Desde La plaza » Columnistas » La alquimia del Chef » ¿Dios le da pan al que no tiene dientes?

¿Dios le da pan al que no tiene dientes?

Con este título comienza este artículo porque a veces hay que hacer reflexionar desde el primer momento, desde la primera palabra, pues a veces me parece que Venezuela ha sido dotada de un sinfín de recursos que no hemos sabido o tal vez querido explotar.

El merey una fruta con infinitos beneficios a la salud, infinitos usos culinarios,  y otras industrias como la de cosméticos, de lubricantes, carpintería, imprentas ente otras, con un potencial productivo muy grande en nuestro país ya que es su región de origen.

Así como lo escuchan, el Merey es originario de Venezuela de la zona sur oriental del país, donde solo se consiguen Mereyales de origen silvestre y muy pocos de jardín, de los cuales se obtiene la fruta y la semilla y se procesa de manera artesanal, no hay un industria como tal, de hecho la mayor parte del merey que se consume en nuestro país es de importación, cosa que es totalmente incomprensible habiendo después de haber explicado lo anterior.

Leer además: Cinco mejores frutas antiinflamatorias

Brasil es el segundo país productor y exportador del mundo, pero el primero es la India, donde su semilla fue importada desde América en épocas de la colonia, hoy en día estos dos países no solo son los mayores productores y exportadores de merey del planeta sino que además son los países con la mayor industria de procesamiento del mismo.

Lo curioso es que teniendo tanto potencial para producirlo e industrializarlo ¿por qué no se ha tomado en cuenta como un rubro de importancia para la industria agroalimentaria de nuestro país? ¿por qué seguimos importando semillas de merey? ¿ por qué el merey es tan costoso en nuestro país? Estas incógnitas me hacen pensar que a veces “Dios le da pan al que no tiene dientes” y además nos dio petróleo como para que nos olvidáramos de todo lo demás.

Habiendo tanto potencial en este fruto creo que es hora de ponerse a planificar estrategias de producción basadas en nuestro potencial productivo y dejar de planificar en base a la importación de alimentos y semillas que no son originarias de nuestras tierras, es hora de darle un vuelco a la industria de la alimentación en Venezuela y empezar a mirar hacia adentro con verdadero conocimiento de lo que la naturaleza nos ha dado, y por lo cual se haría más fácil su producción y procesamiento, si otros países lo hacen ¿por qué nosotros no?

El Merey es un producto que puede generar una industria en Venezuela que jamás habríamos imaginado y de la cual nos sorprenderíamos, lo más curioso es que se pierde en algunas partes ya que nadie las cosecha al igual que el mango, dos productos que terminan en suelo pudriéndose, pudiendo ser generador de ingresos no solo internos sino de divisas provenientes de la exportación de derivados de dichos frutos.

DesdeLaPlaza.com / Rómulo Hidalgo