Asistir a un Caracas-Magallanes en la capital se ha convertido en una odisea

Asistir a un juego en la capital de los eternos rivales de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), Caracas-Magallanes, siempre ha sido una odisea para los fanáticos por distintas razones: la dificultad de encontrar y comprar entradas, los revendedores, los trabajadores ineficientes de las taquillas y logística del estadio Universitario, los policías y (a pesar de que se puede adquirir los boletos por internet) la falta de información por parte del equipo local en las redes sociales sobre la venta de tickets para este partido a través de esta vía.

Si eres de los que tuviste suerte (como yo) de obtener tu entrada legal o ilegalmente, sabrás que conseguir la entrada es el primer obstáculo en esta travesía para poder disfrutar de este clásico. Como fanático te sientes feliz, piensas que todo está listo y que no puede haber más nada que impida ver a tu equipo, pero al llegar al estadio te das cuenta que no es así.

Caracas-Magallanes

El segundo inconveniente que se cruza en el camino es poder entrar a la plaza de los estadios. Aunque hay que agradecer que hay un dispositivo de seguridad en el recinto deportivo para evitar conflictos, los policías hacen todo más difícil.

Esta plaza tiene dos entradas: la que se encuentra cruzando el puente desde la estación del metro Zona Rental y la de Ciudad Universitaria. Cabe destacar que también puedes subir por las escaleras olorosas y putrefactas que dan hacia el estacionamiento del estadio.

Por todas puedes ingresar tranquilamente, pero los policías en lugar de orientar al fanático lo confunden y si les da la gana te dejan pasar. Según ellos, para poder entrar debes tener boleto en mano y si lo adquiriste por internet tienes que mostrar el comprobante de compra.

En mi odisea intenté entrar por el acceso cercano a la estación Zona Rental donde se encontraba una especie de cordón policial que solo te dejaba pasar si tenías las entradas en la mano y, como yo compré los boletos por internet, al mostrarle el comprobante el funcionario me dijo que no podía ingresar que me dirigiera a las escaleras. Caminé tranquilamente y cuando llego al lugar uno de los oficiales me informó que tampoco me iba a dejar entrar porque solo por ahí pasaban los empleados de los Leones del Caracas.

Molesta le pregunto al policía: «¿cuál es la guachafita? Ni por aquí ni por allá». Y él me contesta: «este es mi trabajo, vaya a la siguiente entrada por aquí solo pasan los trabajadores de los Leones». Mientras me decía esto vi cómo pasaban varias fanáticos con entradas en la mano.

Caminé furiosa hacia la entrada cercana a la estación Ciudad Universitaria y me sorprendió ver que había solo un policía y que estaba pasando todo el mundo con y sin entradas. Cuando al fin pude entrar, observé que la plaza de los estadios estaba a reventar y como solo faltaba media hora para que empezara el juego, me dirigí hasta las taquillas del estadio para retirar los boletos.

Allí me encuentro con mi tercer obstáculo: la ineficiencia de los trabajadores de la taquilla y logística del estadio. A esa hora ya la venta de entradas para el Caracas-Magallanes estaba cerrada y solo estaban funcionando cuatro ventanillas, debidamente identificadas, para el retiro de tickets comprados por internet.

Caracas-Magallanes-

Me dispongo a hacer mi cola y después de unos minutos uno de los trabajadores me dice que esa no es la taquilla de gradas (compré gradas porque se agotaron las sillas), que ahí solo se retiraban las de sillas y me indicó la ventanilla que supuestamente era en la que yo debía estar. Cuando le entrego mi comprobante y verifican el número de la operación el muchacho me dice que ahí no era, que debía ir a la que inicialmente estaba. Super molesta me coloco nuevamente en la fila y esperé a que me atendieran.

Hablando con los otros fanáticos que esperaban retirar sus entradas para el Caracas-Magallanes, me doy cuenta que solo una de las cuatro taquillas era para retirar entradas en gradas y las otras eran para sillas. Mientras la cola para retirar entradas crecía, las demás ventanillas permanecían vacías debido a que uno que otro buscaba sus boletos para las tribunas. De paso la ineficiente trabajadora que estaba atendiendo en la fila donde me encontraba se levantaba de su puesto de trabajo cada vez que podía, solo atendía a dos personas y luego se iba.

Las personas comenzaron a enojarse y a golpear la taquilla para que les dieran sus entradas, pero la muchacha hizo lo mismo varias veces, hasta que uno de los trabajadores de las otras ventanillas se dignó a atender a los fanáticos. Al poco tiempo escuchamos una bulla, ya el juego había comenzado y el Magallanes había conectado un jonrón con un hombre en circulación. En ese preciso instante empecé a desesperarme. A los cinco minutos pasé retiré mis entradas, me encontré con mis amigos y nos fuimos a hacer la otra cola para pasar a la zona de gradas, en ese momento el juego iba por el segundo inning.

En este punto nos encontramos con nuestro cuarto nivel en este videojuego beisbolero llamado Caracas-Magallanes: lograr entrar a las gradas. Aunque el acceso para gradas en bien grande, los policías lo limitan a un pequeño huequito pegado a uno de los círculos donde puedes ver la Avenida Las Acacias, vía Ciudad Universitaria. Los fanáticos desesperados al ver que los funcionarios hacen que este proceso sea más lento, comienzan a empujar en esa zona y se comprimen tanto que parece el Metro de Caracas a la hora pico. Gritos, improperios y perdigonazos, es lo que se escucha en esos momentos de verdadera angustia.

