Papa Francisco: Los sacerdotes no pueden ser «aburridos» ni con «cara de vinagre»

El papa Francisco recordó este jueves que los sacerdotes no pueden ser «pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, pastores aburridos», dijo durante la homilía de la misa Crismal del Jueves Santo que celebró en la basílica de San Pedro.

La misa de este jueves también rememora «el día de la institución del sacerdocio» y por ello la homilía del papa estuvo dedicada a los consejos para los sacerdotes y a la «belleza» del cansancio por dedicarse a los fieles.

El papa Bergoglio explicó cómo todo este servicio y cercanía a la gente cansa, pero que «es cansancio del bueno, cansancio lleno de frutos y de alegría».

«El pueblo fiel no nos deja sin tarea directa, salvo que uno se esconda en una oficina o ande por la ciudad en un auto con vidrios polarizados. Sin embargo, los sacerdotes no pueden ser pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, pastores aburridos», señaló.

Reiteró la necesidad de pastores «con olor a oveja» y «sonrisa de padre. Nada que ver con esos que huelen a perfume caro y te miran de lejos y desde arriba«, agregó.

Papa Francisco lavó y besó los pies de 12 presos 

Papa Francisco
Papa Francisco celebró la Misa de la Cena del Señor y el lavatorio en el templo de una prisión, la Iglesia del Padre Nuestro. Foto: CTV

El papa Francisco presidió una ceremonia de Jueves Santo en la que lavó y besó los pies de 12 hombres y mujeres en una cárcel de Roma, afirmando que quería ser un servidor de los más necesitados de la sociedad.

Trecientos detenidos participaron de la celebración, y aunque el Pontífice lavó los pies a doce, pocos minutos antes, en la homilía, dejó claro que en ellos estaban representados todos los demás.

“Yo hoy lavaré los pies de doce de vosotros. Pero en estos hermanos y hermanas están representados todos, todos aquellos que viven aquí. Vosotros les representáis”, dijo a los detenidos.

Las doce personas elegidas para representar a los 2.100 prisioneros son ciudadanos de Italia, Nigeria, Congo, Ecuador y Brasil, que están en la cárcel de Rebibbia, en las afueras de Roma, reseñó Reuters.

Por tercer año seguido, Francisco no realizó el tradicional servicio en una basílica y en cambio fue hacia las personas más marginadas de la sociedad, incluyendo mujeres en la ceremonia.

Sus predecesores sólo habían compartido con hombres en el servicio, que emula el gesto de humildad de Jesús hacia sus apóstoles, en la noche previa a su crucifixión.

DesdeLaPlaza.com/RPP/Aciprensa/SEB