«El Mostruo del Modelaje»: Intenté quitarme la vida

Adolfredo Matos “El Mostruo del Modelaje” acusado de haber abusado y fotografiado semidesnudas a más de 15 alumnas de la academia de modelaje que dirigía en Zulia, y que fue capturado en Colombia, dijo en una entrevista para el diario La Verdad que no posee una red de pornografía infantil.

Lo que sí reconoció fue haber fotografiado a las niñas en traje de baño, pero aseguró que lo hizo “con plena autorización de sus padres” e incluso dijo que existían documentos que así lo confirmaban, pero que fueron destruidos por una presunta doctora de nombre Mayelis Yélamo, que “buscaba vengarse por no aceptarla como socia de su negocio”.

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Dijo que no quiere seguir viviendo y confesó que ya intentó suicidarse en una ocasión. “Si pudiera, le  pedirían que me mataran (…) No quiero vivir. Le pido a mi mami, que me perdone y a mi esposa que también me perdone, porque yo sé que no voy a aguantar esto. De un momento a otro yo me quito la vida, porque ya no aguanto”, declaró.

Intenté quitarme la vida, tomándome la caja entera de Ceroquel, las pastillas que utilizo para controlar mis nervios. Ese día me hinche y me llevaron de emergencia al Hospital de Maicao. Días después de haberme recuperado me dio un preinfarto”, contó.

Aseguró que de ser ciertas las acusaciones tendría dinero para sacar a su madre del retén El Marite y poder pagar un abogado privado. Su progenitora también fue acusada de complicidad en el hecho.

Recompensa por su muerte

Matos dijo que tras conocer la noticia de su denuncia huyó a Colombia con sus hijos, donde vivió encerrado en una habitación por tres meses, hasta que decidió que debía salir a trabajar para poder alimentar a su familia que “moría de hambre”. Se desempeñó como peluquero y luego inició trabajos de carpintería hasta que fue encontrado.

Además, denunció que su muerte tiene precio, pues presuntamente unos de los padres que lo denunció en Maracaibo está ofreciendo 500 millones de bolívares en Venezuela y 2 millones de pesos en Colombia para que lo maten.

 “El domingo los reos gritaban que me sacaran de donde estoy, porque me quieren liquidar. Yo no soy un monstruo. El que me conozca a mí sabe que tengo un buen corazón”, expresó.

Condena

El acusado dijo que lo juzgarán primero en Colombia por el mismo delito, pornografía infantil, y me tocará pagar la pena máxima que es de 20 años de prisión, para que luego me puedan extraditar a Venezuela.

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DesdeLaPlaza.com /La Verdad/ABD