Es humillante ver cómo los policías en vez de ayudar a las personas para que entren más rápido al juego, impiden y obstruyen el paso. Se supone que media hora antes del comienzo del partido los fanáticos comienzan a acceder y que para ese momento, segundo capítulo del partido, la cola para pasar no debería existir. En cambio en la tribuna, los fanáticos pasaban tranquilamente, lo que me hace pensar que existe una especie de discriminación con la gente que va a las gradas.

Caracas-Magallanes

Después que pasas tienes que mostrar tu entrada, los de protocolo te revisan, pasas a la zona donde entregas tu boleto y por fin ingresas al estadio. Aquí terminan los inconvenientes para entrar, pero otro problema surgió ese día (cosa que no había visto antes), había una cola inmensa para comprar cerveza.

Mientras esperaba mi turno para comprar se escuchó una bulla en la entrada para las gradas, al voltear me di cuenta que muchas personas entraron corriendo puesto que rompieron el cordón policial tras la desesperación por ingresar y saber que el juego avanzaba rápidamente. Esto fue aprovechado por algunos vivos que entraron sin poseer boletos.

Cabe destacar que entré en el tercer ininng, pude comprar la cerveza en el quinto por la falta de toldos de venta para agilizar la compra, la ausencia de efectivo y que el punto estaba lento. En la parte baja de ese capítulo me pude sentar en gradas y medio disfrutar del Caracas-Magallanes.

Baños en el olvido

A estos obstáculos que se presentan a la hora de asistir a un Caracas-Magallanes se le suma el problema de los baños, que aunque dijeron que los arreglaron, siguen siendo la misma porquería. Las mujeres somos las que más sufrimos a la hora de ir a uno de los sanitarios del estadio Universitario porque ninguno sirve y todos son asquerosos, sean los de tribuna o los de gradas.

A continuación les mostramos el estado de los baños de gradas y tribunas:

Baño Tribunas

Son más limpios que el de gradas, las puertas tienen seguro, el piso está seco y son pocos los baños dañados.

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Baño Gradas

Casi todos están dañados, casi nunca están limpios, las puertas no tienen seguro, el piso está siempre mojado, hay muchos sin luz, hay varios tapados y cuando se le baja la palanca se derraman. Las mujeres a veces optan por orinar en el baño de hombres.

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Recomendaciones para sobrevivir a un Caracas-Magallanes

Debido a mi experiencia como fanática puedo decirles que en un Caracas-Magallanes en la capital se viven 4 juegos distintos: el de gradas, el de Tribunas, el de las afueras del estadio y en sí el juego de pelota. En la televisión solo ves el enfrentamiento entre los equipos, pero el que realmente asiste al estadio se encuentra y experimenta todo lo que he relatado.

Por esta razón les daremos algunas recomendaciones para que no pases un mal rato en el estadio y estés prevenido:

-Asegúrate de conseguir las entradas y no comprarlas en el estadio: aunque el mismo día del juego venden las entradas por taquillas, por más temprano que llegues nunca podrás comprarlas debido a que los revendedores son los primeros en adquirirlas y siempre se acaban antes. Además las colas para ingresar son muy largas.

-Compra los boletos por internet o en las tiendas de los Leones: es mucho más seguro y no debes calarte una cola. En el caso de internet debes ingresar al portal web del equipo de la capital y hacer click en la categoría que dice boletería, luego debes registrarte y con una tarjeta de crédito puedes obtener hasta 5 entradas. Al parecer la página web abre la venta de los boletos 5 días antes del partido.

-Llega temprano al estadio: si no quieres perderte ningún ininng lo mejor es llegar temprano así evitarás que los inconvenientes a la hora de entrar a gradas o tribunas no te afecten.

-Tener dinero en efectivo: aunque sabemos que la situación con el efectivo en el país no es fácil, lo más recomendable es tenerlo porque así no tendrás que hacer cola para adquirir bebidas o comida por la falta de puntos de venta o la lentitud de los mismos.

-Ir lo más cómodo posible: para los Caracas-Magallanes siempre asiste mucha gente siempre es mejor no llevar muchas cosas y vestirse con ropa deportiva. Si eres de los que sale del trabajo y debes llevar uniforme o cumplir con requisitos de vestimenta, es recomendable que lleves un cambio de prendas.

-No comprarle entradas a los revendedores: es preferible no apoyar estas prácticas ilegales para que se pueda acabar este negocio que tanto daño le hace al deporte.

Para finalizar, quiero hacerle un llamado a las autoridades para que se busquen soluciones a estos problemas, que no son nuevos, y a los dueños del equipo de los Leones del Caracas para que se preocupen un poquito más por los fanáticos que asisten diariamente al estadio. Se sabe que el deporte es un negocio, pero a veces es evidente que solo les importa el dinero y no que los asistentes al recinto se sientan cómodos y tengan una agradable experiencia. Ya basta de abusos y de hacerse la vista gorda ante estos hechos. ¡Soluciones YA!

*Los hechos aquí narrados corresponden al juego entre los Leones del Caracas y los Navegantes del Magallanes del día 25 de octubre del año en curso, aunque en todos los Caracas-Magallanes siempre sucede los mismo.

DesdeLaPlaza.com/Kleberly Mendoza