¿Cuán realista puede ser una serie biográfica? Hablemos de Luis Miguel, la serie Temporada 2

Luis Miguel, la serie segunda temporada, nos muestra al mejor Luis Miguel

 

A la gente le gusta tener sus ídolos, se pasan la vida exaltando a este o aquel cantante, actor, músico, político, actriz, bailarina o escritor. La admiración es un vicio para algunas personas, entre las que me cuento.

Admirar es sano. Me parece un «vicio» saludable porque cuando uno admira apuesta por ser mejor, se inclina ante cualidades de otros que tal vez en el fondo quisiera poseer.

Si pensamos en esto, tiene sentido que una biografía que exalte la figura de un cantante popular tenga éxito. Es lógico que sus admiradores disfruten de un relato que recoge los mejores momentos de la existencia de ese ídolo e incluso que aprueben y se sientan parte de esos  otros instantes desafortunados, que muy seguramente se presentarán como la oportunidad que han tenido para estimular las mejores cualidades de su personalidad.

Ninguna biografía, que cuenta con el respaldo del biografiado, tiene la intención de dejar mal a su protagonista. Por el contrario, incluso cuando lo hace (o más bien simula hacerlo) es para mostrar lo que llamarán «su lado humano» .

Si aceptamos esta idea nos daremos cuenta que toda biografía de este tipo viene siendo, de algún modo, un ejercicio de ficción, una fantasía para el público. Un relato que aunque esté armado con hechos reales, ha sido retocado y organizado de tal manera en que todo coincida del mejor modo posible.

Una serie biográfica de estas características siempre apostará por mostrar lo mejor, por construir una imagen de ficción sobre el ídolo en cuestión. Una imagen que si está bien lograda tendrá muy  buen recibimiento por parte del público.

En ese sentido, Luis Miguel, la serie se ha impuesto al contar hechos que parecen legítimos, lo que no significa que realmente lo sean.

Hace un tiempo vi la primera temporada y ahora mismo disfruto de la segunda. Me gusta esta serie por varias razones: porque está muy bien producida, porque los actores son increíblemente talentosos, empezando por Diego Boneta, quien se tragó al personaje.

La serie es muy valiosa, está llena de información, de momentos memorables y, sin embargo, otros parecen soñados y expuestos de profeso para alimentar la fantasía que en colectivo hemos construido quienes admiramos al cantante mexicano.

La  serie al parecer tendrá tercera temporada. Al igual que en la primera, en esta han tomado algunos temas y han reiterado sobre su relato, dejando algunas lagunas que muy seguramente desearán explicar más adelante. En esta segunda temporada que aún no finaliza la fórmula de la primera se repite con éxito y nos deja ganas de saber más.

Imaginada o real, la vida de todo cantante de éxito como Luis Miguel, presentada de este modo, dándole énfasis a lo mejor, parece un sueño, una fantasía hecha realidad, a pesar de la dosis de tristeza y desgracia que también posee.

Luis Miguel, la serie segunda temporada, nos muestra al mejor Luis Miguel y nos hace enamorarnos más del artista de la vida real.

@luisauguetol