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Qué ver cuando no hay nada que ver

La cartelera nacional se ha mantenido un tanto monótona estos primeros meses del año, incluso algunos estrenos que estaban previstos no se han materializado. ¿Las razones? Muchas, volver a ellas me parece una pérdida de tiempo, ante los problemas es siempre mejor concentrarse en las posibles soluciones.

Algunos dicen que Venezuela no está para ficciones, pero hasta los países en guerra tienen momentos de distensión y entretenimiento, es imposible vivir conectados a los conflictos 24 horas.

Cuando la cartelera cinematográfica no ofrece ningún atractivo, podemos aprovechar el tiempo para volver la mirada hacia el pasado, a fin de cuentas, el buen cine no tiene fecha de caducidad.

Algunas personas, quizás por desconocimiento, no han tenido la oportunidad de ver ciertas producciones que exponen la condición humana de un modo particular, cuestionando la forma en que nos relacionamos y resolvemos nuestros conflictos. Vale la pena detenerse en este tipo de historias que pueden ayudarnos a comprender mucho mejor la realidad actual y la naturaleza humana.

Estas son dos  de mis recomendaciones para este fin de semana que puedes encontrar en YouTube:

1-Rapiña (1975) de Carlos Enrique Taboada

Ignacio López Tarso protagoniza esta cinta que reflexiona sobre la condición humana mientras expone de forma brillante los límites que puede traspasar un hombre debido a  la codicia. Carlos Enrique Taboada es un director mexicano cuyo cine –especialmente sus películas de terror- ha generado múltiples halagos por parte de la crítica, en la actualidad sus filmes se han convertido en cintas de culto. En esta ocasión no hace uso de los recursos cinematográficas que implementa en “Veneno para las hadas” (1984) o “El libro de piedra” (1968) pero si implementa su capacidad para alimentar el suspenso que te llevará al clímax de la historia.

En “Rapiña” el hombre común se ve enfrentando a un dilema conocido: “ser” o “tener”. Después de todo ¿qué es el progreso? ¿La conquista de bienes económicos? Un campesino que nunca se había planteado una vida más allá de sus rutinas cotidianas, se enfrenta a nuevas aspiraciones que ponen en tela de juicio todas sus convicciones morales.

Esta película es una buena oportunidad para descubrir una de esas historias latinoamericanas que de una forma u otra retratan conflictos que han permanecido en el tiempo afectando la vida y la idiosincrasia de los pueblos de nuestra región. Comentario aparte merecen las actuaciones, especialmente la interpretación de López Tarso, icono del cine mexicano de la llamada época de oro.

Me gusta “Rapiña” por la profundidad con la que expone ciertos temas escabrosos, pero sobre todo por lo emocionante que resulta, no puedes imaginarte su desenlace. Existen algunas obras de arte ocultas dentro del panorama del cine latinoamericano, esta es una de ellas.

2- Deprisa, deprisa (1981) de Carlos Saura

La realidad supera siempre a la ficción, el protagonista de esta película (José Antonio Valdelomar)  asaltó un banco en Madrid la semana en que la cinta fue estrenada. Este hecho puede resultar irónico, ya que si el cine debe funcionar para mostrarnos (o hacernos comprender) aquello que nos rodea, es por lo menos inquietante que su joven protagonista (un actor novato elegido por Saura en la calle) no haya podido ver que el camino delictivo (de ese que se habla en el filme) siempre termina rematadamente mal. Aparte de lo anecdótico, es una cinta genial sobre la inocencia pérdida y los golpes que suele dar la vida a quienes nunca piensan que la mala suerte es un azar que siempre puede abrazarte. La película ganó el Oso de Oro de Berlín en 1981.

En YouTube puedes encontrar estas y otras cintas completas, si eres un cinéfilo entusiasta siempre apostarás por descubrir nuevas posibilidades.

@luisauguetol