En Netflix: La llegada

La Llegada es una cinta de ciencia ficción

¿Si supieras lo que va a pasar en tu vida de principio a fin cambiarías algo? ¿Tratarías de modificar el futuro o simplemente te darías a la tarea de disfrutar cada instante?

Cuando criaturas extraterrestres llegan a la tierra, Louise (Amy Adams) es contratada para establecer comunicación con ellos, hasta allí todo pudo haber sido más o menos evidente. Sin embargo, la cinta, que se desarrolla con lentitud (y por ello para algunos podría ser un tanto aburrida) pronto comienza a mostrarse como lo que realmente es.

El director originario de Canadá Denis Villeneuve (Prisioneros, Enemy) conoce el momento perfecto en que debe hacer girar los acontecimientos para dejarnos con la boca abierta.

El ser humano es mucho más complejo de lo que parece, mucho menos frívolo y tonto de lo que demuestra en redes sociales y mucho más inteligente que sus pequeñas miserias. Eso parece saberlo Villeneuve, siempre interesado en mostrarte mas personales, dándoles una óptica poco convencional.

“Alguien tiene que morir para que los demás sepamos apreciar la vida”, se dice en Las horas (2002) de Stephen Daldry. En la película está idea es clave.

La historia de Louise Banks está contada de un modo fragmentado, aunque el relato general siga una estructura lineal, pues juega con diversos instantes de su vida, solo al final podremos apreciar el hilo conductor que relaciona toda la historia y que la hace poseer una unidad completa.

Esta no es una película fácil, puede confundirte, puede hacerte dudar, de hecho, creo que se entiende mejor cuando termina, cuando pasan los días y te quedas colgado en una o dos de sus ideas principales. A final de cuentas, el relato se parece mucho a cualquier anécdota que puede ocurrir a diario, sin alienígenas ni naves del espacio exterior rondándonos.

@luisauguetol