Desde La plaza » Columnistas » La sabiduría de la abuela

La sabiduría de la abuela

Cuando secuestraron a la abuela Kueka pagaron por la acción criminal como si se tratase de una “compra” lícita, de esas que hacen ciertos ricachones que se rodean de excentricidades con visión colonizadora. Fue en 1998, en los espacios del Parque Nacional Canaima, territorio soberano de Venezuela y patrimonio natural de la humanidad, donde la gigantesca piedra de jade que pesa unas 30 toneladas, fue extraída “sigilosamente”.

La abuela Kueka representa el origen de la humanidad junto a otras similares que cuentan una hermosa historia que la tradición oral del pueblo Pemón ha sabido mantener y divulgar como parte de su historia ancestral. En ella se narra que Kueka era un joven Pemón llamado Taure Pam, quien fue a buscar a la joven Macuxi, la más bella de esa comunidad. Taure Pam en irrespeto a las normas establecidas por Makunaima, dios Pemón, muy celoso y estricto defensor de que los pemones se casaran entre ellos, al igual que los macuxi. Casados, huyeron y tras ellos fue Makunaima, quien les encontró y les dijo: “Awarokuruu …Amoro aukowamumo Chokroro tatapiche anapo daro…” (¡maldito eres, vivirás siempre abrazado con tu esposa!). Makunaima sopló al viento esta oración y Kueka y su esposa fueron convertidos en piedra.

El 26 de mayo de 2012 tuvimos la oportunidad de conversar, sobre el tema, con Esteban Emilio Monsony, antropólogo, investigador y luchador social, quien entonces declaró para el semanario cultural venezolano Todosadentro, acerca de los trámites adelantados para su recuperación. Para aquella fecha, 13 años después de su desaparición, se elaboraba un documento con el que – a decir de Monsony- se buscaba “dialogar de forma amistosa, pero con bastante ahínco, con las autoridades de Alemania y con quienes en este momento poseen la piedra, para que la misma sea devuelta a su lugar de origen”.

Para rescatar a la secuestrada piedra Abuela Kueka, trasladada a Alemania por sus captores, el pueblo Pemón se convirtió en un activo y perseverante “nieto” que nunca dejó de luchar por su regreso. El Frente Indígena Cacique Guaicaipuro se manifestó en estos términos: “nuestra abuela, la piedra Kueka ha sido secuestrada por intereses particulares, capitalistas y egoístas, por lo que condenamos esas acciones. No seguiremos siendo objetos de secuestro ni manipulación por ningún particular. Durante años, hemos presenciado cómo se apoderan de nuestros recursos y conocimientos originarios con fines de acumulación de riqueza y de dominar al mundo. Nuestro pueblo Pemón, nuestro movimiento, las organizaciones indígenas de base, continúan en pie de lucha. No descansaremos hasta tener con nosotros a la Abuela, por tanto, tomaremos acciones pertinentes para apoyar al Instituto de Patrimonio Cultural con grandes movilizaciones, actividades de rituales ceremoniales existentes en nuestro pueblo. La lucha que hemos iniciado seguiremos fortaleciéndola a través de normas y reglamentos que desde la Revolución Bolivariana se han creado para proteger la cultura y los conocimientos originarios de nuestras tierras. La piedra Kueka fundamenta nuestra vivencia y nuestra existencia”.

Como se sabe, la piedra sagrada ha estado expuesta, durante los últimos años, en el parque metropolitano Tiergarten, en Berlín (Alemania), en manos del escultor alemán Wolfgang Schwarzenfeld, quien la integró a su proyecto conocido como “Global Stone” y en el cual expone piedras de diversos países del mundo pretendiendo darles un “sentido artístico” sin tomar en cuenta los compromisos espirituales y el origen de muchas de ellas.

La abuela Kueka ha esperado con sabia paciencia que se cumpla el reclamo de sus nietos: volver al lugar donde siempre se le espera. En Venezuela todos somos pemones y hacemos de esta causa anticolonialista y antiimperialista, una sola. Tenemos una misma abuela y una misma tierra. Es probable que al publicar este Diálogo en la acera de la presente semana, ya esté viajando por alta mar nuestra querida Abuela Kueka, de regreso al lugar de donde nunca debió salir. La abuela en casa es muestra de la sabiduría Kueka. Ella supo asociarse con la sabiduría de la Revolución Bolivariana y por eso regresa. El Comandante Hugo Chávez hizo causa con la reivindicación del pueblo Pemón y hoy Nicolás Maduro, conductor de este mismo legado de luchas chavistas, hace posible la vuelta. Con la Abuela Kueka en casa celebraremos la victoria de nuestro Presidente obrero, en las elecciones del domingo 20 de mayo, para una nueva era.

Más nunca otra afrenta. Somos antiimperialistas en esencia: ¡Bienvenida a casa Abuela Kueka!

Ilustración: Xulio Formoso