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Condiciones: La nueva historia de la televisión en Venezuela

Condiciones Período: 2016-2017 – Esta primera serie de 14 documentales para televisión, cuya segunda temporada comienza en breve: “presenta proyectos socio-productivos del Poder Popular organizado, en los diferentes estados de Venezuela, para el desarrollo de actividades generadoras de bienes y servicios útiles” – Producción: SINCO (Sistema de integración comunal. Creado para establecer un sistema de comunicación, haciendo uso de las tecnologías de información, entre las comunas, los consejos comunales, y el Consejo Federal de Gobierno, responsable del acceso a los recursos que por Ley corresponden a la nueva economía comunal)

En esta producción no hay inútiles rascacielos, despilfarro de recursos en un país donde sobra espacio para que sus habitantes tengan casas con sus terrenos, y donde, precisamente por eso, no necesitamos sufrir la precariedad laboral y vial de las ‘ciudades dormitorio’.

No se ven autopistas, imponentes a la vista, pero aisladas en un país donde, hasta hace poco, para ir de Maracaibo a Cumaná, había que manejar dentro de Caracas.

Tampoco hay imponentes parques industriales, capaces de vender documentales sobre ‘producción’, pero incapaces de exportar sus productos, y menos de llenar los fáciles anaqueles de una nación que apenas supera los 30 millones de habitantes.

Esta serie de documentales tampoco dice ‘turismo’ con lujosas cadenas de las que escapan las y los turistas del mundo, porque buscan conocer países, no encerrarse en hoteles (por no entender esto fue que Venezuela nunca desarrolló esta industria ‘sin chimenea’)

Lo que sí presenta esta serie de documentales, en máxima calidad cinematográfica, son los hermosos paisajes de nuestra tierra, pero no vacíos, disponibles para “una ocupación transnacional”, no venezolana (LINK:  ), sino llenos de su mejor recurso: El pueblo venezolano.

Bastan los detalles anteriores para diferenciar, a esta serie, de los viejos documentales del siglo XX, que buscaronocultar la Venezuela atrasada, desarrollada solo para garantizar lo que la economía colonial que tuvimos buscaba explotar.

Condiciones es una producción que responde la famosa pregunta que se hacen los que no creen, porque no viven la experiencia, y que, por lo mismo, sufren la incredulidad que busca crear, a través de sus medios, el viejo poder económico y político, que sabe lo que significaría para sus ambiciones que Venezuela se desarrolle por una vía distinta: ¿Qué hace el Poder Popular? ¿Qué es la economía comunal?

Esta nueva realidad no se muestra con el lenguaje del ‘periodismo institucional’, que busca ‘divulgar la gestión de gobierno’, o con el típico ‘caliente’ sobre una ‘obra de gobierno’. Y, por fortuna, tampoco es ese ‘reportaje’ sobre la misma obra del ‘gobierno bolivariano’, donde los datos que se aportan son los mismos que tenemos 10 años viendo, sin ni siquiera actualizarlos, con la novedad de esta semana.

Porque Condiciones no habla del gobierno, ni del Estado, ni siquiera de su productora, el SINCO, o de su patrocinante, el Consejo Federal de Gobierno, por el contrario, señala con total libertad las fallas del gobierno venezolano, que contrastan con la eficiencia de la iniciativa popular, comunal, venezolana, para desarrollar su propia economía, desde construir casas, hasta producir alimentos, pasando por desarrollar retadores proyectos como el turismola comunicación, e incluso, el desarrollo genético de semillas, con su propio labotatorio.

Condicionesentre otras innovaciones, no da el guion a las comunidades, son las comunidades que dan a Condicioneslos insumos que han convertido a esta obra en una producción de altísima calidad, donde no son necesarios ni profesionales de la locución, ni atractivas presentadoras (de hecho, las y los comuneros son sus ‘anclas’ y locutores).

Experiencia a experiencia, Condiciones se pasea por toda la geografía venezolana. En nuestras frías cordilleras andinas, las viviendas no las está haciendo una ‘contratista del Estado’, sino las comunidades, trabajando juntas, juntos. Quien responde a la queja con iniciativa, logra el liderazgo: La gente debe ver hechos para poder creer, nos ven pintando, nos ven construyendo, y se unen. Nos acostumbraron a que se nos dieran recursos a manos llenas, ahora nos toca producir, para no depender de instituciones ni de organismos, sino de nuestro trabajo”.  Y porque vieron, creyeron, y reconocieron: La comunidad que logró su derecho a la vivienda fue la primera que se unió para, en ‘cayapa’, reparar la deteriorada casa de la persona que, desinteresadamente, tomó la iniciativa: El socialismo es producir, y con la mayor eficiencia, la de la solidaridad.

