«Historia de un oso»: El valor de la nostalgia

El cortometraje animado “Historia de un Oso” que ganó el premio Óscar en la pasada entrega del domingo, cuenta una historia muy próxima a cualquier país de América Latina. El chileno Gabriel Osorio se inspiró en su historia familiar para construir está parábola del exilio y la represión en tiempos de dictadura.

Llama mucho la atención de esta cinta animada que se puede ver en YouTube y otras plataformas digitales, lo bien trabajados de los dibujos realizados por Punkrobot,  estudio de animación chileno que conforma Osorio, junto a Patricio Escala, productor de la cinta y Antonia Herrera, quien se encargó de la Dirección Artística.

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Las historias poderosas no precisan de palabras para generar expresividad y esto se evidencia en este corto, el cual solo cuenta con la música de la banda chilena Denver para complementar el relato en imágenes sobre un oso triste.

El tema del exilio, las desapariciones forzadas, la nostalgia y la soledad impuesta por situaciones políticas no es novedad en las diversas expresiones artísticas latinoamericanas.

Música, cine, libros, pintura, se han ocupado de relatar historias sórdidas sobre familias destrozadas cubiertas  por el barniz que siempre impone el arte.

En el caso de este corto, lo que resulta una revelación, es que sea el cuento  animado de un oso, lleno de colores y lindas imágenes el  que expone lo duro de una realidad, la historia de una familia dividida por la injusta decisión de un tirano.

Durante los diez minutos aproximados que dura este cortometraje, un oso solitario   cuenta a través de un teatro de marionetas su propia historia, revelando el valor de la nostalgia para aquellos que han sufrido una perdida.

A “Historia de un oso” no querrás quitarle la vista de encima para no perder ni un instante de la belleza de las imágenes que conforman el relato. Este corto es una hermosa cinta que demuestra –una vez más- como el arte puede construir narraciones luminosas a partir de los  capítulos más oscuros.

«Nuestra idea era rescatar lo hecho a mano, las técnicas tradicionales, y llevarlas a un mundo 3D. Es bien mentiroso, parece todo hecho en 3D pero hay mucho trabajo manual detrás. Creo que eso nos resultó en términos estéticos porque se ve bien distinto a otras películas», dijo Osorio sobre su corto que fue realizado a partir de diversas técnicas: desde dibujo a mano, acuarelas, pasando por fotografías e imágenes 3D.

El corto está basado en la historia de Leopoldo Osorio, el abuelo del director, quien fue detenido y torturado por el Ejercito de la dictadura de Pinochet y vivió un largo exilio en Inglaterra.

Leopoldo Osorio era militante del partido Socialista y secretario de Salvador Allende: “el oso cuenta una historia (en su diorama) que tiene un final feliz pero la vida no siempre es así y a veces creo que ese es el rol del animador: le damos a la gente un mensaje positivo cuando sabemos que el mundo no es como quisiéramos” dijo el joven director en una entrevista para la BBC.

“Historia de un oso” representa el primer Óscar para la industria del cine chilena.

DesdeLaPlaza.com / Luisa Ugueto L @Luisauguetol