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Cheer Up Luv: Proyecto fotográfico que denuncia todas las veces que nos han llamado putas

Cheer Up Luv

El acoso callejero tiene tantas caras como mujeres hay en el mundo. Y somos la mitad de la población. El proyecto de fotoperiodismo llamado Cheer Up Luv nació con la intención de poner cara y dar voz a todas aquellas mujeres que alguna vez han sufrido una situación de acoso sexual. 

“La iniciativa es producto de demasiados silbidos y nace tras varias conversaciones con amigas sobre lo frecuente que es hoy en día experimentar acoso sexual en público”, cuenta a PlayGround su creadora, la fotógrafa Eliza Hatch.

Desgraciadamente, todavía hay miradas, silbidos y guapas gritados al aire que son vistos como un piropo, una alabanza por la que sentirse contenta. Muchas mujeres que aún no tienen las herramientas para definir como acoso la mirada inquisidora de un grupo de hombres. Y son muchas las denuncias que han sido tildadas de exageración.

El taxi me dejó en una calle cerca de su casa. De repente, un chico joven se me acercó y empezó a decirme guapa y a preguntarme por mi nombre. No contesté. Era un completo desconocido ¿Por qué iba a hacerlo?  “Me empezó a perseguir de camino a casa mientras trataba de rodearme con el brazo y me pedía un beso. Me preguntó si tenía novio y tiró de mí para que le besara”. “Le dije que parara y entonces me agarró, me dio una nalgada y huyó riendo mientras me miraba”. Cheer Up Luv.
El taxi me dejó en una calle cerca de su casa. De repente, un chico joven se me acercó y empezó a decirme guapa y a preguntarme por mi nombre. No contesté. Era un completo desconocido ¿Por qué iba a hacerlo? “Me empezó a perseguir de camino a casa mientras trataba de rodearme con el brazo y me pedía un beso. Me preguntó si tenía novio y tiró de mí para que le besara”. “Le dije que parara y entonces me agarró, me dio una nalgada y huyó riendo mientras me miraba”.
Cheer Up Luv.

Pero la razón que verdaderamente llevó a esta mujer a coger la cámara y lanzarse a la piscina fue la falta de comprensión de sus amigos hombres. Hatch habló con sus amigos acerca del acoso callejero y solo recibió miradas de incredulidad y escepticismo. “Después de esto, supe que tenía que hacer algo para cambiar las actitudes hacia el acoso sexual y empezar a aumentar la conciencia sobre el tema”, explica la fotógrafa.

Ideó una fórmula muy simple: una foto, un relato, una situación de acoso. Pidió la ayuda de mujeres anónimas interesadas en contar su historia. Y voilá.

“En una tarde de julio en el metro de París, a un metro de mí un hombre sonreía constantemente. Después de unos minutos me di cuenta que se estaba tocando y tenía una gran erección mientras me miraba fijamente. Entré en pánico y salí corriendo en la siguiente parada”. Emmeline Cheer Up Luv.
“En una tarde de julio en el metro de París, a un metro de mí un hombre sonreía constantemente. Después de unos minutos me di cuenta que se estaba tocando y tenía una gran erección mientras me miraba fijamente. Entré en pánico y salí corriendo en la siguiente parada”. Emmeline
Cheer Up Luv.

Maddie, Tash, Somaya, Bel o Fenna son algunas de las chicas que participan en el proyecto, en donde se narran actitudes que van desde el simple “alégrate mujer”, que da título a la serie, a toqueteos, gritos e insultos y masturbaciones públicas. 

“No puedo ni contar las veces que un hombre desconocido me ha dicho que me anime. ¡Anímate mujer! es una frase muy simple y aparentemente inofensiva, pero que esconde un grave problema. Es problemático, no solo porque haya sido abordada verbalmente por un extraño, sino porque esa frase me hace sentir culpable, avergonzada y luego enfadada en tan solo tres segundos”, explica la autora en referencia al título de la serie. “Quería hacer ver a las mujeres que nada es demasiado pequeño y que el acoso callejero se muestra a muchas escalas”, añade.

Una de las cosas que más llama la atención de Cheer Up Luv es la cantidad de veces que una historia empieza con un simple “cuando tenía 14 años, cuando era adolescente, cuando iba a la escuela con mi uniforme”. Para su autora sirve para visibilizar el grave acoso callejero que experimentamos las mujeres desde muy pequeñas. En esa edad donde somos más vulnerables, donde todo nos hace más daño y donde no somos capaces casi ni de defendernos.

“Entre los 14 y los 16, 3 hombres en 3 veces distintas se masturbaron mientras me miraban. Cada una de las veces estaba sola, en la parada del autobús y llevaba puesto mi uniforme”. Idil. Cheer Up Luv
“Entre los 14 y los 16, 3 hombres en 3 veces distintas se masturbaron mientras me miraban. Cada una de las veces estaba sola, en la parada del autobús y llevaba puesto mi uniforme”. Idil.
Cheer Up Luv

Sin embargo, Hatch no quiere separar ni destacar una historia sobre otra. Para ella, eso solo serviría para “normalizar” algo que no debería serlo. “Si te digo que una experiencia es más terrible que otra, o más grave, solo degrado el objetivo del proyecto”, explica la fotógrafa.

Las fotografías de Cheer Up Luv ocurren en la calle, en la frutería, en el bar de la esquina, en las escaleras del metro, en un banco del parque, en la tienda de telas o en la sección de detergentes del supermercado del barrio. Rezuman cotidianeidad. De manera irremediable te hacen recordar esos momentos donde tú también fuiste abordada por un desconocido y pasaste miedo.

Por el momento, 40 mujeres han sido retratadas por la cámara de Eliza Hatch. Para que esosputas, gritos, acosos y humillaciones no queden en el olvido, calificados de hecho aislado. De cortesía fraudulenta.

“Cuando tenía siete años estaba volviendo a mi casa en East London cuando un hombre me paró y me preguntó por una dirección. Después de contestarle, me preguntó ¿Tus pezones son grandes o pequeños? Pensé que había escuchado mal y le dije ¿Qué? Se me acercó más y me lo repitió. Corrí todo el camino a casa”. Korantema. Cheer Up Luv.
“Cuando tenía siete años estaba volviendo a mi casa en East London cuando un hombre me paró y me preguntó por una dirección. Después de contestarle, me preguntó ¿Tus pezones son grandes o pequeños? Pensé que había escuchado mal y le dije ¿Qué? Se me acercó más y me lo repitió. Corrí todo el camino a casa”. Korantema.
Cheer Up Luv.

DesdeLaPlaza.com/Playground