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ANTV, aprender del canal 11

Decisión que salva la libertad de expresión – ANTV, canal a la Asamblea, en manos de sus trabajadoras y trabajadores – La experiencia del canal 11 de televisión (1966-1968) – ¿Cómo hacer sustentable a ANTV?

Henry Ramos Allup lanzó su primer globo de ensayo, a menos de una hora de haber sido electo diputado el pasado 6 de diciembre: Descalificó a ANTV, canal del Poder Legislativo, y amenazó con despedir a sus gerentes y trabajadores.

A diferencia de RCTV, que violó toda ley existente en Venezuela, o de aquella VTV corrupta, en manos de los adecos, llena de burócratas que cobraban sin trabajar, ANTV ha cumplido con las leyes, como lo expuso Merly Garaicoa, vocera de los trabajadores de este canal, en un comunicado ya conocido: ANTV ha invitado a sus programas, como debe ser, a la minoría opositora de esta legislatura que concluye, era ella quien no aceptaba dicha invitación.

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Por esta amenaza el Estado, incluyendo el Poder Legislativo saliente, tomó una decisión histórica: Entregar ANTV a sus propios empleados y empleadas.

Se salvó la libertad de expresión, y los derechos de sus trabajadores, pero ¿Puede ANTV ser sustentable?

La historia de nuestra televisión da claves: El 27 de julio de 1966 se inaugura ‘Canal 11 de televisión’, creada por los hermanos Ricardo y Amable Espina, con apoyo de las transnacionales ‘Gillette’ y ‘Metro Goldwyn Mayer’. Como ocurrió con toda la TV de la época, Canal 11 no atrajo publicidad porque solo se veía en Caracas, lo cual no la hizo rentable. Los trabajadores tomaron Canal 11 para intentar salvarlo, pero el capitalismo venezolano no iba a apoyar una TV de propiedad colectiva, más con un pueblo alzado que resistía en guerrilla y protestas un modelo impuesto, que no fue la democracia por la que derrocaron a Pérez Jiménez. Canal 11 fue declarada en quiebra definitiva, por ante el Tribunal Segundo en lo Mercantil, el 22 de mayo de 1968.

Es necesario que ANTV luche por su propia protección, en esta nueva etapa:

– Protección jurídica: La Asamblea Nacional no es un poder por encima de ningún otro, esto gracias a la moderna y civilizada Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que nos dimos los venezolanos en 1999, diferente a la que nos impusieron hasta con suspensión de garantías en 1961 (entre más de 20 fracasos constitucionales). Debe garantizarse que ANTV pueda entrar a las sesiones del parlamento, y transmitir las mismas en vivo, sin censura, como manda el artículo 57 de la Constitución. CONATEL debe garantizar que la concesión de ANTV se mantenga, intransferiblemente, en manos de los trabajadores y trabajadoras que, rechazando la amenaza a su libertad, se pronunciaron.

– Protección económica: Los trabajadores, ahora propietarios de ANTV, deben entender que su salario ya no depende de una partida del Estado, sino de su propio ingreso. Deben crear su propio departamento de comercialización, asesorado por la Agencia Venezolana de Publicidad, o apoyar la creación de un tributo para el desarrollo de la televisión en Venezuela. Esto podría hacerlo el Ejecutivo Nacional, mediante el SENIAT, o, vía habilitante, reformando la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión, y Medios Electrónicos. ANTV debe manejarse con ejemplar transparencia económica y austeridad, y debe dar espacio para Producción Nacional Independiente que complete la programación, ante el arduo trabajo que significará garantizar su Producción Nacional, lo cual se logra con trabajadoras y trabajadores comprometidos.

Sin duda este resultado electoral del pasado 6 de diciembre es una gran oportunidad, basado en el propio ejemplo de ANTV: Un canal constituido, y una audiencia ávida por conocer qué hará el Parlamento venezolano a partir de 2016.

Ahora es que ANTV verá, más que nunca, la realización del objetivo propuesto hace más de diez años: ser el canal a la Asamblea.

 

DesdeLaPlaza.com / Ennio Di Marcantonio D.G.