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Los musicales de la Televisión Venezolana (VI)

¿Recuerdas los programas musicales que te gustaron desde niño, o desde niña? – ¿Conoces los programas musicales de la televisión venezolana de hoy? – En esta última entrega (como en la primerala segunda, la tercera, la cuarta, y del lunes pasado) conocerás los más recientes programas dedicados a la música que marcaron, y siguen marcando, la historia de la TV en Venezuela.

Si los noventa representaron negación de la cultura venezolana, negación de los movimientos culturales urbanos, bloqueo a las nuevas generaciones del arte, y el fin de los grandes musicales, salvo Sábado Sensacional. El siglo XXI retoma, con la recuperación y expansión de la Televisión pública, y con todas las ventajas de la tecnología de hoy, no solo el género de los musicales para TV, sino la apertura a los movimientos culturales urbanos, como nunca se había logrado antes, y lo más importante, la apertura a la cultura venezolana, y toda su riqueza musical.

No hay hechos aislados, y mucho menos cuando se habla de una industria como la Televisión, que requiere inversión, y saber invertir: El fin de la cuarta república (1830-1958) llega el 15 de diciembre de 1999, cuando el pueblo votó en favor de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En dicha Constitución se dedica todo un capítulo a la creación cultural, como consta en su:

  • Artículo 98: “La creación cultural es libre. Esta libertad comprende el derecho a la inversión, producción y divulgación de la obra creativa, científica, tecnológica y humanística, incluyendo la protección legal de los derechos del autor o de la autora sobre sus obras. El Estado reconocerá y protegerá la propiedad intelectual sobre las obras científicas, literarias y artísticas, invenciones, innovaciones, denominaciones, patentes, marcas y lemas de acuerdo con las condiciones y excepciones que establezcan la ley y los tratados internacionales suscritos y ratificados por la República en esta materia…”
  • Artículo 99: “Los valores de la cultura constituyen un bien irrenunciable del pueblo venezolano y un derecho fundamental que el Estado fomentará y garantizará, procurando las condiciones, instrumentos legales, medios y presupuestos necesarios. Se reconoce la autonomía de la administración cultural pública en los términos que establezca la ley. El Estado garantizará la protección y preservación, enriquecimiento, conservación y restauración del patrimonio cultural, tangible e intangible, y la memoria histórica de la Nación. Los bienes que constituyen el patrimonio cultural de la Nación son inalienables, imprescriptibles e inembargables. La Ley establecerá las penas y sanciones para los daños causados a estos bienes”
  • Artículo 100: Las culturas populares constitutivas de la venezolanidad gozan de atención especial, reconociéndose y respetándose la interculturalidad bajo el principio de igualdad de las culturas. La ley establecerá incentivos y estímulos para las personas, instituciones y comunidades que promuevan, apoyen, desarrollen o financien planes, programas y actividades culturales en el país, así como la cultura venezolana en el exterior. El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras culturales su incorporación al sistema de seguridad social que les permita una vida digna, reconociendo las particularidades del quehacer cultural, de conformidad con la ley”
  • Artículo 101: “El Estado garantizará la emisión, recepción y circulación de la información cultural. Los medios de comunicación tienen el deber de coadyuvar a la difusión de los valores de la tradición popular y la obra de los o las artistas, escritores, escritoras, compositores, compositoras, cineastas, científicos, científicas y demás creadores y creadoras culturales del país. Los medios televisivos deberán incorporar subtítulos y traducción a la lengua de señas, para las personas con problemas auditivos. La ley establecerá los términos y modalidades de estas obligaciones”
  • Artículo 102: “Los medios de comunicación social, públicos y privados, deben contribuir a la formación ciudadana. El Estado garantizará servicios públicos de radio, televisión y redes de bibliotecas y de informática, con el fin de permitir el acceso universal a la información. Los centros educativos deben incorporar el conocimiento y aplicación de las nuevas tecnologías, de sus innovaciones, según los requisitos que establezca la ley”

Naturalmente, la TV privada, opuesta a la Constitución de 1999, mantuvo el mismo formato de programas musicales que comenzamos a ver en los 90 del siglo pasado, con la misma oferta musical de la industria cultural, que vulgarmente conocemos como ‘la música de moda’.

