Desde La plaza » Columnistas » El Tiar es para angusTIAR

El Tiar es para angusTIAR

Es otro pedazo de terrorismo en el centro guerrerista de la mediática imperialista. Los amos del mundo han ordenado continuar con la proliferación de alarmas ante una eventual invasión contra Venezuela que, quizás, ya tienen diferido para las elecciones estadounidenses previstas para el año próximo.

Se pretende mantener la tensión mientras que el terreno violento y militarista se le confía al Gobierno colombiano y su ejército de narcoparacos. En fin, en la jerga eufemística del imperio, la creación y refrescamiento de términos para su aplicación en distintos momentos con un mismo fin, no es una técnica del momento.

Del momento es el empeño que tienen los amos del mundo, el imperio yanqui-sionista y sus aparatos, tanto represivos como de consenso, para intentar sacar del «comunismo», del «eje del mal», a Venezuela y así poder rescatarla para que  vuelva al redil de «patio trasero» estadounidense, con la debida sumisión a sus mandatos.

Este mismo año 2019, en el despliegue de una táctica invasora desde territorio colombiano -contra Venezuela- que fue coordinada por el narco Iván Duque, presidente del país neogranadino, con apoyo de sus Fuerzas Armadas y de Los Rastrojos (una organización de fachada compuesta por paramilitares y narcotraficantes dirigidos por el capo Barito, Álvaro Uribe Vélez) y en la que utilizaron la figura del traidor y apátrida Juan Guaidó como «presidente» al que colocaron al frente de sus acciones, la gran excusa utilizada fue la de conseguir el ingreso de una «ayuda humanitaria» para nuestro país.

Fracasado ese intento de agresión hacia nuestra Patria, por la firmeza de nuestra alianza cívico-militar comandada por el Presidente Nicolás Maduro, ahora los estrategas guerreristas del imperio se han propuesto desempolvar al coroto ese llamado Tiar (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, por sus siglas en inglés), más que para actuar en la línea de sus fines originales, para angusTIAR al pueblo venezolano.

Esa cosa llamada Tiar y que es uno de los cuatro productos (ONU, TIAR, OEA y CIA) inventados por los amos del del mundo cuando «aún humeaban las armas de la primavera de 1945», para decirlo como el intelectual escritor y periodista Hernando Calvo Ospina, en su libro El terrorismo de Estado en, Colombia (publicado en Venezuela por la editorial El Perro y La Rana), quien resalta que «el presidente estadounidense Harry Truman y el primer ministro británico Winston Churchill se pronunciaban públicamente sobre la necesidad de una alianza para combatir al comunismo».

El mismo fantasma que recorría y recorre al mundo (Marx y Engels, Manifiesto del Partido) sigue siendo invocado en pleno final de la segunda década del siglo XXI, como excusa para invadir a Venezuela recurriendo a los eufemismos de «ayuda humanitaria» y «Tratado de Asistencia» en su despliegue de artillería propagandística para el ablandamiento o los lavados de cerebros necesarios para su reconquista del «patio trasero».

El Tiar, firmado en 1947 en territorio brasileño y previa redacción del oligarca santanderista colombiano Alberto Lleras Camargo, vuelve a juntar los nombres de esos dos países suramericanos en complicidades rastreras con el imperio yanqui para favorecer los intereses de los amos del mundo y dueños de las grandes transnacionales del capital.

El pueblo venezolano sigue bajo asedio y bloqueo imperial con la consideración de ser «amenaza inusual y extraordinaria» de los intereses estadounidenses.

Con la invocación y pretensión de activar el Tiar se suma el calificativo de peligroso enemigo «comunista» a Venezuela para acelerar su invasión y aniquilamiento.

Al igual que vencimos en «La batalla de los puentes» (para denominarla como lo hace en el título de su reciente documental, el cineasta venezolano Carlos Azpurua), en la pretensión del imperialismo por invadirnos con la excusa de forzar una supuesta «ayuda humanitaria», hoy los volveremos a derrotar en sus afanes invasores y guerreristas invocando al Tiar. Perseverar y resistir para vencer: ¡Nosotros venceremos!

Ilustración: Iván Lira