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Dolor que evita la penetración

Desde La plaza del placer vamos a hablar de un dolor muy particular que va acompañado de miedo, depresión, ansiedad, baja autoestima e incluso a evitar tener contactos sexuales. Nos vamos a referir al vaginismo.

Si no habías escuchado sobre esta patología. Es importante reconocer esta disfunción sexual femenina caracterizada por la contracción involuntaria e inconsciente de los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina, los músculos pubococcígeos, provocando un cierre total o parcial de ésta y causando dolor, ardor o incomodidad en las relaciones sexuales, al intentar insertar un tampón o ante una exploración ginecológica.

Los síntomas del vaginismo varían dependiendo de la intensidad de la contracción de los músculos del suelo pélvico y pueden ir desde leve: si se permite la introducción del dedo; grave cuando se evitan las relaciones sexuales por vergüenza o miedo al dolor y muy grave cuando ante la expectativa de mantener una relación sexual se siente miedo o se padece ansiedad.

Se debe diferenciar

El vaginismo primario a menudo lo experimentan las mujeres durante su primer intento de coito; por este motivo la pareja masculina no es capaz de insertar su pene en la vagina. Esta clasificación de vaginismo no sólo afecta a las relaciones sexuales, pero también puede afectar a la capacidad de una mujer para usar tampones y someterse a exámenes ginecológicos.

Además del dolor, las mujeres también pueden experimentar espasmos musculares generalizados y temporalmente dejar de respirar, síntomas que desaparecen cuando se detiene el intento de entrada de la vagina.

El vaginismo secundario se puede experimentar en cualquier etapa de la vida y puede afectar a mujeres que nunca han experimentado síntomas de vaginismo antes. A menudo, este tipo de vaginismo es causado por un evento específico; una infección, la menopausia, un evento traumático, el desarrollo de una condición médica, problemas de relación, la cirugía o el parto.

Qué debemos saber

Nada tiene que ver el tamaño del pene con el vaginismo, porque recordemos que el vaginismo es el cierre involuntario de la vagina.

El vaginismo no tiene cura. Falso, el vaginismo es una afección que tiene muy buen pronóstico y una terapia muy efectiva.

El vaginismo desaparece con el tiempo. Falso, el vaginismo no desaparece si no se recibe y se realiza una terapia con un médico sexólogo.

El vaginismo desaparece con una operación. No es una cirugía lo que corrige el vaginismo sino una terapia sexual dirigida por un especialista en el tema.

Las mujeres que sufren vaginismo han sufrido abusos sexuales. Falso, la mayoría de las mujeres que sufren vaginismo han tenido una vida normal y son otros los motivos que le han llevado al vaginismo. Sólo un pequeño porcentaje de mujeres con vaginismo han padecido abusos sexuales.

No deje de consultar a un especialista.

Orientadora en sexología
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