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Los hombres no hablan sobre su sexualidad

Hoy hablaremos de esos temas de sexualidad para esos hombres que no les gustan hablar. Existe un gran culto a la anatomía del pene y esa vinculación con la virilidad masculina, en algunas circunstancias se tiene como termómetro de la eficiencia o disfrute de la sexualidad masculina.  Por eso, no es extraño que absolutamente todo lo supuesto como fortaleza, potencia sexual o virilidad esté colocado sólo en sus proporciones.

Es preciso decir el placer de hombres y mujeres no tienen absolutamente relación con el tamaño del pene. Y por una sencilla razón sabemos -con seguridad- el área de mayor sensibilidad femenina es el clítoris y la entrada del conducto vaginal. Entonces, todo órgano masculino capaz de rozar firmemente la zona inicial de la vagina estará tocando directa o indirectamente el clítoris y la parte anterior vaginal.

Aunque los hombres digan “lo hago todos los días”, lo cierto es que depende de cada uno, en la respuesta sexual masculina, los caballeros después de llegar a su orgasmo entran en la etapa refractaria, tienen un pequeño descanso, la duración eminentemente variable, va de algunos minutos en el adolescente, a varias horas en el adulto y hasta varios días en el adulto mayor. Lo importante no es la cantidad sino el tiempo disfrutado y si lo mezclas con una dosis alta de juego y estimulación para ambos miembros de la pareja más placentero será.

Una falla no es igual a disfunción eréctil. Mucho cuidado con querer ayudarse con alguna pastilla o medicamento sin haber consultado con un especialista en el área. Algunos hombres pueden llegar a tener falla eréctil y los motivos van desde la primera vez que van a estar con la chica, hasta tener preocupación económica, laboral o de cualquier otra índole. No se angustien, eso lo llevaría a no poder controlar sus pensamientos y los puede traicionar en los momentos de intimidad.

Para poder hablar de disfunción eréctil, el hombre debe observar si se le dificulta o imposibilita mantener la erección, a sólo -cuando se masturba-, en compañía de la pareja y si le viene ocurriendo con un cierto tiempo. Lo mejor es acudir con el especialista.

Cuidado con creer en el alcohol como un estimulante sexual debemos recordar la notable acción depresora y fuertemente inhibitoria que ejerce el alcohol sobre el sistema nervioso. Además, retarda todos los reflejos y dilata los vasos sanguíneos. La inhibición de los reflejos dificulta la erección, de ninguna manera la facilita.

Otro tema de angustia para los chicos es la eyaculación rápida, muchos quieren durar horas y horas, y a veces el tiempo puede ser más breve de lo que se espera. Cuidado con el boom de usar retardantes para la eyaculación pensando en soluciones milagrosas. Estos productos tienen un componente a base de lidocaína, es igual a un anestésico, su función es adormecer el glande del pene. Más allá de medir el tiempo lo que debe chequear es el disfrute a solas o con la pareja. Replantearse los puntos de estimulación. Variar los escenarios y ponerle un poco de creatividad a los encuentros íntimos. Si aún sientes que el tiempo es importante para ambos acude con un especialista, cada caso es diferente y no existe una receta genérica, se debe analizar lo puede está ocurriendo en su vida sexual.

Y sí chicas, a veces a los hombres no les provoca tener encuentros sexuales, aunque siempre se escucha “los hombres siempre están preparados para el sexo”, pues no, hay hombres con un deseo sexual bajo o simplemente no era el día.

Lo cierto, es que los hombres pueden llegar al orgasmo por otras vías; de hecho, tienen 17 zonas erógenas de las cuales valernos para hacerlos estallar de placer. Una de ellas es la próstata, la glándula en forma de castaña, se encuentra frente al recto, debajo y a la salida de la vejiga. Contiene células las cuales producen parte del líquido seminal que protege, nutre a los espermatozoides y viajan a través del semen.

Esta zona genera muchos ruidos en los hombres, hablar de la zona P o prostática, lo primero es salir de ese error de concepto, la estimulación prostática es sólo para los hombres gais, no tiene nada que ver con la orientación sexual.  De manera externa, ubicamos este punto entre la franja de piel, va desde los testículos hasta el ano. Si prestan atención, cuando acaricien esa zona, van a sentir un bultito como del tamaño de una almendra: ése es el punto P. Y provoca un placer muy intenso, porque tiene muchísimas terminaciones nerviosas. Lamentablemente, para muchos y muchas es un punto prohibido, por los prejuicios existentes a la hora de estimularlo. Para todos los hombres que nos leen, atrévanse ampliar el abanico de posibilidades para el disfrute de su sexualidad.

@rinamoralesmera