¡Mira lo que aprendí en la escuela hoy!

“En la escuela nos enseñan a memorizar fechas de batallas, pero qué poco nos enseñan de amor…”. La frase la extraigo de la canción “Mal bicho”, de la agrupación argentina Los Fabulosos Cadilacs, y en esta oportunidad sirve para ilustrar de manera clara lo que está ocurriendo en algunas instituciones educativas en el país, a la par de los eventos violentos que nos mantienen angustiados día tras día.

Como si  fuera poco decir que en las escuelas nos enseñan más violencia (fechas de batallas, como dice la canción) que manifestaciones de amor, algunos planteles educativos en Venezuela se han metido tanto en el papel de inocular el odio y el desapego a la Patria en nuestros niños, que resolvieron dar inicio a cada jornada escolar entonando el Himno Nacional con la bandera tricolor izada al revés. Ni los símbolos patrios se escaparon de la irracionalidad desmedida de un sector del país que normalizó el irrespeto como propuesta política.

Por fortuna, y en una rápida respuesta a esta afrenta a nuestro tricolor nacional, el Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE) resolvió sancionar administrativamente a los planteles “Unidad Educativa Privada (UEP) Monseñor Castillo”, “Santa Cecilia”, “Cristo Rey”, “Luisa Cánceres de Arismendi”, “Nuestra señora del Valle”, “Independencia”, “Liceo Alcázar”, “La presentación y Santísima Trinidad”, en el Distrito Capital. En el estado Aragua los colegios “San José de Cagua”, “Colegio María Inmaculada”, “La Calicantina” y “San José”. En Miranda: “UEP San Martín de Porres”, “Adventista Oropeza Castillo” y en el estado Zulia la “UEP Colegio La Merced”.

Pese a la pretendida justificación que algunos medios le quisieron dar a esta acción de irrespeto a la ley, la medida fue tomada y hasta el momento de publicación de esta nota, ningún otro plantel educativo se atrevió a voltear la bandera. No se trata de represión ni de censura, es sencillamente hacer cumplir la ley para evitar su transgresión. ¡Seguid el ejemplo!

¿Son o se hacen?

Quienes tenemos acceso cotidiano a las redes sociales y otros medios de información, nos hemos enterado del uso de niños en manifestaciones violentas contra el gobierno. Pese a múltiples denuncias formuladas desde esos mismos medios de comunicación, aún no existe ningún pronunciamiento contundente de las autoridades competentes en el área, que condenen esta práctica, de la cual dudo que no se hayan enterado.

A la medida tomada por el MPPE, se suma la denuncia hecha por la Cancillería venezolana ante la UNICEF por el uso de niños en acciones violentas por parte de la oposición. Pero existen otros casos públicos, notorios y comunicacionales que evidencian esta práctica abominable y que aún no cuentan con una sanción severa. Uno de ellos es el que muestra al gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles caminando junto a un grupo de violentos manifestantes, entre ellos un niño al que el propio mandatario regional advierte “Pórtate bien… que tu tienes 15 años… mosca por ahí”. Pese a demostrar el conocimiento de esta acción ilegal, Capriles no repudió el hecho, solo atinó a dar un regaño al estilo de un tío alcahuete.

Otro de estos hechos públicos y comunicacionales, es el de un video que recorrió las redes demostrando cómo grupos violentos ofrecen galletas a niños a cambio de su participación en actos vandálicos, con lo que queda al descubierto la intención de usar infantes (sobre todo en situación de calle) en los disturbios promovidos por este sector político fanatizado, para propósitos inenarrables.

El  Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna), y sobre todo la Fiscalía General de la República, han hecho un escandaloso silencio en torno a este tema tan delicado. Ojalá no estén esperando un desenlace macabro que derrame más sangre de nuestros hijos.

Randolph Borges

Randolph Borges

Periodista, locutor y productor de radio con experiencia en medios como Radio Fe y Alegría, YVKE Mundial, Alba Ciudad y actualmente en Radio Nacional de Venezuela. Su experiencia en televisión le ha llevado a conducir y participar en distintos programas de VTV y TVES. Escribió para la revista internacional "América XXI" y el diario Ciudad Ccs como columnista. Desde que es papá de Miguel Adrián, comparte su pasión por la radio con la inigualable fortuna de ser padre, experiencia que comparte actualmente con los visitantes de "Desde la Plaza" en su columna "Yo Soy Tu Padre" publicada cada miércoles en este portal web. Aquí narra vivencias, aventuras y desventuras de este rol tan importante, para así abrir espacios a la discusión de la paternidad y la crianza responsable.