Y aterrizaron los británicos  

“La ciudad jamás había experimentado tal nivel de emoción como ha sido por la llegada de estos jóvenes de Liverpool, y esta noche ustedes tendrán el privilegio de ser entretenidos por ellos. Damas y caballeros, con ustedes The Beatles”, así presentó Ed Sullivan en su programa a la mítica banda, el 9 de febrero de 1964 y partir de ahí se abrieron las puertas para lo que llamaron “la invasión británica”.

Debo reconocer que en este tema en particular soy poco (o nada) objetivo: si bien los ingleses no inventaron el rock, pienso que este género no sería nada sin el aporte de ellos. Lo que ocurrió luego de la llegada de los de Liverpool fue una revolución, pues detrás de ellos otros grupos legendarios se apoderarían tanto de las emisoras, de los programas de televisión, de las llamadas carteleras musicales, de la influencia musical y, sobre todo, del gusto no solo de los estadounidenses sino del mundo entero.

A The Beatles solo le bastó interpretar 5 temas ese día para cambiar la historia de la música popular del siglo XX: All my loving, Till there was you, She loves you, I saw her standing there y I want to hold your hand.

Por supuesto, ninguna de las grandes leyendas del rock británico nació de la nada ni agarraron sus instrumentos un día cualquiera e inventaron la pólvora. El sonido del rock and roll original había llegado ya a sus oídos para marcar pauta. Tal vez piensen que soy insistente, pero por eso empecé este espacio hablando de que el rock es negro.

Grandes músicos como John Lennon, Keith Richards, Eric Clapton o Jeff Beck venían influenciados por el blues, el jazz y el rock and roll nacido de la inventiva negra. Los admiraban, de hecho. Crecieron oyendo su música. Así que no es descabellado decir que lo que trajeron a este lado del charco fue su tributo y su forma de entender lo que aprendieron de esa música.

Decir invasión no es ningún eufemismo, fue realmente avasallante lo que los británicos se trajeron a tierras americanas (en su sentido continental, aclaro). Tal vez no tenga sentido mencionar todas las bandas que salieron de allá, muchas no las conocen ni ustedes ni yo, ciertamente. Pero, veamos estos nombres: The Rolling Stones, The Who, The Animals, The Kinks, The Yardbirds, Cream, The Troggs y The Dave Clarks Five.

Y hay que verle a la cara a los clásicos que estos ingleses se trajeron bajo el brazo: Satisfaction (Rolling Stones), My Generation (The Who), House of the rising sun (The Animals), You really got me (The Kinks), Wild thing (The Troggs), White room (Cream), Dazed and confunsed (The Yardbirds) y, sé que es todo un debate elegir un clásico de los Beatles, pero por ahora solo nombraré Yesterday y Helter Skelter.

Lo que empezó a escucharse desde esa época fue un sonido áspero, crudo, más directo, más rítmico, menos melódico y con matices muy modernos. Tan moderno así, que aún hoy en día surgen bandas que (lamentablemente) suenan en extremo parecidos a The Beatles o a cualquier de los que ya mencioné. Esta fue solo la primera oleada británica y, sin duda, la que marcó el camino para el rock moderno, aun en todas sus vertientes.

DesdeLaPlaza.com / Simón Herrera