Habla protagonista de documental ‘Plan de Dios’: La incapacidad es mental 

A sus cortos 20 años de edad, Alfonzo Mendoza, se hizo reconocido tras ser la figura protagonista del documental Plan de Dios (2013) dirigido por Marisabel Lorenzo y Gustavo Sulbarán.

Alca, como lo llaman, no cuenta con sus dos piernas, sin embargo, jamás ha parecido ser un motivo que marque una línea entre lo que puede o no ser.

Recorre Caracas sobre las cuatro ruedas de su patineta, fácilmente atrae las miradas de la gente, pero son pocos quienes saben su verdadera historia.

– Alfonzo, cuéntanos sobre tu vida

– Nací en Maracaibo, estado Zulia, en el año 1993, luego de nacer me mudé a Mérida, donde viví 16 años junto a mi abuela, quien falleció cuando tenía 9 años y quedé bajo el cuidado de un tío. Muchas situaciones hicieron que me viniera a Caracas y emprender una mejor vida que la que tenía en Mérida. Culminé mis estudios y conocí muchas cosas, como el deporte, el surf, el skate y  la música, cosas por las que podría decir que vivo.

– Tu condición es muy especial ¿Qué te impulsó a salir adelante? 

– Me impulsó mi mente primero que todo, pues me di cuenta y me demostré a mí mismo que la discapacidad es mental y cualquier proyecto de vida que tengamos lo podemos lograr. Al principio vi difícil realizar este tipo de deportes porque no era ‘normal’ que una persona en mi condición lo practicara, sin embargo, empecé a practicar y llevo un año y siete meses en el skate y nueve meses en el surf. Además, le prometí a mi abuela antes de fallecer que iba a ser grande de cualquier manera y qué mejor que hacerlo con el deporte y lo que me gusta.

– ¿Qué papel juega el deporte en tu vida?

– El deporte para mi vida, al igual que la música, es como expresar lo que siento y liberarme de todos los problemas. Cuando patino me siento enfocado en lo que hago y lo demás lo olvido por un momento, es una manera de desahogarme.

– En el momento en que escogiste estos dos deportes ¿Sentiste miedo o simplemente te atreviste?

-Cuando comencé a patinar nunca pensé que podía lograrlo y estuve un tiempo con un un colega, Dahory González,  quien me dio instrucciones aquí en el  Parque  Nuevas Generaciones Urbanas, en Caricuao. Sus tips los combiné con mi condición y manera de patinar y ahí logré el objetivo. Luego en la escuela de Los Cocos Surf School, Gilbert Baez me abrió las puertas en la temática del surf.

Un día llegué a la playa y le pedí que me prestara una tabla, pero realmente no sabía surfear, entonces me prestó la tabla y me preguntó si quería aprender, le dije que sí, a final de la tarde me dijo que tenía una escuela de surf  y me ofreció formar parte de ella y ahí comenzó todo.

patineta
Foto: Desde La Plaza

– La gente tiende a reaccionar de diversas maneras al ver personas con características físicas diferentes  ¿Cómo asimilas esas reacciones?

– Ciertamente, hay personas agradables y otras muy desagradables, pero trato de hacer caso omiso a las desagradables porque eso es a diario, hay comentarios, gente que se queda mirando. Está bien porque es algo normal, pero hay gente que me observa por 10 o 15 minutos y me hacen preguntas incómodas, pero ya he sabido sobrellevar eso.

Me ha costado mucho asimilarlo, a los 16 años fue realmente cuando me acepté y dije «no, yo tengo que salir adelante porque no puedo quedarme sin hacer nada toda mi vida», y quise darle la cara a la vida sin importar lo que dijeran los demás. Ahora, la gente que me apoya ha puesto su grano de arena para ayudarme a ser lo que soy hoy en día.

– ¿Quiénes te han apoyado en el proceso de aceptación y superación?

– La aceptación fue algo que decidí hacer solo. Mi abuela estuvo siempre conmigo y me sobreprotegía, entonces cuando pasaba algo era ella quien me defendía. Después de que murió me di cuenta que ahora tengo que salir adelante solo. En cuanto a la superación, en el caso de los deportes, quienes me han apoyado mucho son Marisabel Lorenzo y Gustavo Sulbarán, además de Gilbert Baez, Dahory González, Ernesto Borges.  Hay momentos en los que decaigo, pero sé que ellos están allí para apoyarme.

– ¿Cuáles son tus planes a futuro?

– Ahora empezaré a estudiar Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello y quiero ser conferencista, llevar mi mensaje del documental a escuelas, cineforos. Hay personas que se han acercado a decirme que he cambiado su forma de pensar y les he dado motivación.

Una vez, luego de dar una charla en el colegio Fe y Alegría, en El Junquito,  los niños me hicieron una carta, entre una de esas estaba la de una niña que quería ser bailarina y decía que no podía, pero después que me vio (que surfeo y patino), ella entendió que también puede hacerlo. Esas cosas me llenan y demuestran que mi trabajo no es en vano y que lo he hecho bien hasta ahora.

– Mencionaste al comienzo que la incapacidad es mental ¿cuál es tu mensaje para aquellas personas que no creen en su potencial?

– Siempre he dicho que cada persona tiene su discapacidad, pero hay quienes no la aceptan. Mi consejo es que se acepten tal como son y que luchen por lo que quieren. Tener constancia, perseverancia porque no puedes hacer las cosas porque los demás quieren que lo hagas. Seguir adelante sin importar lo que venga, Dios nunca pone una prueba que no sepa que puedes superar, ya lo hizo conmigo, me costó mucho superarlo, pero ahí voy.

Desde La Plaza/ KH