También en nuestros Andes venezolanos, el 80% de las semillas genéticas que necesita Venezuela, con las que se siembra y se cosecha una y otra vez, se están produciendo en el laboratorio de PROINPA (Productores del Páramo, enfrentando la incredulidad (de sus vecinos que no se les unen), las amenazas (de las mafias que desean seguir usando su escasa productividad como medio de chantaje para robar nuestro salario, y boicoteando cualquier competidor del mercado, para seguir siendo ellos quienes pongan los precios) y la subestimación (de los ‘importadores de semillas’, que dicen que “los ‘tercermundistas’ de Mucuchíes son incapaces de desarrollar semillas” -Palabras comprensibles: A los monopolistas no les gusta la competencia-)

En las paradisíacas costas del playero oriente venezolano también se han dado las condiciones para que la comunidad de Punta Arenas haya logrado una fábrica de bloques que sí resisten al tiempo y al salitre, a diferencia de las abandonadas obras que Pérez Jiménez, con la velocidad del dictador que omite los pasos previos del estudio, dejó en Araya. Los bloques no son solo para cambiar las precarias casas por viviendas de calidad, sino para construir Posadas adecuadas a las paradisíacas playas de ese lugar (que no solo están libres de la mano de la ‘industria hotelera’, sino que además son limpiadas con esmero por esta comuna), opción turística además que contará con centro de formación, para el desarrollo endógeno de ese poblado.

En la calurosa Falcón, no solo se logró, contra todo pronóstico (logrando un sistema de riego en terrenos que se decían ‘infértiles’) la cosecha, en huertos, del melón, sino que se logró la producción de licor a base de este fruto. El promotor, que hoy cuenta con el apoyo de todo su Consejo Comunal, viene de la Universidad, pero no de la academia, sino del personal obrero: “La perseverancia, el creer en tus proyectos, es el fondo”. ¿Su principal obstáculo? La falta de un camión que transportara su cosecha para venderla a las comunidades vecinas, que el Estado ya les entregó, gracias a la comunidad que se organizó, conoció el problema, y planteó la solución: El melón debe transportarse inmediatamente. Los equipos son necesarios, pero más la constancia, y más en esta crisis”. Hoy estas siembras las hacen más de 11 productores, que saben que este no es el final, sino el comienzo de la nueva economía nacional: “Hay que pensar a futuro, en qué podemos aportar para producir, más allá del sistema de riego que nos da el gobierno…”

En nuestros fértiles llanos venezolanos, Condiciones muestra el desarrollo con sabiduría popular, donde la ganadería y la agricultura, poco a poco, se escapa de las manos de insuficientes agroindustrias, o atrasados latifundios, y llega a las productivas, y finalmente libres, manos de los campesinos de ‘El sombrero’, que a la conseja de ‘todo es corrupción’, responden con la misma reciedumbre que desafía la falta de agua: Luchar contra la Sequía de la moral, es más difícil que luchar contra la Sequía del tiempo. Uno es honesto en el uso del dinero porque debe darle la cara a la comunidad”.

Y por supuesto, Condiciones no podía obviar el producto más visible del fracaso de los gobiernos que hoy conforman la opositora MUD: Los cinturones de miseria de nuestras ciudades, especialmente de Caracas. Ranchos construidos por el pueblo que tuvo que emigrar a causa de un sistema que buscaba mano de obra barata ‘urbana’, y campos reservados con antelación a las transnacionales (ahí entendemos a qué se refiere Trump con el supuesto ‘país rico’ que era Venezuela, rico, por supuesto, para Estados Unidos).

La Comuna ‘Alexis Vive’, ubicada en la parroquia ’23 de enero’ de Caracas,uno de los movimientos sociales más antiguos de la historia de la Revolución Bolivariana, comenzó, como toda comunidad marginada, sin recursos, haciendo rifas, y hasta vendiendo arepas con el pernil de algún cochino criado por ellos, hasta lograr, en Revolución, no solo recursos que ahora invierten en economía estratégica, sino lo que ni el gobierno ni los ‘empresarios’ de aquella ‘Venezuela rica’, según Trump, lograron: Ciudadanía. Los niños de ‘el 23’ juegan hoy en parques donde antes dominaba el microtráfico de drogas. Pero no solo de los parques se ha ido la delincuencia (hoy también expresada en el contrabando, el cual han controlado asumiendo la distribución planificada, casa por casa, incluso de medicinas, con un sistema demográfico que permite detectar qué enfermedades hay en la comunidad, para obtener los remedios). La delincuencia ha abandonado todos los espacios donde la comuna cuenta con un moderno sistema de cámaras de seguridad, red de vigilancia vecinal que nada tiene que envidiar a las ‘zonas con circuito cerrado’ de las ‘clases pudientes’. La comuna ‘el panal XXI’ también acabó con el descuido propio de las zonas excluidas de la sociedad, llevando construcción y mantenimiento de piscinas, caminerías y aceras, donde se desarrollan distintas actividades culturales en teatro, baile, y música.