Pero, con la derrota del sabotaje económico que sufrió Venezuela entre 2002 y 2004, la televisión del Estado llegó a un nivel de inversión y de desarrollo nunca vivido, y, con la aprobación de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que contempla la Producción Nacional Independienteel fin de la concesión de RCTV, toda la música que produce Venezuela, mientras hubiera interés de alguien por difundirla, comienza a aparecer en nuestra pantalla: Aquella VTV, que terminó el siglo XX en quiebra, comenzó a producir musicales con sus escasos recursos, destacando en el inicio de este siglo los programas: El Garaje (conducido por Paul Gillman), Salsa oficial, Salsa brava, Jazz, Vídeo 8, Nuestra música, y el programa de la Orquesta sinfónica municipal de Caracas (conducido por los propios directores de la misma, Carlos Riazuelo y Rodolfo Saglimbeni).

Puma TV, que continuó hasta la salida de la sucesora ‘Canal-I’ (15 de agosto de 2004), puso en el aire, gracias a la perseverancia del productor del canal, Walter Gangi, el primer espacio televisivo dedicado exclusivamente al rock pesado: Infrarrojo.

TVES abre en 2007 las puertas a la Producción Nacional Independiente, siendo los musicales la primera expresión de dicha modalidad de producir: ‘Kultura Rock’ (nueva apuesta de Paul Gillman), Leyendas del Rock (del cineasta y presentador musical Daniel Siugza) y Rock Crepuscular (con la presentadora barquisimetana Maritza “La Rola” Moreno y la producción musical de Gabriel Arbiza) fueron tres programas dedicados al rock que estuvieron dentro de la misma pantalla de TVES en sus inicios, entre otros programas musicales que lo han llevado a su etapa actual, donde desde la televisión del Estado se vuelve a los grandes musicales con programas como ‘TVES al día’ y Sábado de corazón, que desde los estudios de ‘Corazón Llanero’ (antiguo ‘Teatro Junín’) retoma los grandes espectáculos musicales de la televisión venezolana.

Venevisión, además de mantener en el aire su clásico “Sábado Sensacional” (que abandonó su formato en vivo para realizar programas grabados, con secciones de concursos y conductores que, a diferencia de sus predecesores, no son las ‘figuras de la televisión’, quienes ampliaron su carrera hacia el mundo de la publicidad y los negocios, sino empleados de la planta) introduce una producción al estilo comercial de poner la música venezolana en horario de madrugada (para no integrarla a su producción con visión transnacional) llamado ‘Vibra con Venezuela’. Y con la entrega de la señal que perteneció a ‘La Tele’ (canal 12), por parte del grupo de vallas publicitarias ‘Imagen’ a su similar ‘Vepaco’, “TVepaco” abrió espacio a la difusión musical, a través de un maratón de videoclips nacionales e internacionales, al menos, en esta fase de período de prueba.

A pesar de no ser la principal señal del país en lo musical, VIVE, el primer canal creado por el Estado Venezolano en la Quinta República (2003) es el que desarrolló el mejor musical de esta década, tanto en imagen, como en sonido, VIVE CON CANCHA, con los más altos estándares de calidad, difunde todos los géneros de la música hecha en Venezuela, desde las más innovadoras propuestas tocadas con instrumentos tradicionales venezolanos, hasta el rap con instrumentos, el reggae nacional, hasta géneros extremos del rock, como el Hardcore y el metal. Pero además, VIVE no solo se incorpora al género de los musicales, sino desarrolla la música con ideas creativas, planteadas en programas como la serie de falsos documentales ‘Ver para creer’, donde lograron generar un debate, fusionando la música llanera con sonidos de la industria cultural mundial (https://www.youtube.com/watch?v=EwcGpmRtWl8 )

Y del Estado venezolano surge el canal que más ha aportado a la música en estas dos primeras décadas del siglo XXI. Nació el 6 de julio de 2006, de la mano de la Alcaldía Mayor de Caracas, y posteriormente del Ministerio de Comunicación e Información: ÁVILA TV, que no solo se convierte en la principal productora de programas musicales de Venezuela, con los formatos más innovadores de la historia de nuestra televisión sino en la primera señal televisiva orientada exclusivamente al público juvenil, con una innovación: un canal hecho por jóvenes, para las y los jóvenes.

La Venezuela de hoy abandonó la exclusión, la criminalización, y la invisibilización. En este siglo XXI, en los musicales de la Televisión venezolana, toda la música está en pantalla.