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Revalidar la doctrina Drago

En 1902 el presidente de Venezuela Cipriano Castro se negaba a pagar la deuda contraída con Gran Bretaña, Alemania e Italia. Estos países le imponen un bloqueo naval. Estados Unidos se niega a aplicar la doctrina Monroe. Drago, Ministro de Relaciones Exteriores Argentino dice que, ningún poder extranjero podría cobrar una deuda económica por la fuerza.

La importancia de la doctrina Drago es que estableció límites a los cobros de deudas sobre países de economías en desarrollo, frente al avasallamiento de las grandes potencias. En 1902 Estados Unidos se negó a poner en práctica la doctrina Monroe, que dice que esta potencia no tolerará la intromisión de potencias extranjeras en América, la teoría se sintetiza en la frase América para los americanos, que a la larga quiso decir América para los EEUU.

En esa época Drago instó a que la teoría se ponga en práctica y refirió que ningún país podía ejercer la fuerza para cobrar una deuda y que: “todos los Estados, cualquiera que sea la fuerza de que dispongan, son entidades de derecho, perfectamente iguales entre sí y recíprocamente acreedoras por ello a las mismas con sideraciones y respeto.” Todo terminó en 1903 con la práctica de la Doctrina Drago firmando un acuerdo y los países se retiraron.

A más de 100 años, qué necesaria se vuelve la doctrina que promueve que todos los estados son iguales entre sí y que, tienen que tener la misma consideración y respeto. Que ningún país, por más potencia que sea, puede tomar la atribución de inmiscuirse en su política interna. Que está tiene que llegarse a un acuerdo entre las partes y de resolución interna.

Se puede alegar que le problema venezolano en la actualidad no es económico sino político. La pregunta es si Venezuela no tuviera petróleo ¿tendría las mismas repercusiones? Haití y Honduras están pasando por procesos de inestabilidad económica y de miseria. Pero no tienen las repercusiones en los países de la zona como el caso venezolano. ¿La intervención es de acuerdo al nivel de riquezas de un país?

Por eso, más que nunca hay que revalorizar la Doctrina Drago, el único problema es que el gobierno argentino hoy no da muestras de reconocer el valor de dicha doctrina.