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Educación y mentira

Buenos Aires es una de las provincias más grandes del país, no sólo territorialmente sino por cantidad de habitantes. Las medidas que los gobernadores de esa provincia toman, influyen en todo el país. Las mentiras también.

En el año 2017 la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, tuvo expresiones verbales sobre la educación que, después se encargo de borrar con los hechos. Una de las expresiones vertidas mientras comía, y  sin atragantarse, es que los docentes debían ganar no menos $40000. Lejos de los $17500 promedio que ganan en la realidad.

En ese mismo año, en reiteradas ocasiones hablo de la convocatoria a paritarias docentes antes de fin de año, así el inicio de las clases no se iba a entorpecer con las negociaciones. Los Docentes empezaron a querer ser convocados en NOVIEMBRE del 2017. Ese año se reunieron las Comisión Técnica, no hubo propuestas concretas. Desde Noviembre que no se convocó de nuevo hasta el 15 de febrero de este año que se le ofreció un 15% de aumento. Hasta ahora en la última reunión el ofrecimiento fue hasta Junio un 10%, divido en 3 un 5% que se le dio en Enero un 3 % Marzo y un 2% en Mayo. En el mismo no se dice si va haber negociaciones en Junio o Julio o cuándo se va a tratar el segundo semestre (será que están esperando que éste sea el segundo semestre de la gloria y lluvia de inversiones).

La educación, admitió la gobernadora en reiteradas oportunidades, es fundamental para la sociedad. En lo que va del año el gobierno de Buenos Aires cerró 49 establecimientos educativos, 10 isleños y 39 en zona rurales por falta de alumnos. Normalmente los alumnos de zona rurales tienen que recorrer muchos kilómetros para llegar a sus escuelas. Si se cierran las que le quedaban medianamente cerca y tienen que ir a otra más lejos para poder tener un número adecuado de alumnos, ¿van a seguir o los padres ante la distancia van a preferir la seguridad de sus hijos? En todo caso la educación de uno es tan importante como la de diez o cien. Si la educación es fundamental para la sociedad, la educación necesita de todo el dinero necesario, salvo que lo fundamental sea sólo para los medios masivos de comunicación y no para la sociedad.

No se puede educar ni gobernar en base a mentiras, porque la sociedad que se forma así, es una sociedad envilecida.