Especialista asegura que energías verdes podrían aminorar el impacto de El Niño en el país

El fenómeno El Niño ha sido catalogado como uno de los más devastadores de la historia, superando al ocurrido entre los años 1997-1998. Según las agencias internacionales de clima, la consecuencia más acentuada de El Niño, es la disminución en el agua potable, producto de la fuerte sequía que se ocasiona por el desequilibrio del clima.

Países como Chile, Ecuador, Perú sufren un periodo de lluvias fuertes, mientras que Venezuela, Colombia y Guatemala, se vive una sequía devastadora para la agricultura y ganadería. Además que la falta de agua potable tiene consecuencias negativas en la población.

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Para Fernando Suárez, ingeniero especialista en energías alternativas, en Venezuela es indispensable iniciar la construcción de plantas de las llamadas energías “verdes” para paliar las consecuencias que deja este fenómeno en el país.

“Tenemos el problema de El Niño y, a través de éste, problemas climáticos. En Venezuela se pueden crear zonas con paneles solares (en las costas del país) para poder generar la energía que  se requiere». 

El 60% de la energía eléctrica en Venezuela es generada por la fuente hídrica. La implementación de energías alternativas debe ser rigurosa, de manera que si el cambio climático sigue afectándonos nuestro tema con el agua que no nos afecte también el energético”, argumentó.

En el país se pueden instalar diversas plantas que generen electricidad a través del sol, aire y agua. “Hasta estos fenómenos malos nos están favoreciendo. Geopolíticamente estamos ubicados en un sitio donde a pesar de todo el cambio climático nos está favoreciendo con una cantidad de energías alternativas que no estamos implementando: solar y eólica (…) Vamos a cambiar la ruta, quítale la presión a Guri, empecemos a generar energías alternativas.  Montemos campos con paneles solares, más parques eólicos, la idea es balancear las cargas y no depender tanto de Guri”.

Suárez propuso la instalación de diversas plantas desalinizadoras a lo largo de la costa venezolana para cubrir la demanda de agua potable.

“Aprovechemos la gran cantidad de kilómetros de costa que tiene el país y pongamos plantas potabilizadoras de agua salada, así se puede atender la demanda”, agregó.

DesdeLaPlaza.com/AV/MB