Desde La plaza » Columnistas » ¿Si el béisbol no puede con los costos qué quedará para los otros deportes?

¿Si el béisbol no puede con los costos qué quedará para los otros deportes?

Recientemente los equipos de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) anunciaron un nuevo incremento en el costo de sus entradas para lo que resta de la temporada 2017-2018 del béisbol criollo. Luego de conocerse esta información muchas han sido las reacciones en torno al tema.

Para comenzar debemos tomar en cuenta que antes del inicio de la presente temporada, los ocho conjuntos que conforman el circuito rentado, se reunieron con el Ministerio para la Juventud y el Deporte, así como con la Superintendencia para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), en la cual aprobaron colocar costos accesibles a las entradas en los diferentes estadios, así como en la comida y bebidas que se expenden en los recintos deportivos para que la familia venezolana pueda disfrutar del pasatiempo preferido en el territorio nacional.

El 10 de octubre al comenzar la temporada en cuestión, miles de fanáticos se volcaron apoyar a sus respectivos equipos y expresaron su felicidad por los “accesibles” costos que se encontraron en los estadios venezolanos, con el pasar de los días y del calendario ocurrió lo inimaginable aumentaron entre un 40% y 50% el costo de los boletos por la galopante inflación que azota actualmente al país.

Aunque es bien sabido que el béisbol es el deporte que nos inculcan desde pequeños a todos los venezolanos y en el cual poseemos una rica y extensa historia, eso sin contar la cantidad de jugadores criollos que han pisado los diamantes estadounidenses de las Grandes Ligas, todavía no entiendo o no acepto que luego de que el Gobierno Nacional les otorgará a la LVBP casi 10 millones de dólares para la realización de la presente temporada y otros deportes no cuenten con el mismo respaldo que si se le da a la pasión que mueve a miles de venezolanos. Además, que los directivos de la liga hagan lo que quieran solo con el prextexto de ser el “deporte número uno”, eso sin pensar en las miles de familias que hacen  un esfuerzo por asistir a los partidos y seguir a los equipos de su preferencia.

Ojo no quiero sonar como detractor del béisbol, de hecho es uno de los deportes que más sigo y que me ha permitido vivir grandes alegrías junto a mis Navegantes del Magallanes, así como disfrutar del buen béisbol entre amigos y familiares a pesar de no compartir el sentimiento por el equipo que sigo desde pequeño. Pero no puedo dejar de pensar en cómo hacen los equipos del fútbol venezolano o de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB), entre otros deportes para mantener sus temporadas sin contar con dólares preferenciales, patrocinio en grandes cantidades y el apoyo mediático y masivo que si recibe el deporte del guante, bate y pelota.

¿Acaso los otros deportes son menos importantes que el béisbol? Aunque muchos dirán “sí”, ya sea por la historia, jugadores y la pasión que se desata en los diamantes criollos, yo digo que no y mantengo mi posición, ya que considero que todos los deportes son importantes para Venezuela, tomando en cuenta que tenemos grandes atletas en los mismos y también merecen un apoyo similar, así como el otorgamiento de dólares preferenciales que beneficien a los equipos y ligas a preparar mejor sus respectivas temporadas.

Sueño con el día en que las otras ligas deportivas reciban ayuda gubernamental como privada, ya que esto traería como consecuencia tener estadios en buenas condiciones, mejorar los beneficios laborales de los atletas, traer mejores importados y montar verdaderos espectáculos deportivos como pasa en gran parte del mundo.

El Ministerio de la Juventud y el Deporte junto al Instituto Nacional de Deporte (IND) deben pensar que la galopante inflación también afecta a los otros deportes y que la unión entre sector público, privado y deportivo daría el impulso necesario para contar todo el año con ligas de calidad y que cada gusto deportivo del venezolano sea bien organizado para el disfrute de todos; y que deje de verse al béisbol como el “niño consentido” que debe dársele todo lo que pida para evitar escándalos ante la sociedad y pensar en esa sociedad que con tantos problemas que tiene actualmente, pueda tener deportes de calidad y lograr codearnos con los grandes a nivel mundial.

@AlejandroRCD24