La comunicación también es un logro de esta comuna, su habla caraqueña se expresa, sin intermediarios, con el arma a la que el sistema dominante realmente teme (y por eso criminaliza a los ‘colectivos’): Los medios de difusión. La comuna ‘El panal XXI’, que trabaja con la misma estructura de las abejas, haciendo honor a su nombre, tiene su propia radio comunitaria, y su propia productora audiovisual (Arsenal 23, canal de televisión), donde también se proyecta la verdadera acción de los colectivos: Una fábrica productora de bolsos y mochilas, entre tantos proyectos socioproductivos, y hasta su propia panadería, donde ya están uniéndose a otras comunas (en Mérida, pero también en Valencia, Puerto la Cruz y Táchira) para lograr su propia materia prima, libre de cualquier ‘importador’ o ‘intermediario’, a través de la confederación que está haciendo realidad el estado comunal que indica el Plan de la Patria. Su lema es claro: “Un luchador social no es un resentido social. No se puede tener odio, ni envidia, ni resentimiento, si quieres cambiar las condiciones sociales de una comunidad, por el contrario, debes formarte. Lo que te hace independiente es la educación”.

La preproducción de ‘Condiciones’, desarrollada por Productoras Nacionales Independientes, estuvo a cargo del Sistema de integración comunal sistema que, con la tecnología, ha logrado evitar intermediarios, gestores, o cualquier obstáculo que impida el acceso a los recursos que por Ley le corresponden a la nueva economía comunal. El SINCO ha unido a muchas comunidades alejadas, no necesariamente por ser distantes, sino por la exclusión. 

El nombre de la serie, Condiciones, surgió de las condiciones para el desarrollo del Poder Popular que debe crear el Estado, a través del Consejo Federal de Gobierno, institución que otorga los recursos que surgen de los cuatro ingresos que tiene el Estado venezolano (Telecomunicaciones, Impuestos, Petróleo, y Minerales, en ese orden). Durante la premiere de esta serie (desarrollada en la Cinemateca de Bellas Artes, con todas las características de un gran estreno audiovisual, y que contó, como bebidas y comidas, con productos que desarrollan las experiencias comunales exhibidas en este trabajo, además de la presencia de las y los protagonistas de esta serie), Guy Vernáez, Secretario Ejecutivo del Consejo Federal de Gobierno, nos mencionó: “Condiciones nace para conocer, y comunicar al país, cómo se han venido consolidando los órganos del Poder Popular. No solo buscamos mostrar su trabajo, sino aprender a mostrarlo, por ser un hecho inédito en el mundo. No existen experiencias en el planeta donde la comunidad haga uso concreto, directo, de los recursos del estado. Condiciones también busca estimular la organización comunal, demostrando con hechos lo que ha hecho el Consejo Federal de Gobierno, para ser más eficientes, disminuyendo el burocratismo. Esta producción nos permitió saber que las comunas no solamente hacen proyectos básicos de siembra, o de reparación de casas, sino también proyectos poco comunes”

¿Crítica a este trabajo? Por ser Condiciones una serie de documentales para televisión, el lenguaje cinematográfico debe matrimoniarse con el televisivo. Debe contar con textos que permitan conocer el nombre (no solo el apodo) del vocero que nos habla (incluso para que las personas con discapacidad auditiva puedan ver el trabajo y conocerlo), también debe ubicarnos en la región que nos deleita con sus hermosos paisajes, en los datos de la comuna, que representa la nueva distribución de nuestro territorio, y en sus logros concretos, a la par de la bella descripción que de los mismos hacen sus orgullosos protagonistas. El mundo, ávido de cambios, merece encontrar respuestas en nuestro desarrollo, no debemos poner límites a la historia que estamos construyendo, todos estos detalles son necesarios para efectos de la exportación, que debe ser socioproductiva, para lograr los medios de producción que hagan de Condiciones un proyecto autosustentable.

Más allá de la observación anterior, debemos entender que Internet ya está robándole la velocidad a la televisión, al noticiario. Internet desmonta, casi a la misma velocidad en que se construyen, las trampas de mercadeo del escándalo, de la farándula, y hasta de la exhibición grosera de las miserias humanas.

La televisión ya no es para reseñar el problema del día a día, cuya solución no ocurre diariamente, sino con el transcurso del tiempo. La televisión debe tomarse su tiempo para mostrar, terminados los períodos, las realidades que van acabando con los problemas.

Eso es lo que hace Condiciones, serie que está escribiendo, con los más altos estándares de producción y calidad, la nueva historia de la televisión en Venezuela.

Ennio Di Marcantonio

Ennio Di Marcantonio

Caracas, 38 años. Periodista, Licenciado en Comunicación Social, UCV, 2005. Trabajo de grado, '50 años de programación televisiva en Venezuela, estudio comparativo de la programación de la televisión venezolana'. Músico (escuela Pedro Nolasco Colón, 2000 - 2007). Productor, conductor y periodista del programa LA DESCARGA, transmitido por RNV Activa, más de 10 años llevando lo mejor del metal nacional e internacional, ahora los lunes y los jueves, de 10 a 12 de la medianoche. Columnista del Correo del Orinoco, sección 'La canalla mediática' (columna semanal sobre historia y actualidad de la televisión en Venezuela, premio Aníbal Nazoa, otorgado por el Movimiento Periodismo Necesario, 2014, premio Guillermo García Ponce, otorgado por el Consejo Legislativo del Municipio Bolivariano Libertador (Caracas, 2014). Columnista de la página web 'desdelaplaza.com' ('Crónicas Hertizianas' – Historia y aportes para la televisión en Venezuela)