Desde La plaza » POP » McGregor vs Nurmagomedov: un espectáculo degradante que se les fue de las manos

McGregor vs Nurmagomedov: un espectáculo degradante que se les fue de las manos

Foto: AP

Hemos sido testigos de un espectáculo, que por mucho dinero que se haya invertido en llevarlo a cabo, solo nos demostró el poco nivel deportivo, educativo y de provecho que tiene en la sociedad.

Sabemos que, hoy por hoy, en televisión hay mucha basura, pero a mi juicio, está fue la gota que derramó el vaso.

!Es que no es posible!, después de semejante bombardeo mediático, propaganda, escándalos, y enfrentamientos previos al “gran evento”, ninguno de los dos peleadores salió con el cinturón de campeón, y por el contrario se llevaron, multas y un montón de problemas judiciales a sus casas.

Cabe destacar que el más fanfarrón de los dos, Conor McGregor, llevo todo el show previo al enfrentamiento como un circo de provocaciones y vejaciones a su rival, Khabib Nurmagomedov, el cual poco reaccionaba y manejaba la situación de una manera menos agresiva pero tampoco muy deportiva que se diga.

Al involucrar también a personas ligadas a sus entrenamientos personales con el evento principal, solo nos iba dando un pronóstico de cómo finalizaría el show, y de hecho así fue, la pelea que todos tanto esperaban, no hubo cinturón para nadie, solo un “ganador” por estrangulación, que se quedó sin premio y que al final de todo, puso la torta con su conducta después de saberse vencedor, cometiendo actos y mostrando una conducta de bajo nivel deportivo, basada en agresiones a personas fuera del ring de pelea, irrespetándolas con insultos, y esto sin mencionar el apoyo recibido y las celebraciones de su fanaticada en Dagestan, su tierra natal, donde por distintas redes sociales se hicieron públicas tales demostraciones con armas, amenazas y más insultos, junto a un payaso con su boca grande y la cara rota, metidos en los bolsillos de sus muchos trajes.

Sin duda alguna, nadie que esté ligado al mundo deportivo puede denominar esta actividad como deporte, a lo mejor se preguntarán ¿por qué?, pues la respuesta es muy sencilla: la ausencia de los valores más esenciales. No existe el respeto hacia la integridad física de los practicantes al permitírseles provocar grave daño a sus cuerpos, la solidaridad es casi nula y el olimpismo ni se asoma por ningún lado. Solo es una carnicería donde los que más se llenan son los que no vemos pelear, son esos que se esconden detrás de la palabra “Patrocinio” y son los que, en gran parte, tienen la culpa de que este tipo de vejaciones sean transmitidas, y lo peor, que la gente las siga y las apoye, solo se promueven antivalores, agresividad, violencia y aún más con escenas explícitas donde podemos ver a los involucrados con heridas, algunas causantes de la muerte.

En ningún deporte se debe permitir tal espectáculo, porque no representa la esencia de los verdaderos atletas cuyas banderas son la solidaridad, la unión de los pueblos y la lucha justa en igualdad de condiciones por las medallas.

A los fans de este tipo de eventos se les debe una disculpa pública, tanto de los peleadores como de los organizadores, se han burlado de todos ellos.

DesdeLaPlaza.com/José Miguel Sequera

Etiquetas