgo. Human Rights Watch pide al Gobierno que establezca claramente que el trabajo en las plantaciones de tabaco es peligroso para los niños. Y ha enviado una carta a las principales tabaqueras explicando la situación de estos menores. Las empresas han mostrado su preocupación pero, de momento, no se ha avanzado nada.

Hoy, Día Internacional contra el Trabajo Infantil, conviene recordar que hay 168 millones de niños que trabajan según la Organización Internacional del Trabajo y Unicef. Y muchos de ellos en condiciones más propias de épocas pasadas. Y no hay que buscarlos solo en los países pobres. Los tenemos aquí, en el mundo más rico y desarrollado. Miles de niños explotados en la primera potencia mundial.

Desde la Plaza/ HRW/ AMH

Related Post