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Marcas colectivas: Una propuesta de producción

Por: Rómulo Hidalgo

Muchas veces se plantea la debilidad del pequeño productor frente al macro productor, entendiendo que debilidad no es basado en calidad de producto, sino en capacidad de penetrar el mercado para competir con los grandes, viendo que el gran productor cuenta no solo con una maquinaría económica que mueve los medios de comunicación para entrar en nuestras mentes, sino que además cuenta con la infraestructura para producir en cantidades industriales que por supuesto le dan el chance de cubrir la demanda del mercado nacional y a veces internacionales, sin pasar por debajo de la mesa que generalmente son empresas trasnacionales que usan estrategias no solo de mercadeo, sino de absorción de toda pequeña empresa o industria que le pueda hacer la competencia.

Para dar un poco de aliento al pequeño o a los pequeños productores de alimentos, podemos proponer un sistema de integración para la producción que nada tiene que ver con el cooperativismo, a lo que mucha gente le agarró miedo por el hecho de saber que aunque no en todos los casos y con experiencias muy exitosas, las cooperativas obligan a la propiedad colectiva, lo que a algunas personas no les da seguridad y confianza.

El sistema de marcas colectivas puede ser una ventana de exhibición para aquellos que estén dispuestos a trabajar por un mismo fin, pero en forma independiente, es decir cada quien según sus capacidades propias de producción.

Una marca colectiva puede hacer que 20 productores de un mismo rubro adopten un estándar de calidad y un sistema de producción que se pueda implementar en cada espacio por separado, sin que ninguno de los involucrados pierda autonomía en el manejo de sus recursos o de sus propiedades.

Poniendo un ejemplo en la producción de un tipo de específico de queso, “el queso ahumado”, cada productor de leche deberá adoptar un procedimiento estandarizado que le permita que su queso sea exactamente igual al de su asociado, donde aunque hay uno de ellos que produzca solo 20 kg diarios y otro tenga la capacidad de producir 2000 kg/día, el producto final será el mismo. Usarán una misma etiqueta o marca que les permitirá penetrar al mercado con un producto de alta calidad y que con la suma de producción de todos los asociados podrán cubrir la demanda de un mercado nacional o internacional.

Cada productor será dueño de su producción, y podrá crecer a medida que él mismo se lo permita, el único vínculo que tendrá con sus asociados es una marca y un estándar de receta y de procedimientos que garantizaría la calidad del rubro a producir.

Una marca colectiva, es la manera de hacer que muchos pequeños juntos puedan diseñar estrategias de mercadeo que le permitan competir con el macro productor, eso obviamente es aplicable a cualquier producto, pero en este caso es sugerido para los productores de alimentos.

Con una marca colectiva, se puede hacer conocer un producto que identifique a una zona específica del país, se puede usar como sello de garantía, y hasta como estrategia para enaltecer el saber de una región, pudiendo llevar su cultura alimentaria a todos los rincones del país y del mundo.

No es necesario que todo sea de todos por igual, pero sí ayuda mucho que entre todos podamos desarrollarnos por igual, y así a cada quien según sus capacidades y a cada cual según sus necesidades.