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Miedo profundo: Entretenimiento y adrenalina asegurados

La protagonista de “Miedo Profundo” o  “The Shallows” en su titulo original, Blake Lively, tiene una carrera llena de películas muy diferentes entre sí. Hizo la genial “Salvajes” (2012) de Oliver Stone, la interesante y nunca estrenada en Venezuela “El secreto de Adaline” (2015), la comedia romántica de adolescentes “The Sisterhood of the Traveling Pants” (2005) y más recientemente la última cinta de Woody Allen, “Cafe Society” (2016). Esto demuestra que sabe escoger muy bien sus proyectos y que ha sabido estar “con Dios y con el Diablo”, es decir participa en películas sumamente entretenidas y taquilleras, pero también en cintas elaboradas y con mayores pretensiones artísticas.

“Miedo profundo” es una película que encaja en la primera categoría: puro y duro entretenimiento, adrenalina a millón para saltar en el asiento. La premisa de la cinta es sencilla, no hay que pensarlo mucho: chica guapa va a la playa, ella es sexy, si lo sabe no le importa, pero tampoco a los tiburones quienes la acosan hasta las últimas consecuencias. Aquí no hay diálogos elaborados ni secretos escondidos, tampoco muchos personajes: todo sucede entre el mar, Nancy (Blake Lively) y unos tiburones casi humanizados que no quieren dejar viva  a su presa favorita.

A pesar de que el guión de la historia no se alimenta de grandes cambios ni de situaciones elaboradas, la cinta cumple su cometido: entretiene y deja de importar que el escenario no cambie en sus casi dos horas de duración. Deja de importar que todo sea el mar, la brisa, las curvas de la protagonista y los tiburones asesinos.

Lo bueno de este tipo de películas es que precisamente por no pretender contar grandes verdades ni representar elucubraciones rebuscadas del director o el guionista, pueden sostenerse bien. Y es que a veces vale más una película sencilla cuyas intenciones son claras, que otras “obras de arte” incomprendidas que no llegan ni a entretener ni a revelar “verdades” en mayúsculas.

En la película, los efectos especiales son el principal sostén de una trama que responde muy bien a las pocas preguntas que puedes formularte al ver una cinta de este tipo: quién es esta chica y qué hace allí, de resto todo el filme se sostiene respondiendo a la interrogante más importante de este tipo de cinta ¿sobrevivirá? Y claro que la respuesta es muy obvia, pero no por serlo deja de interesar o de causar una real sensación de alegría o tormento cada vez que la protagonista “se juega la vida” y se le corre el bikini haciendo todo lo posible por escapar de los tiburones.

Aunque todo esto ya lo hizo Steven Spielberg en  “Tiburón” (1975) y de mejor forma, esta  película se sostiene sobre una premisa parecida y juega con las ganas de los espectadores de presenciar cintas donde ocurren situaciones de las que sería bastante improbable sobrevivir en la vida real.

Dirigida por el español Jaume Collet-Serra “Miedo profundo” no brinda nada más de lo que ya esperas cuando ves el poster del cine, sin embargo, en este caso se agradece que así sea.

Genial Blake Lively, quien siempre actúa muy bien incluso en bikini.

@luisauguetol