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La esperanza del navegante nocturno

...«cada uno de nosotros

 trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí

en Mar del Plata

está la tumba del ALCA»

Hugo Chávez

Mar del Plata, Argentina.

Viernes 4 de noviembre de 2005

Las comparaciones de acontecimientos históricos con fenómenos naturales es el resultado metafórico, literario por extensión, de la contemplación que hace el ser humano de su entorno.

La noche, como espacio del día en el que una parte de nuestro planeta está a oscuras, representa para muchos la incertidumbre, la inseguridad por lo que puede estar ocurriendo a nuestro alrededor en ausencia de luz: ¿Qué amenaza puede estar asechándonos y a qué distancia de nosotros, sin que podamos verla? ¿Cuánto tiempo nos separa de un nuevo amanecer, sin poder contabilizarlo? Preguntas de marineros y campesinos en tiempos cuando pocos instrumentales y tecnologías se había inventado la humanidad, ya sea para iluminarse, desenvolverse o para avanzar en la oscuridad.

Es probable que los poetas la hayan pasado menos mal buscando símiles para las penumbras o para denominar en versos a las noches. Lo que sí es cierto es que todos los seres vivos (¿Habrá algún ser que no esté dotado de vida en nuestro planeta… en el universo?) en la tierra, de alguna manera esperamos siempre a la luz. La luz es un elemento vital.Necesitamos de la luz, de los amaneceres, de las auroras, del alba…

Del Alba… la humanidad necesita del Alba, deben haber imaginado, disertado, dialogado, en noches habaneras o caraqueñas, los gigantes soldados de la luz en el siglo XXI, Fidel Castro y Hugo Chávez.

Ante las oscuras amenazas del capitalismo para continuar manteniendo sometidos a los pueblos del mundo -a los que llevan como víctimas en unos  500 años de explotación directa en las relaciones de producción (distribución y consumo también, por si alguien tiene dudas)- se les pretende imponer  la visión política neoliberal en la que el capital  financiero asume el mando y las tecnologías más avanzadas se colocan a su servicio hasta con nuevos modelos monetarios vendidos a la humanidad como «revolucionarios».

Es un nuevo intento de «oxigenación» del capital, de su dominio, también de su hegemonía globalizadora y globalizante. Un nuevo intento por perpetuarse en momentos indudablemente finiseculares del capitalismo.

Para la larga noche de tenebrosas relaciones de explotación en las que el imperialismo, fase superior del capitalismo, crea y propone fórmulas como el ALCA, el claro amanecer de los pueblos de Nuestramérica propone en las voces «mesiánicas» de Fidel Castro y Hugo Chávez al ALBA como alternativa revolucionaria, proletaria, Bolivariana y Martiana de un mundo nuevo posible, multipolar y pluricéntrico, con pensamiento diverso y no único (que es el que ha manejado hasta el presente el hegemón imperialista).

Es importante reflexionar y dialogar desde las aceras de nuestras calles y nuestra conciencia acerca de la importancia del ALBA en la coyuntura de luchas revolucionarias que hoy se libran desde Nuestramérica en pro de la independencia definitiva, de la superación (igualmente definitiva) del capitalismo y, por consecuencia, de la salvación del planeta de toda la larga «oscurana» de dominio explotador. En el ALBA sigue estando la esperanza de luz de una humanidad que jamás se resignará a las tinieblas.

Ilustración: Xulio Formoso