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Triunfó el cine independiente en el Óscar ¿cuánto lo conoces?

El Óscar a mejor película se lo llevó una cinta independiente. “Moonlight” desbancó a “La La Land” en la entrega de premios del pasado domingo. Sin embargo, aunque la Academia y la crítica avalan ciertas producciones, estas no son  lo que generalmente se exhibe en la mayoría de las salas de cine.

El cine independiente está de moda, al menos para los amantes de los premios, por ello esta semana me atreveré a recomendar algunas películas de factura similar a la ganadora del Óscar, es decir, cintas independientes, que quizás no hayas visto, pero que vale la pena tener en cuenta porque algunas superan en calidad, nivel de entretenimiento y otros aspectos, a la recién galardona cinta de  Barry Jenkins.

Still Alice (2014)

Lo único que verdaderamente tenemos quizás son nuestros recuerdos, aquellas circunstancias que conforman nuestra vida, que nos dan identidad. Perder nuestro pasado, perder el orden mental para reconocernos, equivale a  vivir en un limbo, a estar vivos pero sin ser conscientes. No reconocer el mundo que te rodea parece algo  muy cercano a no existir, a morir un poco en vida. Alice Howland (Julianne Moore) profesora de lingüística, casada,   madre de tres hijos, vive feliz, hasta que su mundo se trastoca: comienza a perder todo por lo que ha trabajado durante su vida debido a una enfermedad, el  Alzheimer. El filme, protagonizado también por  Alec Baldwin y Kristen Stewart, nos hace participar del mundo de quien comprende de golpe, que la lucha que debe sostener pasa por valorar el momento presente, por vivir un día a la vez.

El mundo interior de la protagonista, sus pequeñas rutinas, son expuestas en la cinta para configurar el universo de este personaje que, a pesar del apoyo de su familia, se encuentra sola, porque pierde a la única persona que la acompaña todo el tiempo, su principal mejor amiga: ella misma.

Don Jon (2013)

Esta cinta ¿es una película sobre ideales? ¿Sobre ser honestos y abrirnos a los otros? ¿Una comedia ligera intrascendental? ¿Una cinta frívola? Quizás todo, quizás nada de lo anterior. A modo de  documental comienza la cinta dirigida por Joseph Gordon-Levitt y protagonizada por él mismo junto a Scarlett Johansson, Julianne Moore y Tony Danza. Desde un principio, se maneja muy bien la voz en off del propio protagonista que cuenta su historia como si fuese de  otro.  El amor romántico es, ocasionalmente vulgar, obedece a una fórmula preestablecida, que tiende al agotamiento si no lo sustenta una emoción real. La fantasía es, a veces, mejor que la realidad, al menos lo es en el mundo de Jon (Joseph Gordon-Levitt), quien ama el porno (precisamente porque es fantasía), y está aburrido de las mujeres, con quienes se relaciona cada día de forma intrascendental.

Margaret (2011)

La vida de  Lisa  aparentemente tranquila se trastorna debido a una imprudencia o a un gesto que no meditó.  Anna Paquin, ganadora de un Óscar es Lisa, en esta cinta de casi tres horas que ni se notan. Sí, ese es el principal elemento que hace que la película de Kenneth Lonergan (quién también es autor del guión) logre enganchar: cada minuto de duración es necesario –y no pesa ni aturde ni aburre- para comprender, para ver el mundo por ratos, para encontrarnos con el universo de Lisa (lo que la rodea) que no necesariamente concuerda con quien es o con quien está a punto de convertirse.

¿Hace falta amar a un personaje cinematográfico para conectar con él? Creo que no, también puedes odiarlo y surtirá –quizás- el mismo efecto. A Lisa (la película no se llama Margaret porque ese sea el nombre de la protagonista) no la amas, te parece una niña malcriada, intensa, una adolescente inmadura, que va trastocando su ánimo en lo que avanza el filme, y todo porque tiene algo poco común: necesidad de integridad. Es decir, Lisa, como toda adolescente, está buscando su lugar en el mundo, sus ideas, preferencias y sensaciones, pero para buscarlas se va por el camino duro: explora su conciencia, sus reacciones, se involucra,  tratando de que la sinceridad sea el espejo fundamental donde pueda mirarse.

La vida secreta de Walter Mitty (2013)

Escrita y protagonizada por Ben Stiller, esta cinta, nos halaga como espectadores porque nos permite una cosa simple: nos permite soñar.

Soñar con la posibilidad de vivir la vida que realmente nos gustaría, esa con la que algunos podríamos mantener ocasionalmente una relación de distancia, pues no se parece a la realidad que nos circunda, tal como le ocurre a  Walter (Ben Stiller), cuyo hobby principal es escapar de su realidad para internarse en su mundo imaginario.

Sean O’Connell, el fotógrafo que encarna  Sean Penn en esta cinta le dice a Walter en un instante de la película  que hay momentos que no fotografía, que simplemente los guarda para sí, viviendo el aquí y el ahora, sin registrarlos ni compartirlos con nadie más. Quizás de eso se trate todo y de allí parta toda la belleza.

La vida rutinaria y aparentemente modesta de Walter se ve interrumpida por sí mismo, cuando decide emprender en el mundo real, aquellas aventuras que se le pasan por la cabeza, aquellas aventuras estrafalarias, que sí, pueden ser grandiosas, pero quizás no menos importantes que  su oficio (¿anodino?) de revelador de fotos en la revista Life.

Espero se animen el fin de semana a ver alguna de estas cintas, todas podrían ser merecedoras de un Óscar.

@luisauguetol